Baloncesto

Sublimes en el trance más exigente

Los jugadores del Covirán celebran con la afición la victoria y el liderato./ALFREDO AGUILAR
Los jugadores del Covirán celebran con la afición la victoria y el liderato. / ALFREDO AGUILAR

El Covirán le arrebata el liderato a La Roda con un enorme partido en un Palacio entregado

GRANADA.

Al Covirán se le puede acusar de no haber exhibido constancia en su rendimiento a lo largo de una campaña en la que la ambición está por las nubes al tener como objetivo casi único el ascenso a LEB Oro. Empero, en su descargo aparece la perenne competitividad de la que ha hecho gala en las citas importantes. El equipo nazarí siempre ha sabido dar la cara en los momentos candentes, como demostró en la cancha de Morón o en la final de Copa. Incluso en la derrota en casa ante Alicante, aunque después no le quedara más remedio que rendirse ante el magisterio del veterano base Pedro Rivero. Ayer volvió a brillar en un partido en el que había en juego medio billete para dar el salto de categoría y finalmente ese privilegio se lo llevaron los anfitriones ante La Roda (78-62).

El conjunto dirigido por Pablo Pin cuajó una excelsa primera parte en la que literalmente pasó por encima del hasta ahora líder. Los manchegos se estrellaron de manera repetida contra el muro defensivo de los granadinos, que en el primer cuarto sólo concedieron canastas en un par de despistes en transición aprovechados por Blázquez, dos tiros libres de González y un triple del estadounidense Hailey, quien se enfundó el traje de 'jugón' para demostrar su habilidad en el 'dribbling' y en acciones individuales.

Esos nueve puntos fueron el escaso botín que lograron 'rascar' los visitantes ante un Covirán bien plantado sobre el parqué, que se dedicó a correr con presteza hacia el aro rival tras capturar el rebote en su aro. El dominio en la batalla por los rechaces (39-31) fue un motor más a la hora de impulsar a los rojinegros, que ratificaron que su reciente pesadilla con el tiro exterior ya ha quedado definitivamente atrás. 'Carlinhos' se encargó una vez más de abrir fuego desde más allá del 6'75 y con dos aciertos consecutivos concedió la palabra a Manu Rodríguez, quien con otra canasta de tres ayudó a establecer la distancia en torno a la decena (17-9).

La brillantez de la primera parte establece una ventaja que saben administrar los nazaríes Los veteranos tiran del carro para aventajar ahora La Roda en un triunfo y el 'average'

Los problemas de personales en los que incurrieron tanto el escolta granadino como Eloy Almazán provocaron un ligero cambio en el guion. La primera opción en ataque pasó a ser Devin Wright, quien tardó en emparejarse con Nakidjim, el MVP de la competición. Pin jugó al ratón y al gato con el pívot africano al disponer inicialmente a Nguirane y dar entrada al gallego únicamente cuando González dio un respiro a su referente en la pintura. Sin el chadiano en cancha, Wright cargó con dureza hacia el aro contrario sin encontrar apenas resistencia.

Eso sí, el encargado de prender la mecha en el segundo período llegó desde el otro lado del Atlántico. Bortolussi ha terminado recientemente una fase complicada en la que ha simultaneado su carrera como jugador profesional con la labranza de una carrera universitaria. Sus últimos exámenes los superó hace unas semanas, lo que ha liberado por completo al argentino para que pueda centrar todas sus energías en un pabellón de baloncesto. Tras una fase de la temporada más anodina, 'Borto' ha recuperado la frescura para ser ese jugador determinante que cambia el signo de los partidos.

Ayer anotó todos sus catorce puntos en un segundo acto que dinamitó por completo. Un mate suyo abrió una veda a la que sumó luego dos triples y varias acciones en el poste con las que se rondó la veintena de ventaja en el electrónico (41-24). Bortolussi se erigió como el símbolo de la seriedad con la que carburó el Covirán en este choque. El bloque funcionó al unísono para transformar al líder en un equipo desdibujado, en el que ni su figura interior -mala selección de tiro cuando se emparejó al fin con Wright- ni la exterior -Noguerol sólo anotó desde la personal- pudieron impedir ser neutralizados. El Covirán rayó la perfección a ambos lados de la cancha ante un oponente que se refugió en el talento de Hailey para capear como pudo el temporal desatado por los nazaríes (47-29).

Ligero suspense

La victoria estaba ya encauzada y sólo un cataclismo podría haber provocado que los locales la tirasen por la borda. En el tercer período ocurrieron infinidad de desdichas, pero los rojinegros supieron mantener la calma y administrar la ventaja anteriormente amasada. Los manchegos regresaron de vestuarios con un 'miniparcial' 0-5, lo que se unió a la tercera falta de Rodríguez y a la descalificación de Iriarte por doble antideportiva -la primera inexistente, la segunda clarísima- para introducir el suspense en un encuentro que parecía que iba a librarse esta vez de ese componente que aderezó anteriores citas.

En ese instante tan delicado afloró la calidad de los veteranos. Noguerol tuvo una penetración para colocar a La Roda por debajo de la barrera psicológica de los diez puntos y erró, dando así opción a que Almazán clavara un triple en la siguiente jugada (54-38), con la que cercenó buena parte de las esperanzas visitantes en una remontada que nunca se rondó. De Cobos también desatascó la ofensiva anfitriona con otra diana desde el perímetro y Wright restauró la ventaja con sus letales movimientos en la pintura (64-45). El Covirán había sufrido un duro gancho que le hizo tambalearse, pero cerró el cuarto con un punto más de diferencia en el marcador. Todo un mazazo anímico para los manchegos, quienes endurecieron su juego en el último cuarto.

El entrenador Alejandro González demandó mayor agresividad a sus jugadores, quienes asumieron esa premisa y anularon cualquier opción de presenciar algo de baloncesto en los últimos diez minutos. Los golpes sustituyeron a las canastas hasta el punto de enervar a los locales, que no vieron peligrar su margen. Corts finalizó muy enfadado con los colegiados, a los que retó a echarle tras una pérdida que ni siquiera defendió, pues toda su ira se volcó sobre un árbitro que optó por no señalarle la merecida técnica.

La diferencia de criterio en los juicios de los 'hombres de negro' trazó una pincelada de disgusto en un ambiente en el que reinó la felicidad por regresar al primer puesto en la tabla. La grada se relame al verse líderes en solitario, con una victoria sobre La Roda, al que también le sacaron el 'average' (76-72 en la primera vuelta). El ascenso a Oro está más cerca que nunca y vuelven a depender de sí mismos. El largo tramo final de ocho partidos se antoja más corto si se repiten partidos igual de sublimes que el de ayer.

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