Voleibol

Con lo bueno de la Copa

Israel Rodríguez, que volvió a jugar, supera el bloqueo de Walter da Cruz y Ángel Rodríguez./FOTO-DEPORTE
Israel Rodríguez, que volvió a jugar, supera el bloqueo de Walter da Cruz y Ángel Rodríguez. / FOTO-DEPORTE

En los blanquiverdes, la mejor noticia es la recuperación del receptor Israel Rodríguez, que entró en pista durante el tercer set | Unicaja Almería logra imponerse sin demasiados problemas a un 'peleón' Textil Santanderina que incomoda sólo cuando los sets estaban resueltos

JUANJO AGUILERAALMERÍA

Unicaja Almería rescató lo bueno de la Copa del Rey para derrotar a un peleón Textil Santanderina que metió cierta presión sólo en los momentos en los que los de Piero Molducci titubearon. Lo positivo de esas fases es que lo hizo cuando los sets ya estaban encarrilados en favor de un equipo almeriense con juego sólido. El mejor fue el primero, porque marcó una especie de intención blanquiverde de dejar marcado el territorio del Moisés Ruiz como lugar inexpugnable, al menos para los que no jugarán playoff, porque Urbia Palma y CV Teruel ya ganaron. Exhibió entonces sus mejores 'galas', con buen saque y una buena lectura de bloqueo.

Los dos sets siguientes fueron algo más comprometidos, pero exhibiendo los almerienses una reacción a la que no pudo ponerle freno el conjunto cántabro, por más que lo intentó y pese a estar cerca de meterle presión en el cuerpo a los de Piero Molducci. Estos, con 12-7, 'recuperaron' a Israel Rodríguez. El veterano receptor blanquiverde, que se rompió en la fase regular de la pasada temporada, en partido disputado frente a Palma, en tierras baleares y que regresó para jugar un par de puntos en el playoff por el título frente a Ushuaïa Ibiza, volvió ayer a sentirse jugador. Una gran alegría y un gran refuerzo para los playoffs por el título.

Sin fisuras

Comenzó jugando con seguridad en el saque el equipo almeriense, buscando a Manuel Crespo, en recepción, y Textil Santanderina no encontró cómo poder frenar el ímpetu de un Unicaja Almería sólido en ataque y con un gran trabajo en defensa. José Ignacio Marcos se vio obligado a parar el partido con 9-4 en el marcador.

Poco o nada varió la situación tras el mismo. Unicaja Almería siguió con su buen rendimiento en ataque, añadiendo a su trabajo en defensa, la de la lectura en bloqueo para seguir ampliando la ventaja ante un rival que peleaba por cada balón, pero que lo que hacía era insuficiente para recortar las diferencias en el marcador (15-9), tras un remate de Thiago Maciel por zona 2 al que no pudo frenar el bloqueo de Walter de Cruz, que sí logró cazar al opuesto blanquiverde dos puntos después para tratar de iniciar una reacción que no llegó a mucho más que al recorte de un par de puntos en el marcador, como consecuencia del saque de Ángel Rodríguez.

El equipo de Piero Molducci, deseoso de consolidar la ventaja para no pasar apuros, no dio ni un resquicio para que el cuadro de Cabezón de la Sal creciera. El juego blanquiverde creció en efectividad, tanto en defensa como en ataque, obligando a los de José Ignacio Marcos a arriesgar y, por tanto, a fallar. Con 19-12 agotó su segundo tiempo muerto y no logró ponerle freno a un equipo almeriense que tuvo en Borja Ruiz al finalizador, tanto con bloqueos como aprovechando los 'penaltis' que provocó el saque de Manu Parres. Con el saque del ilicitano, el set fue acercando al final con algún error y un punto de bloqueo del central cartagenero, que puso el 25-12 definitivo.

Pese a dormirse

Apenas si hubo variación en el arraque del segundo juego. Unicaja Almería profundizó en la recepción del equipo cántabro con la incidencia del saque de Jorge Almansa, que quebró una y otra vez con su saque a Textil Santanderina (3-0). El desarrollo del juego no varió. Reaccionó, agarrándose a su saque, el conjunto cántabro, pero sólo para acortar las distancias en el inicio (4-3).

El desarrollo posterior no quitó razón a quien pensara que el partido estaba en manos de Unicaja Almería. Igual de sólido que en la fase total del set primero, 'paseando' con firmeza hacia la victoria. Buen bloqueo, efectividad en ataque... Pero este equipo almeriense está 'sujeto' a fases en las que se 'evade', pierde el balón del punto de mira y sufre. Da igual contra qué equipo sea. Textil Santanderina encontró el hueco por el que hacer daño. Aprovechó la 'endeblez' blanquiverde para acortar diferencias y poner el partido intenso hasta llegar al tramo final (17-14). Menos mal que comenzó a funcionar el bloqueo, tanto por el centro como por las puntas, para hacer sólida la diferencia y aumentarla hasta los cinco puntos (19-14).

Esa intención almeriense por acabar el partido por la vía rápida apareció de nuevo con una contundencia en ataque propia de los mejores momentos. El equipo almeriense se manejó con soltura en esa fase final para, sin dormirse, conseguir otro resultado cómodo (25-18), con una 'pipe' de Javi Monfort.

Los errores

No hubo concesiones en el inicio del tercer juego. Unicaja Almería no dejó que Textil Santanderina se metiera en el partido. Piero Molducci introdujo un cambio, el de Rubén Lorente por Ignacio Sánchez. El joven colocador almeriense jugó y creció en el equipo cántabro la pasada temporada y el técnico del conjunto blanquiverde quiso darle el espacio que ha ido ganándose desde el inicio de la temporada. Pese a todo, hubo momentos de error en los blanquiverdes que de ganar cómodo pasaron a verse empatados (6-6).

Una grandísima defensa de Antonio Casimiro y una acción de bloqueo entre Borja Ruiz y Thiago Maciel dieron ventaja para Unicaja Almería (8-6), que navegó entonces a favor de corriente, sin cometer errores que permitieran al equipo cántabro meterse en el envite. Una reconstrucción tras defensa de Rubén Lorente propició el remate de Javi Monfort para colocar el 11-7 en el marcador. Borja Ruiz puso la ventaja en cinco puntos al llegar al tiempo técnico (12-7).

Fue el momento para ver de nuevo en pista a Israel Rodríguez. El error permitió a Textil Santanderina crecer en el marcador, acortar las diferencias, pero Lorente, aprovechando la buena recepción, cortó la sangría que continuó con el saque de Israel Rodríguez y un ataque del central Manu Parres que llevó el partido al tiempo muerto solicitado por el técnico del conjunto de Cabezón de la Sal (16-11), agotado tres puntos después (18-12) porque lo que el técnico cántabro solicitaba de los suyos no se cumplía.

El partido estaba para cerrarlo, pero apareció de nuevo la 'pájara' habitual de los de Molducci, que se 'atrancaron' con las típicas concesiones y Textil Santanderina se acercó en el marcador (23-20). Un ataque de Israel Rodríguez por zona cuatro puso el penúltimo punto y una 'free' del de Arahal 'indefendible' puso el punto final al partido, el penúltimo de la fase regular en el Pabellón Moisés Ruiz.

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