Herida sin cicatriz

Herida sin cicatriz
AGENCIA GARNATA
JUANJO MARTÍNGranada

Al Covirán le clavó una daga La Roda la pasada semana y el Murcia se encargó de retorcer el afilado objeto para aumentar la herida y dejar medio moribundo al cuadro nazarí. Sin embargo, siete días después, apenas se distingue una ligera muesca en el cuerpo de los rojinegros. Lo que podría haber sido una herida fatal se ha convertido en un leve roce gracias a la victoria en la cancha del líder Albacete. Los hombres de Pin salvaron el cuello con ese balsámico triunfo que les ha permitido borrar cualquier cicatriz de la puñalada sufrida el otro día. La igualdad de la LEB Plata es tal que ni siquiera dos tropiezos seguidos han descolgado al equipo nazarí. ‘Sólo’ con ganar al primer clasificado le ha bastado para devolverle a la primera fila entre los candidatos al ascenso. La nueva sorpresa negativa del Alicante en casa –cedió hace dos semanas contra Agustinos y ahora ante L’Hospitalet, que en el Palacio fue barrido por los granadinos– corrobora la homogeneidad en la categoría. No obstante, también refleja que el terreno está abonado para que cualquier equipo que concatene un buen número de triunfos se despegue del resto y meta un pie en la LEB Oro, como hizo Marín hace dos años. Ese es el espejo en el que debe mirarse el Covirán, al que por plantilla y presupuesto todos le atribuyen la presión de tener que estar en lo más alto de la clasificación al término de la Liga regular. En el deporte dos más dos no siempre son cuatro, pero los rojinegros deben esforzarse para que esa ventaja hipotética se transforme en realidad. Materia prima tienen de sobra para ello.

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