Baloncesto

El Covirán festeja su ingreso en la LEB Oro

Jugadores, cuerpo técnico y directiva, junto a las autoridades, festejando el ascenso con cientos de aficionados en el Ayuntamiento./Alfredo Aguilar
Jugadores, cuerpo técnico y directiva, junto a las autoridades, festejando el ascenso con cientos de aficionados en el Ayuntamiento. / Alfredo Aguilar

Cientos de aficionados celebran con júbilo el ascenso junto a la plantilla en el patio central del Ayuntamiento

Julio Piñero
JULIO PIÑEROGRANADA

La fiesta por el ascenso a la LEB Oro logrado por el Covirán vivió un nuevo capítulo en el Ayuntamiento de Granada. Los jugadores y el cuerpo técnico llegaron a la Plaza del Carmen en un autobús descapotable y allí fueron recibidos por decenas de jugadores de la cantera y sus familias para rendirles homenaje por el éxito alcanzado. Muchos aficionados se acercaron allí para celebrarlo.

El acto para festejar el paso a la segunda categoría del baloncesto nacional se desarrolló en el patio central del Ayuntamiento. Acudieron representantes de las empresas patrocinadoras y una amplia representación de concejales de distintos signos políticos. El alcalde, Paco Cuenca, dio la bienvenida a los jugadores y al cuerpo técnico, que fueron presentados uno a uno antes de subir al escenario por Noelia Gómez, 'speaker' del club.

Las pequeñas 'cheerleaders' de la entidad rojinegra hicieron un baile nada más acceder los jugadores al interior del Ayuntamiento. Los tambores de las peñas Frente Nazarí y Esquina Rojinegra resonaron para animar más el festejo. Se recordó que el club nació en 2011 para recuperar la ilusión por el baloncesto tras la desaparición del CB Granada. Paco Cuenca, muy aficionado a este deporte, entonó uno de los cánticos de una peña y a continuación indicó con orgullo que «Granada es una ciudad de baloncesto».

Los jugadores fueron subiendo al escenario y tuvieron que recorrer un camino en el que se encontraban componentes de los diversos equipos del club y que tuvieron la oportunidad de abrazarlos y estrechar sus manos. Por allí pasaron Marcos Vigo, Eloy Almazán, Carlos Corts, Alberto Pérez, Germán Martínez, Bortolussi, Manu Rodríguez, Alo Marín, Devin Wright, Ferrán Torres, Maodo Nguirane, Iriarte y Carlos de Cobos. También el médico, los fisioterapeutas y los miembros del cuerpo técnico.

Intervino el presidente de la Fundación CB Granada, Óscar Fernández-Arenas, que agradeció el apoyo del Ayuntamiento, los patrocinadores y también a «los 600 niños que forman parte de la cantera y que hacen que esto haya tirado hacia arriba». Su discurso fue interrumpido por las peñas, que le cantaron que se quitara la gomina, lo que provocó muchas risas. Los jugadores lo mantearon nada más acabar sus palabras. También subieron al escenario los directivos Fernando Bailón y Javier Molina, y el jefe de prensa, Jorge Ruiz. El entrenador granadino Pablo Pin fue uno de los más vitoreados por los aficionados. El técnico se dirigió al público para recordar que todo comenzó «en Primera Nacional y allí estabais ya los aficionados con nosotros. Fue importante estar en los malos momentos porque eso es lo difícil».

Baile de Nguirane

La nota exótica la aportó el senegalés Maodo Nguirane, que ataviado con zapatillas y pantalón rojo y un sombrero negro, se marcó un baile sobre el escenario. En representación de la plantilla tomaron la palabra Eloy Almazán y Carlos de Cobos, los dos capitanes del equipo. El alero granadino apuntó que era un ascenso muy especial por ser «con el equipo de mi ciudad» y se lo dedicó especialmente a «mi mujer y a Pablo Pin». En tono más jocoso manifestó que «nunca este club ha conseguido un ascenso sin un Almazán en su plantilla». También le recordó al alcalde que haga lo posible para evitar tanto frío para entrenar en el Palacio de Deportes.

Por su parte, Carlos de Cobos, al que le pidieron que se quedara un año más, agradeció a todos sus compañeros, al cuerpo técnico y la directiva el esfuerzo realizado durante toda la temporada. Indicó que «hace un año pasé una situación difícil y le hice una promesa a mi madre. Íbamos a ascender y ha sido al final un año después. Fue una temporada estupenda». Tomó también la palabra Germán Martínez para apuntar que ha sido «un ascenso increíble». Igualmente lo hizo el médico Fermín Rodríguez, que recordó su abrazo llorando junto a Eloy Almazán al final del partido.

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