ATLETISMO

Corredores con el corazón rosa

Las calles de Almería vieron como 550 atletas solidarios se enfundaban las zapatillas para correr apoyando a la Asociación Argar en su lucha contra el cáncer infantil.i/IDEAL
Las calles de Almería vieron como 550 atletas solidarios se enfundaban las zapatillas para correr apoyando a la Asociación Argar en su lucha contra el cáncer infantil.i / IDEAL

La II Carrera Love My Salad dona su recaudación a la lucha contra el cáncer infantil

JAVIER NAVARROALMERÍA

Las calles de la capital se convirtieron ayer en un punto de encuentro para quienes sienten pasión por el atletismo y, a su vez, están socialmente comprometidos, gracias a la II Carrera Contra el Cáncer Love My Salad, que pretendió luchar contra esta enfermedad a nivel infantil a través del deporte.

Promovida por la empresa Rijk Zwaan, cumplió de este modo su segunda edición donando su recaudación a la Asociación Argar, pudiendo elegir los corredores si colaborar con 1, 2 o 5 euros extras a la hora de formalizar su inscripción de 10 euros, aportando su grano de arena a esta solidaria iniciativa.

Con dos trazados circulares de 5 y 10 kilómetros que comenzaban en las inmediaciones del Auditorio Maestro Padilla, a las 10 de la mañana tomaron la salida los atletas, en un ambiente marcado por un alto componente familiar, y primando más la causa en este caso que la propia competición. Fueron 550 personas las que participaron, repartidos en 275 para cada recorrido, superando con creces la cifra alcanzada en su anterior edición. Muchos de ellos decidieron correr con la camiseta que la organización regalaba a la hora de recoger el dorsal, que no podía ser de otro color sino rosa, reflejando el espíritu combativo frente al cáncer y pretendiendo dar más visibilidad a la causa.

Éxito organizativo

Desde primera hora de la mañana, los organizadores y voluntarios trabajaron a destajo con la firme intención de que todo estuviese a la altura de un evento tan necesario, logrando un nivel de compromiso muy loable. De esta manera, los corredores iban llegando poco a poco y recogiendo sus dorsales, informados en todo momento de los pasos a seguir antes de iniciar la salida.

En primer lugar, fueron los pequeños los que protagonizaron la jornada, disputando 120 mini-atletas sus propias carreras en las categorías denominadas como 'Chupete' y 'Jóvenes promesas', con un trazado adaptado a sus edades en distancia y dificultad. Los tres primeros clasificados de cada prueba recibieron su correspondiente medalla, pero todos y cada uno de los participantes fueron igualmente reconocidos con un diploma a su nombre que acreditaba su meritorio paso por la línea de meta, además de recibir también regalos en forma de productos de la empresa Rijk Zwaan.

Puntualmente, a las 10 de la mañana llegó el momento para los adultos, que se posicionaron en sus puesto para escuchar el pistoletazo de salida dado por Juanjo Segura, concejal de Deportes del Ayuntamiento de Almería, que lo hizo ataviado también con la camiseta rosa distintiva de la prueba.

El edil declaró que «fin de semana tras fin de semana tenemos eventos deportivos en la capital. En este caso es la carrera organizada por esta empresa de semillas asentada en nuestro municipio, a los que felicito por esta iniciativa». Asimismo, afirmó que «desde el Ayuntamiento seguimos apostando por todo este tipo de causas como puede ser la carrera de hoy, de un fuerte componente solidario además, poniéndonos al servicio de sus promotores y siempre a su disposición, y facilitándoles todos los medios tanto físicos como naturales que tenemos lo antes posible».

Con la llegada a meta concluía una prueba en la que la sociedad almeriense una vez más corrió más con el corazón que con las piernas.

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