Baloncesto LEB Plata

El Covirán Granada se conjura para superar pronto el primer bache de la temporada

Carlos de Cobos intenta robar el balón en el último partido jugado en el Palacio contra el Real Murcia./ALFREDO AGUILAR
Carlos de Cobos intenta robar el balón en el último partido jugado en el Palacio contra el Real Murcia. / ALFREDO AGUILAR

En los primeros días de trabajo se han analizado los errores que se cometieron el sábado y se asume la importancia del partido en Albacete

Julio Piñero
JULIO PIÑERO

Dos derrotas seguidas en un corto espacio de tiempo han enfriado los ánimos en el seno del Covirán Granada. Ha retrocedido hasta el cuarto puesto y tiene ya a tres rivales por delante con más victorias tras disputarse las ocho primeras jornadas, lo que supone la mitad de la primera vuelta. La moral se ha resentido con esos dos reveses en el plazo de solo tres días y eso conlleva que el vestuario esté dolido y ya se haya iniciado una especie de conjura para levantarse cuanto antes después de esas derrotas.

Desde que comenzaron los entrenamientos el pasado lunes se están analizando los errores que se cometieron en el partido con el Real Murcia. Se dieron más desconexiones de la cuenta tanto en labores defensivas como de ataque, y eso acabó por concederle demasiada ventaja al rival. Todos esos desajustes se han comentado, con el objetivo de que no se vuelvan a reproducir en los próximos compromisos.

La vista se ha puesto ya en el duelo de este sábado en el pabellón del Arcos Albacete, que no estaba en un principio entre los favoritos y que de forma sorprendente comanda ahora la clasificación. Solo ha perdido un partido y está ya con dos victorias más que el Covirán, por lo que no hay margen para otro resbalón, ya que eso llevaría a distanciarse demasiado pronto del primer puesto. Los jugadores ya se mentalizan de que hay que sacar adelante como sea el próximo compromiso.

Esta temporada las miras son altas y el objetivo está fijado en alcanzar el primer puesto, que da derecho al ascenso directo. Nadie contaba que a estas alturas hubieran llegado ya tres derrotas. Pablo Pin terminó muy enfadado después del encuentro del pasado sábado. No le gustó la falta de concentración que observó y que llevó finalmente a encajar una derrota, más por deméritos propios que por acierto del rival.

El equipo mostró carácter en jornadas anteriores en los malos momentos y es lo que ahora se propone volver a sacar para superar el bache que se han presentado en el camino. Las distancias aún son mínimas entre los primeros clasificados, pero no hay cabida para muchos más errores, porque eso complicaría bastante los objetivos. Ese primer tropiezo en casa ha provocado que el grupo esté dolido y todos aprietan en las sesiones de entrenamiento para intentar llegar en las mejores condiciones posibles al partido de este sábado.

Ya no hay ningún jugador que se encuentre con algún problema físico y todos trabajan en óptimas condiciones. Carlos Corts ya pudo intervenir en la pasada jornada, aunque notó algo la inactividad y el hecho de haber perdido ritmo competitivo tras el tiempo que ha estado lesionado. El esguince en el tobillo está olvidado y eso le permite trabajar mejor esta semana, lo que sin duda debe ayudar para el duelo en Albacete. Recuperar el buen nivel defensivo de otras jornadas y mejorar de forma ostensible la concentración en las acciones de ataque, son los propósitos que están presentes de cara a la próxima jornada.

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