Métodos de enseñanza | Covirán Granada

«Me siento bien para que me citen para el Mundial, sería un honor»

Pablo Aguilar machaca la canasta en el partido que España le ganó a Montenegro./EFE
Pablo Aguilar machaca la canasta en el partido que España le ganó a Montenegro. / EFE

Entrevista a Pablo Aguilar, ala/pívot del Herbalife Gran Canaria | Tras haber sido figura clave en la segunda ventana FIBA, señala que «es un orgullo llevar la bandera de Granada en la selección nacional»

Sergio Yepes
SERGIO YEPESGRANADA

Que la selección española de baloncesto tenga prácticamente asegurada su participación en el Campeonato Mundial que se celebrará en China, del 31 de agosto al 15 de septiembre de 2019, es obra también de un granadino: el ala/pívot Pablo Aguilar (09/09/1989). En ausencia de los jugadores que actúan en la NBA y la Euroliga, fue reclamado por el seleccionador Sergio Scariolo y correspondió la confianza ratificando en la segunda ventana FIBA que se encuentra en un gran momento.

-Su vuelta a '#LaFamilia' fue por la puerta grande, en calidad de subcapitán y como jugador importante. ¿Se quitó la espina clavada de no poder acudir a su llamada en noviembre por un esguince de tobillo?

-Siempre se trabaja con un objetivo. Al final nunca sabes si saldrá o no. O si te llamarán. Pero es cierto que hasta llegar este momento yo entrené y jugué con la ilusión de poder regresar. Y el estar nuevamente fue un orgullo y un honor. Pero sobre todo, por defender otra vez la camiseta de España. Incorporarme me permitió ser uno de los jugadores del grupo con más internacionalidades (37).

-Con respecto a su último concurso con la selección, que se saldó con un oro en el Eurobasket de 2015, volvió con un rol diferente. Se trató de ejercer de veterano...

-Sí, cuando Sergio (Scariolo) me llamó me pidió que jugara tranquilo, con personalidad. Y creo que a todo jugador eso le da una confianza extra, una tranquilidad, porque partes sabiendo que el entrenador cuenta contigo aunque tengas la responsabilidad de hacerlo bien en la cancha y dentro del grupo.

-Refiere a la plantilla. ¿Qué tal fue su adaptación a ella toda vez que venía de haber saldado con éxito la primera ventana FIBA?

-La verdad es que fue fácil. Primero porque el grupo tiene un talento y un nivel humano muy alto. Y además, porque conocía a muchos jugadores. Con algunos coincidí en las selecciones inferiores. Y luego estaba el caso de Xavi (Rabaseda), con el que llevo tres años en el Herbalife. Pero es que aparte los técnicos hicieron todo lo posible para que me adaptara lo más rápido posible. A pesar de que sabían que era difícil lograron que todo el equipo fuera a una o aprendiera rápidamente los esquemas.

«Los jugadores hicimos un buen trabajo tras aprendernos el libro de jugadas por el móvil»

-Precisamente para que asumiera pronto los sistemas le mandaron al móvil el libro de jugadas. ¿Qué tal ese método de enseñanza?

-Bueno, bien, jeje, diferente. Te pasas todo el año machacando los esquemas de tu equipo y en apenas tres días te tienes que aprender todo un libro de jugadas. Los jugadores hicimos un buen trabajo en la pista tras estudiarnos bien todo por el teléfono. Y eso fue porque hicimos una labor buena en los entrenamientos. Nos metieron los sistemas poco a poco. Y los repasamos muchas veces para que todos nos adaptásemos.

-¿Y cómo fue la gestión de la presión en un equipo al que siempre se le exige todo, pero que no estuvo compuesto por los jugadores que lo han ganado todo?

-Yo creo que no hubo ninguna presión. Todos intentamos quitárnosla de encima, y los entrenadores nos ayudaron. Ese trabajo también fue muy bueno y al final nosotros nos centramos en disfrutar. En jugar mostrando nuestra mejor versión porque es la mejor forma de ganar los partidos. Aunque es cierto que la gente sabía de la importancia que tenía esto, lo que significaba representar a nuestro país y que había que hacer el papel de una plantilla que nos tiene acostumbrados a ganar.

-Con 16 puntos usted se marcó un 'partidazo' en la victoria frente a Montenegro (79-67) tras dar la cara con cinco en el triunfo previo ante Bielorrusia (82-84). Se confirma que mantiene el buen tono que mostró en la Copa del Rey...

-Bueno, la verdad es que estoy contento. Pero soy consciente de que si no hubiera sido por los compañeros habría sido muy complicado hacer buenos partidos. Por ejemplo, ante Montenegro el grupo me ayudó a entrar en el encuentro y me buscó. Al final el trabajo de todos fue muy bueno. Casi todos los jugadores del equipo reboteaban o anotaban.

Rotura en la muñeca

-También su buen nivel evidenció que ya está superada la rotura del ligamento anular del carpo en la muñeca derecha que le hipotecó la pasada campaña...

-Sí, me encuentro muy bien. No tengo problemas físicos y espero no sufrirlos de aquí al final de la temporada. Cuando tienes continuidad para entrenar con tus compañeros eso también se refleja en la cancha. Y eso te permite rendir.

-Que se lo digan a su 'competidor' Sebas Sáiz, al lesionado Pierre Oriola o al ausente Nikola Mirotic...

-Bueno, es que España tiene baloncesto para rato. Hay gente que está en la selección, o que ya ha estado, y que demuestra el trabajo que se está haciendo en todo momento con la cantera. Al final, estar entre los doce elegidos es un privilegio.

-¿Lo bien que lo ha hecho le lleva a pensar que puede tener hueco para el Mundial de 2019?

-No lo sé. Ojalá que sí. Me siento bien para que me citen, sería un honor. Pero aún queda mucho trabajo, muchas ventanas, para pensar que podemos llegar al campeonato de China.

-La temporada también le pinta bien con el Herbalife. Después de perder la final de la Supercopa, son sextos en la Liga Endesa y cuartofinalistas en la Eurocup...

-Sí, todavía queda mucho. Ahora tenemos dos semanas por delante muy importantes, sobre todo en la Eurocup. Y tenemos que ir poco a poco, porque hay compromisos en Liga que luego engancharemos con viajes a Rusia para jugar con uno de los favoritos como es el Lokomotiv Kuban. Hay que conseguir esas victorias que nos permitirían seguir soñando.

«Ojalá ascienda a LEB Oro. Sería un primer paso para soñar con la ACB de cara al futuro»

-¿Tan buenas perspectivas redoblan sus ganas de seguir en Gran Canaria? Su contrato concluye a final de temporada...

-Sí. Siempre he dicho que estoy aquí muy feliz junto a mi novia Estela (Royo), que juega en el Islas Canarias. Pero aún no sabemos lo que va a pasar. No nos hemos sentado a hablar. Eso se verá a final de temporada...

-Que es precisamente cuando se conocerá si el Covirán Granada culmina con el ascenso su buena temporada...

-Ojalá suba. Lo sigo muy de cerca. Con el trabajo tan bueno que hicieron desde el principio se merece jugar en LEB Oro. Es importante que una ciudad como Granada tenga un equipo en categoría profesional. Sería un primer paso para que pueda soñar con la ACB de cara al futuro.

-A la espera de que así sea a la afición granadina le consuelan sus éxitos en la selección...

-Llevar la bandera de Granada con mi equipo, o con la selección, siempre llena de orgullo.

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