Baloncesto

Amenaza de huelga en la Copa del Rey de Las Palmas

Representantes de la ABP y la ACB, con el secretario de Estado para el Deporte. /CSD
Representantes de la ABP y la ACB, con el secretario de Estado para el Deporte. / CSD

El sindicato de jugadores presiona a la ACB tras romper las negociaciones sobre el nuevo convenio colectivo, pero ambas partes están obligadas a entenderse

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

A una semana de la Copa del Rey, el sindicato de jugadores (ABP) decidió este jueves presionar a la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB) y convocar una huelga en la competición que se debe disputar entre el 15 y el 18 en Las Palmas. Tras romper ambas partes las negociaciones del nuevo convenio colectivo en la sede del Consejo Superior de Deportes (CSD), el sindicato y la patronal tendrán que volver a reunirse, y están obligados a entenderse, para llegar a un acuerdo que evite un parón que afectaría al torneo considerado la joya de la corona de la ACB. La gran fiesta anual del basket español, para la que la víspera se pusieron a la venta las entradas de día mientras continúa la de abonos, ha saturado ya para la próxima semana los hoteles en la capital de Gran Canaria al coincidir con el Carnaval.

La ABP, harta de que la ACB «engañe» y «no respete» a los jugadores, ha dado con su amenaza de huelga «un puñetazo en la mesa», según reconoció el presidente del sindicato, Alfonso Reyes, tras una reunión infructuosa de cinco horas, con la mediación del secretario de Estado para el Deporte, José Ramón Lete, que garantiza que «se continuará trabajando para que se llegue a una solución en beneficio del baloncesto español». «Esperamos que los jugadores separen el conflicto laboral de la competición. Nosotros haremos todo lo posible para que se celebre la Copa», aseguró por su parte la ACB, a través de su secretaria general, Esther Queraltó, que destaca que el principal punto de la guerra entre las partes «es el fondo social» (los clubes pagan ahora 315.000 euros para el mantenimiento de la ABP). «Sin fondo social, no hay sindicato», lamentó Alfonso Reyes, que acusa a la ACB de «intentar acabar con la asociación de jugadores» y perjudicar a la base con la ampliación del número de comunitarios, de dos a cuatro.

«La huelga se plantearía para el día 14 por los plazos. Se hace así también para que no haya posibilidad de viaje y con eso estamos siguiendo los dictados de todos los jugadores, no sólo de los españoles, sino de los comunitarios y los extracomunitarios. Eso nos da la fuerza para tomar esta dura decisión», anunció el presidente de la ABP, organismo que ya adoptó tal medida de presión en 2013, cuando se negociaba el actual convenio -también con el fondo social motivo de la guerra- y se convocó un paro indefinido que afectaba a los segundos partidos de las eliminatorias de cuartos de final de la Liga ACB. Finalmente la ACB, que en principio se negaba a pagar el fondo social, redujo entonces su cuantía y el sindicato se desconvocó la huelga un día antes. «Los jugadores no sólo están aquí para seguir el dictado de los clubes», advirtió el máximo dirigente de la ABP.

Ni la intervención del presidente del CSD, exjugador de baloncesto y una de las principales puntas de lanza de la recuperación de este deporte en el país, que fue quien convocó a ambas partes, pudo desbloquear este jueves un conflicto enquistado entre la patronal y el sindicato. Por parte de la ACB, aparte de sus dirigentes, solamente acudieron al encuentro con el sindicato representantes de seis clubes: Valencia Basket, Unicaja, Joventut, Gran Canaria, Fuenlabrada y Obradoiro. «Desafortunadamente hemos roto las negociaciones porque a pesar del esfuerzo realizado para atender las condiciones del sindicato, no ha sido posible ponernos de acuerdo sobre el fondo social», reconoció la secretaria general de la asociación de clubes.

Esther Queraltó también desveló que la propuesta de la ACB a la ABP, «sugerida por el secretario de Estado», ha sido sustituir el fondo social la próxima temporada por el pago de una cantidad fija de 220.000 euros y el 1% de los ingresos por televisión de la Liga Endesa, y en las siguientes tres campañas, 105.000 euros fijos y un 1% variable por los derechos de retransmisión. Dicha propuesta fue rechazada por el organismo que preside Alfonso Reyes. «Nosotros seguimos la decisión de nuestros asociados, y la huelga es un derecho fundamental y constitucional», insisió el dirigente cordobés, exjugador de Estudiantes, Unicaja y Real Madrid. «Desde el CSD se hace un llamamiento a los actores implicados para que continúen las negociaciones con el fin de llegar a una solución satisfactoria», reclamó la Administración a través de un breve comunicado.

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