BALONCESTO

El caladero nazarí de la LEB Oro

Martín ha jugado este curso en Valladolid y Manresa./BASKET MANRESA
Martín ha jugado este curso en Valladolid y Manresa. / BASKET MANRESA

Pablo Almazán comanda la presencia de jugadores con nexo granadino de entre los que puede surgir este verano algún fichaje para la Fundación

JUANJO MARTÍNGRANADA

La Fundación CB Granada siempre ha tenido en un apartado especial de su agenda a aquellos jugadores que guardan una conexión con la ciudad de la Alhambra, ya sea por haber nacido aquí o por haber pasado por algún conjunto nazarí en la etapa de formación. A la hora de realizar fichajes, este tipo de jugadores reciben una mirada más exhaustiva por parte de Pablo Pin, entrenador del primer equipo y también encargado de la labor de director deportivo.

El granadino es el encargado de escoger los integrantes que conformarán su plantilla y, hasta la fecha, su 'modus operandi' ha estado influenciado por los exnazaríes a los que ha podido tirarle la caña cada verano. El mejor ejemplo se pudo comprobar el año pasado con las incorporaciones de Manu Rodríguez, Eloy Almazán y Devin Wright. Los dos primeros oriundos de la tierra del 'chavico', mientras que el tercero se crió en las categorías inferiores del extinto 'Cebé' y, además, está casado con una granadina.

La llegada de estos tres jugadores que habían permanecido las últimas campañas en la LEB Oro posibilitó un considerable salto cualitativo que elevó las aspiraciones de un Covirán que, nueve meses después, materializó su ascenso a la segunda categoría nacional. De cara a la próxima temporada el objetivo es más sencillo al limitarse a la permanencia, aunque no por ello va a abandonar esa tendencia a incorporar lo bueno conocido. Así lo confirmó días atrás el presidente Óscar Fernández-Arenas en una entrevista a este periódico. El dirigente afirmó entonces que «siempre buscamos producto granadino y no sería extraño que viniera alguno de los jugadores que se formaron aquí». De este modo, el club rojinegro dedicará una considerable cantidad de tiempo a la hora de estudiar las posibilidades de atar a los que encajan en ese perfil, siendo Pablo Almazán el confeso objeto de deseo.

El alero, que se marchó joven al Unicaja y posee ahora 29 años, ha militado las últimas tres temporada en el Melilla Baloncesto, con el que está luchando ahora mismo por el ascenso a la ACB. Este objetivo se le ha puesto cuesta arriba tras el 2-0 colocado por el Manresa en los primeros asaltos de la final. Almazán ha promediado en la Liga regular 8'1 puntos y 4'7 rebotes, números que han descendido en los 'play offs'. Aun así, desde la Fundación no esconden que les «encantaría» poder ficharle, aunque queda la incógnita de si su elevado caché económico encajará en el presupuesto del club granadino. Los rojinegros lo van a intentar hasta el final con tal de disponer en sus filas el próximo curso a la dupla de hermanos Almazán, una vez garantizada la presencia del renovado Eloy.

Madurez de Samb

Junto al alero hay otro jugador con pasado nazarí en el conjunto norteafricano. Mamadou Samb, que defendió temporada y media la elástica del 'Cebé' desde 2010 hasta 2012 -antes de que se fuese a causa de la administración concursal-, ha registrado unas decentes estadísticas en la pintura melillense (8'8 puntos y 5'1 rebotes), si bien su valoración ha descendido casi cuatro puntos en las eliminatorias de ascenso.

El pívot, también de 29 años de edad, ha madurado considerablemente desde que se fue de Granada y ha demostrado estar capacitado para recibir la responsabilidad interior de equipos de la zona alta de la tabla. El Bilbao, con el que disputó la Euroliga, fue su primera parada para después completar las últimas cuatro campañas en Oro con el Breogán -dos años-, Palencia y Melilla este último curso.

Ambos nazaríes del cuadro de la ciudad autónoma están midiéndose en la final a un Manresa en el que también figura otro viejo conocido de la afición granadina, Nacho Martín. El ala-pívot ha atravesado un infierno de trece meses por una lesión de rodilla que le obligó a pasar dos veces por el quirófano. Tras reaparecer en enero con Valladolid, el club de su ciudad, fichó rápidamente por la escuadra catalana, con la que está demostrando su valía con 13'6 puntos y 4'7 rebotes. Su valoración (12'7) se ha mantenido estable en los 'play offs' y ahora acaricia el regreso a la élite con los manresanos.

Otro de los interiores con pedigrí nazarí es Fede Uclés, almeriense de nacimiento pero forjado en los equipos de cantera del extinto CB Granada. El interior de 25 años ha formado parte este curso del recién ascendido Araberri, con el que ha promediado 8'3 puntos y 5'4 rebotes para un total de 10'2 de valoración. Uclés ha realizado una gran campaña y, además, posee a su favor de cara a un hipotético fichaje su estrecha relación con buena parte de la plantilla del Covirán.

En China con medio Covirán

El ala-pívot ha compartido una exótica aventura en China junto a Bortolussi, Eloy Almazán, Alo Marín, Maodo Nguirane y David Iriarte. Estos jugadores se unieron para disputar en el país asiático un breve torneo amistoso con el que acortar el extenso período de inactividad entre temporadas (de abril a agosto). Así, los más recientes discípulos de Pin han podido persuadir ya a Uclés para que regrese a Granada después de seis años, lapso en el que pasó de EBA a Plata para competir en la segunda categoría nacional las últimas cuatro temporadas.

También en la pintura actúan tanto Héctor Manzano como Cristian Uta, dos jugadores que han militado esta campaña en Oro. Manzano, de 38 años, puso fin el pasado verano a su extensa etapa en Melilla para enrolarse en el Ourense, al que ha aportado su toque de veteranía con 5'7 puntos y 4'2 rebotes. El motrileño conoce bien a Pablo Pin, por lo que no puede descartarse un posible retorno a Granada en su prolongada carrera deportiva.

Por su parte, Cristian Uta apenas ha tenido impacto en las filas del Valladolid, club al que llegó el pívot rumano cedido por el Unicaja. El 'center' ha promediado 3'8 puntos y 2 rebotes en algo menos de diez minutos en cancha, por lo que ha dado un paso atrás con respecto a sus números firmados con el Covirán (6'6 puntos y 4'5 rechaces), eso sí, en Plata. Con apenas veinte años, Uta aún posee mucho margen de mejora y buscará presumiblemente otro destino en el que seguir creciendo, salvo que reciba la llamada del primer equipo malagueño.

El último jugador con pasado nazarí que ha actuado este último curso en Oro no se mueve en las cercanías del aro. Ángel Hernández se marchó de Granada como base y ha evolucionado a escolta tras seis años en Coruña, club al que llegó tras echar la persiana con el 'Cebé' en 2012. El almeriense ha perdido peso esta temporada en el cuadro gallego, con el que ha logrado 3'8 puntos y 3'2 de valoración en casi veinte minutos de acción por partido. Eso sí, el exterior está muy asentado con los coruñeses, entidad de la que es capitán. Hernández cierra el abanico de futuribles de una Fundación que tratará de reforzar su plantilla con alguno de estos jugadores que tienen su particular historia con Granada.

Fotos

Vídeos