Baloncesto | Liga Femenina 2

Ración de autoestima para el 'Raca'

Begenisic pierde el balón presionada por las jugadoras de Gran Canaria Ndiaye y Covile. / Ramón L. Pérez

El club granadino planta cara al todopoderoso Gran Canaria y cede en la recta final de un partido en el que llega a soñar con llevarse el triunfo

Viernes, 8 diciembre 2017, 00:51

Hay derrotas que dejan 'tocado' y otras, en cambio, elevan el espíritu. Esa paradoja se deriva del modo en que se cae y de la entidad del contrincante, factores que contribuyeron a que el revés de ayer de Corral & Vargas Ramón y Cajal frente a Gran Canaria (66-84) se contemple con buenos ojos. Pocos confiaban realmente en la hazaña de vencer a un líder de la Liga Femenina 2 que cuenta todos sus partidos por victorias, por lo que la simple sensación de haber estado en el partido y con opciones de triunfo hasta el último cuarto ya se considera todo un éxito.

La diferencia de potencial entre un club recién descendido de la élite con aspiraciones de regresar a la máxima categoría por la vía rápida y otro que acaba de aterrizar en esta competición es más que palpable. El talento en la plantilla insular desborda al que atesora la nazarí, de ahí que las locales perdieran el pulso de poder a poder que se libró en el primer período del choque. Intentar jugar a un baloncesto en el que priman los recursos ofensivos es algo que se escapa a la realidad del cuadro rojillo, quien suele fundamentar sus triunfos en el buen hacer en defensa. Cambiar la estrategia y confiar que se le puede ganar al Gran Canaria con sus propias armas resulta utópico y acabó cayéndose por su propio peso.

Los dos equipos empezaron el partido con un intercambio de golpes que duró tres minutos y en el que todas las posesiones finalizaron con canasta. Ese frenesí hizo las delicias de los aficionados granadinos -quienes aprovecharon el primer partido en el que no coincidieron con el Covirán para desplazarse en masa-, si bien se sabía que no duraría. Una vez desperdiciada la primera posesión, al 'Raca' le entró una especie de vértigo al ver que había podido aguantarle el tirón inicial a las canarias. En ese instante comenzó una profusión de errores y de precipitaciones en los lanzamientos que otorgaron las primeras ventajas al contrincante, liderado por Breedlove.

La base estadounidense jugó los cuarenta minutos y capitalizó buena parte de los ataques de las visitantes. Las acometidas que no protagonizó ella las asumió su compatriota Covile, a la que le faltaron dieciséis segundos para disputar el encuentro completo. De esta manera, el entrenador Maikel López reverdeció la fórmula baloncestística de los años ochenta, cuando la dupla foránea tenía patente de corso para lanzar cuanto quisiera y nunca se sentaba en el banquillo.

Los puntos de ambas estadounidenses despegaron al Gran Canaria al final del primer acto (16-21), aunque la distancia no llegó a ser preocupante por la buena respuesta coral de las anfitrionas. La entrada de la rusa Makulova aportó más picante al perímetro de las insulares y amplió la ventaja por encima de la decena (21-32). Cerqueira y España ofrecieron la réplica desde más allá del 6'75, pero con ese abuso de tiros lejanos se perdió buena parte de la fluidez en pista delantera. La circulación de balón desapareció para depositar toda la fe en la lotería de los triples, algo de lo que se benefició el líder para aumentar de manera paulatina su distancia en el luminoso antes del descanso (29-43).

Garra para reaccionar

Cuando el Gran Canaria rozó la veintena de renta (29-47) nada más iniciarse el tercer período, el partido se encaminó hacia lo que parecía una victoria plácida de las visitantes. Sin embargo, una embestida de garra del Ramón y Cajal les devolvió al encuentro. Las acciones interiores de Rebeca Rodríguez compensaron la vigilancia que anuló a Begenisic durante el duelo (3/14 en tiros para la bosnia) y la chispa proporcionada con el acierto exterior de Lemineur -una de las sorpresas al pasar de no entrar en la rotación a ocupar un sitio en el quinteto inicial-, Pastor y Cerqueira enjugó una diferencia que se tornó mínima nada más reanudarse el juego en el último cuarto.

El segundo triple consecutivo de 'Peque' colocó el ilusionante 57-61 a falta de poco más de nueve minutos para la conclusión. La relajación del Gran Canaria y el trabajo en el rebote ofensivo posibilitó que 'Raca' se esperanzase con la proeza de doblegar al primer clasificado en la Liga Femenina 2. Empero, ese ensoñamiento desapareció cuando las pérdidas zarandearon a las nazaríes y las despertó por completo.

Royo aprovechó los errores en los pases para asegurar el triunfo canario a base de contraataques y los tres triples de Diouf en este cuarto redondearon una ofensiva en la que Covile y Breedlove pasaron a un segundo plano. El Gran Canaria no depende única y exclusivamente de su dupla estadounidense y, cuando el cansancio empezó a pasarles factura, surgieron otros pilares que apuntalaron la victoria sobre 'Raca', al que tardaron en ajusticiar y casi les genera un disgusto.

Una vez pisado el acelerador y con todo de cara, las insulares regresaron a una ventaja con dobles dígitos (57-69) sin que las anfitrionas pudiesen hacer nada para evitarlo. En ese momento tiraron oficialmente la toalla para poner fin a su resistencia y certificar una honrosa derrota padecida que revitaliza la autoestima del cuadro granadino, capaz de aguantar con estoicismo las acometidas del todopoderoso líder durante buena parte del encuentro. Más no se le puede pedir.

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