LEB PLATA

A medio paso de la LEB Oro

El presidente del club y el alcalde (i) celebran la victoria de Albacete en el vestuario./FERMÍN RODRÍGUEZ
El presidente del club y el alcalde (i) celebran la victoria de Albacete en el vestuario. / FERMÍN RODRÍGUEZ

Las matemáticas otorgan más de un 60% de posibilidades de ascenso al Covirán tras una jornada en la que Alicante aún aspira a la primera plaza

JUANJO MARTÍNGRANADA

El ascenso se le ha puesto totalmente de cara al Covirán, que en apenas un mes ha pasado de tener que depender del tropiezo de sus rivales a estar a tan sólo una victoria de conseguir el gran objetivo de la temporada. Un triunfo el próximo sábado (20 horas) en la cancha del Navarra equivaldría a conquistar matemáticamente la primera plaza, la única que concede el salto directo a la segunda categoría nacional. No habría necesidad de mirar lo que hagan tanto La Roda en Canoe como Alicante en Martorell, ya que en ese caso ninguno podría dar caza a los de Pin.

Es más, existe un supuesto más que también permitiría descorchar por fin el champar y festejar el ascenso incluso en caso de derrota en Pamplona. Eso sí, requeriría que tanto manchegos como levantinos perdieran sus respectivos partidos. De ese modo, Alicante seguiría a dos victorias a falta de una jornada y La Roda estaría a una, pero con el 'average' perdido con los nazaríes, por lo que quedarían igualmente fuera de su alcance. En total son cinco combinaciones -de las ocho posibles de cara a este penúltimo asalto de la Liga regular- las que favorecen a los rojinegros, lo que supone un 63% de posibilidades para que el Covirán celebre su presencia en Oro tan pronto como este sábado.

Estos pronósticos tan halagüeños a priori -en los que Alicante aún podría subir si La Roda y Covirán pierden sus dos partidos- son la consecuencia de los resultados de un fin de semana redondo para el Covirán. Los granadinos se impusieron al Ávila (91-68) con menos rotundidad de lo que refleja el electrónico. Los abulenses completaron un choque más que digno teniendo en cuenta que jugaron toda la segunda mitad con sólo un pívot, tras las lesiones de Sikiras y Aramburu antes del descanso y las previas de Santana y Cazorla, que ni siquiera viajaron.

Esa escasez interior fue un filón explotado por Bortolussi y sobre todo Torres, que recibió la ovación de un Palacio rendido ante el catalán. Aun así, los castellanos se pusieron a sólo seis puntos en el último cuarto y fue necesario un tirón de orejas de Pin en el tiempo muerto para reconducir la situación y endosarle un parcial de 21-4 en el tramo final del duelo.

Una vez cumplida con su parte, la plantilla al completo vivió con intensidad y desde el vestuario el derbi manchego. Los aciertos del Albacete retumbaron en el pabellón, ya en silencio al haberse marchado los aficionados, y la algarabía confirmó la derrota de La Roda. Todo el equipo y el alcalde Paco Cuenca aplaudieron y se abrazaron como si el ascenso ya fuese una realidad. El hito se encuentra muy cerca, a medio paso de distancia sólo, aunque aún no está cerrado. Hay que actuar con cautela y lograr cuanto antes la victoria requerida para que se pueda dar rienda suelta al frenesí, ya sea este sábado en Pamplona o después en casa contra Baskonia.

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