Baloncesto

Sin músculo suficiente en la zona

Álex Bortolussi encuentra obstáculos cerca del aro./Alfredo Aguilar
Álex Bortolussi encuentra obstáculos cerca del aro. / Alfredo Aguilar

El Covirán sufre su primer revés de la preparación en un partido ante un equipo muy físico en el que la lesión de Wright debilita aún más la pintura

Juanjo Martín
JUANJO MARTÍN

El Covirán encajó anoche la primera derrota de su pretemporada al ceder ante Guaros de Lara, que hizo valer su mayor físico en un choque decidido en la prórroga (93-96). El conjunto de Pablo Pin compareció a esta cita con la baja de Iriarte y perdió al primer minuto a Devin Wright, retirado por precaución tras notar un pinchazo en su rodilla. Esa circunstancia redujo a dos efectivos el juego interior de los nazaríes, lo que terminó por pasar factura con el paso de los minutos al cargarse además muy rápido de personales Ferrán Torres.

Los rojinegros optaron por la baza de la velocidad para tratar de desmontar a la escuadra venezolana, con mayor presencia física en todas las posiciones y que demostró algunas de las virtudes que le coronaron como campeón de la Liga de las Américas. Enfrente había un contrincante de primer nivel para un Covirán que nunca trasladó la sensación de estar demasiado lejos de los sudamericanos, pese a militar en LEB Plata y por mucho que las ausencias interiores fueran más que acusadas.

Guaros se obcecó en el segundo cuarto en lanzar triples muy lejanos, lo que disminuyó sus porcentajes de eficacia y brindó a los locales la opción de abrir hueco en el marcador. Alo Marín asumió el mando en pista delantera y se convirtió en el estilete nazarí hasta que se alcanzó el descanso (46-36).

La ofensiva local conservó la fluidez hasta elevar la renta a las catorce unidades. En ese instante despertaron los interiores de los visitantes para establecer un parcial 2-13 que devolvió la igualdad al electrónico (58-55). Un triple al contraataque de Germán Martínez alimentó la esperanza de los anfitriones de mantener su vitola de invicto en esta preparación, y más cuando los colegiados concedieron personal en el triple a la desesperada de Bortolussi al final de cuarto, lo que le otorgó tres libres que no malgastó.

No obstante, todo ese esfuerzo fue en vano al llegar al último acto, en el que Echenique plasmó la ventaja física con la que contaba con respecto a sus defensores. Torres poco pudo hacer con sus cuatro faltas, mientras que Bortolussi trampeó en el puesto de '5', lo que deslizó a Almazán al puesto de ala-pívot. El Covirán se dejó la piel en la cancha, pero al final tuvo que rendirse a la evidencia de una mayor falta de músculo en las cercanías del aro.

El 'center' de Guaros continuó con su martilleo en cada balón interior, donde siempre sacó beneficio ya fuese con pases de sus compañeros o a base de rebotes ofensivos. Aun así, un último arreón de coraje de los rojinegros otorgó un halo de esperanza. Marín primero y Almazán después regalaron cinco minutos más de baloncesto cuando ya todo parecía perdido (89-89).

Una vez en la prórroga se echó en falta una mayor frescura de ideas, algo lógico por la fatiga acumulada de dos partidos sin tregua. El visitante Colmenares golpeó por última vez y Corts no acertó a responder en la jugada que habría provocado otro tiempo extra. Demasiado aguantaron los locales a tenor de la patente inferioridad en los aros.

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