Baloncesto

De nuevo a remolque tras otro fiasco

Ferrán Torres realiza un reverso en la zona murciana./AGENCIA GARNATA
Ferrán Torres realiza un reverso en la zona murciana. / AGENCIA GARNATA

Mal partido del Covirán en Murcia que le desbanca del liderato y le hace depender de terceros

Juanjo Martín
JUANJO MARTÍNGRANADA

Una única jornada le ha bastado al Covirán para pasar de no depender de nadie en su lucha por el ascenso directo a LEB Oro a tener que estar pendiente una vez más de lo que hagan Alicante y La Roda. Los nazaríes perdieron el liderato en su visita a Murcia, que demostró tenerle tomada la medida al batirles por tercera vez en este curso, dos en Liga y una en la pretemporada. Los locales se anotaron la victoria con relativa comodidad (78-66) gracias a un pésimo segundo cuarto en el que los discípulos de Pin tocaron fondo y encajaron una desventaja que les resultó imposible de recuperar.

El encuentro empezó torcido para los rojinegros. La dupla interior integrada por Iriarte y Nguirane se mostró simplemente incapaz de frenar a Matagrano, quien anotó los nueve primeros puntos de su equipo. El estadounidense aprovechó los buenos pases de Juani Jasen, quien volvió a imponerse a Almazán en el duelo particular entre dos de los mejores aleros de la Liga. El exnazarí ratificó la especial motivación con la que salta a la pista cada vez que se enfrenta al que fue su equipo y se permitió el lujo de sumar en la pintura pese a la presencia del pívot senegalés, al que le metió dos canastas consecutivas en acciones de uno contra uno. La réplica a Jasen la proporcionó otro jugador argentino, Bortolussi, quien con cuatro puntos seguidos ayudó a atar en corto a los anfitriones (20-20).

Empero, esa correa se hizo trizas en el segundo período. Una canasta más adicional de Flannery dio comienzo a un letal parcial de 13-0 en los tres primeros minutos. En ese escaso lapso gastó Pin dos tiempos muertos, consciente de que el partido se le estaba escapando a las primeras de cambio. La mala selección de tiro y, especialmente, la indolencia defensiva pasaron factura a los nazaríes, que se encomendaron a meter balones interiores a un Wright que tardó en saltar a cancha.

El lucense quitó el tapón en pista delantera de manera parcial, pero la sangría al otro lado de la cancha continuó a raíz del talento de Jasen. El jugador nacido en Bahía Blanca clavó un triple a tabla con el que transmitió a sus compañeros el mensaje de que el aro parecía haberse ensanchado para ellos. Lledó y Flannery así lo creyeron y con dos lejanos lanzamientos que golpearon la red dispararon a los murcianos por encima de la veintena (49-28).

78 Real Murcia Baloncesto

Juan Ballesta 6, Samu Alcaraz 3, Juan Ignacio Jasen 17, Javier Mugica 13 y Chris Matagrano 11 – quinteto titular – Juan José Coello 0, Jorge Juan Lledó 3, Joseph Flannery 9, Antonio Sánchez 0, Kevin Franceschi 3, Pepe Llorente 2 y Matthew Don 11.

66 Coviran Granada

Eloy Almazán 9, Manu Rodríguez 2, Maodo Nguirane 4, David Iriarte 7 y Carlos de Cobos 10 – quinteto titular- Carlos Corts 0, Alejandro Bortolussi 6, Germán Martínez 0, Devin Wright 18, Alo Marín 8 y Ferran Torres 2.

Parciales
20-20, 29-8, 14-24 y 15-14.
Árbitros
Sara Peláez y Eduardo Escartí. Eliminaron por cinco faltas personales a Juan Ignacio Jasen.
Incidencias
Encuentro correspondiente a la vigésimo tercera jornada de competición en LEB Plata disputado en el Príncipe de Asturias de Murcia ante 400 espectadores, un centenar de ellos seguidores del Coviran Granada.

El Covirán quedó casi noqueado en esos diez minutos en los que, además de Wright, sólo contribuyó en materia ofensiva De Cobos con una jugada individual y un tiro libre, ya en el tramo final del acto. Ese paupérrimo rendimiento atacante se quedó corto a todas luces ante un contrincante que metió cinco triples en el cuarto -7/13 al descanso desde más allá del perímetro- y que castigó la reducida intensidad con la que intentó pararle el Covirán.

La historia no se alteró demasiado en el tercer período, en el que los rojinegros optaron por explotar la superioridad física de 'Carlinhos' sobre Ballesta para que el director de juego sacara ventajas de espaldas al aro. Ese recurso ofreció sus réditos hasta que la defensa grana efectuó los ajustes necesarios para anular al malagueño a base de ayudas. En ese momento regresó Wright al parqué para recuperar un esquema más tradicional y librar un intercambio de golpes en el que el Murcia recuperó los veinte de ventaja.

Jasen prosiguió su festival y encestó hasta cuando estaba totalmente desequilibrado. La inspiración del 'pibe' llevó en volandas a los locales hasta que el técnico le sentó en el banquillo para darle descanso a mitad de cuarto (61-41). Sin su líder espiritual y con Matagrano desvestido de la túnica de la infalibilidad, los pimentoneros cayeron en las redes de la complacencia y permitieron que el Covirán creara una diminuta rendija para dar cabida a la esperanza con un 2-11 de parcial. Eso sí, la hendidura quedó reducida a su mínima expresión por los errores cometidos desde la línea de personal. 'Borto' desperdició tres y Ferrán Torres otros dos, lo que impidió que se recuperara un poco más del terreno perdido en la hecatombe anterior al intermedio (63-52).

La ilusión del centenar de aficionados granadinos desplazados al pabellón murciano se desvaneció justo después de que se bajara de la barrera psicológica de los diez puntos. Múgica anotó de tres sobre la bocina de posesión para destrozar la frágil moral de un Covirán que extravió varias posesiones en momentos clave y que echó de menos la puntería desde más allá del 6'75 de anteriores citas (3/15). Los lanzamientos lejanos se convirtieron en el intento desesperado que emplearon los de Pin para acortar la distancia en el electrónico, aunque la falta de tino sirvió en bandeja la victoria a los pimentoneros.

La muestra final de orgullo y amor propio en pos de una épica reacción, con ataques rápidos y personales aún más fugaces, se produjo demasiado tarde. Únicamente eternizó el sonido de la bocina que finiquitó una derrota con la que los nazaríes vuelven a depender de lo que hagan terceros equipos. La Roda lo pasó mal ante Morón pero acabó imponiéndose (69-68), por lo que se ha generado un triple empate en cabeza entre manchegos, granadinos y el Alicante, que es el nuevo líder gracias a su doble victoria sobre los rojinegros. De hecho, ese 0-2 lastra en cualquier empate múltiple al Covirán, que demanda ahora urgentemente un tropiezo de la escuadra levantina. Sólo así podrá aspirar de nuevo a un ascenso directo que se le ha complicado apenas un partido después de tenerlo de cara, tras la exhibición frente a La Roda. Los rojinegros vuelven a transitar por la vía escarpada al mostrar el lado más oscuro de su juego.

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