Sólo un pueblo del Cinturón cumple la ratio de una pareja de policías por cada mil vecinos

Un coche de Policía Local durante las fiestas de Alhendín./Ramón L. Pérez
Un coche de Policía Local durante las fiestas de Alhendín. / Ramón L. Pérez

Monachil es el único que alcanza la recomendación de la UE y Pinos Puente y Láchar la de la FEMP

JAVIER MORALES y JUANJO CEREROGranada

Monachil es el único municipio del Área Metropolitana que cumple con el número de agentes locales por habitante aconsejado por la Unión Europea. En otras palabras, las plantillas de policías municipales son insuficientes en 32 de los 33 municipios del Cinturón, si se toma como referencia la recomendación europea: 1,8 agentes –una pareja– por cada millar de habitantes. En caso de atender a una ratio más flexible, la estipulada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) –que aconseja un agente por cada 667 vecinos–, Pinos Puente y Láchar se suman a Monachil como únicas localidades con suficiente dotación. Sobre el papel, la capital cumple con ambos criterios. Por otro lado, Alfacar, Chauchina, Pulianas y Cájar deberían adaptar su plantilla cuando entre en vigor la Ley de Coordinación de Policías Locales de Andalucía, que exige al menos cinco agentes en los pueblos con más de 5.000 habitantes. Víznar y Colomera son los únicos que no disponen de Policía Local.

El debate está candente. En agosto, un centenar de vecinos de Fuente Vaqueros se manifestaron por la falta de seguridad que dicen sufrir en el municipio. Uno de los posibles motivos de fondo es la escasez de medios de la Policía Local en el Área Metropolitana. En total hay 770 agentes, de los que 487 están en la capital.

21 municipios tendrían que duplicar los efectivos para alcanzar el ratio europeo. Según los datos recogidos en las relaciones de puestos de trabajo o proporcionados por los consistorios, hay cuatro municipios en los que la plantilla de policías ‘de calle’ es especialmente escasa. En Atarfe sería necesario incorporar a 21 agentes para cumplir con la recomendación de la UE. En septiembre del pasado año, los vecinos se manifestaron para pedir seguridad. El Ayuntamiento respondió haciendo un llamamiento a la tranquilidad y se comprometió a poner en marcha el proceso para cubrir dos vacantes y así atender turnos nocturnos. Dos trabajadores se incorporaron en comisión de servicio.

Pero este mes de julio, un vecino de Atarfe murió días después de caer desde su balcón mientras increpaba a unos jóvenes que hacían ruido. Los vecinos alzaron de nuevo la voz para pedir más vigilancia y el Ayuntamiento abrió un expediente interno para aclarar la actuación policial. Según la información que el alcalde, Francisco Quesada, ofreció entonces a IDEAL, una mujer dio aviso de los ruidos a la Policía Local, que no respondió al teléfono. A los pocos minutos, el agente la llamó y comunicó que "era una patrulla unipersonal" y le recomendó avisar a la Guardia Civil. Es común en los municipios del Cinturón que a determinadas horas sólo haya un policía de servicio. Cuando el hombre falleció, nueve días después de precipitarse desde un segundo piso, el alcalde explicó que en Atarfe únicamente hay 11 agentes y uno estaba de baja en aquel momento, por lo que era imposible cubrir tres turnos. Pidió entonces a la Subdelegación del Gobierno un aumento de tres efectivos en la plantilla y un refuerzo de Guardia Civil en la zona.

La opción más rápida

Son dos de los salvavidas a los que se ‘agarran’ los pueblos y ciudades del Cinturón. El primero de ellos conlleva un proceso complejo –afectado por las limitaciones de las tasas de reposición– y largo. Puede pasar más de un año desde que se ‘ocupa’ la plaza hasta que el policía se incorpora. La segunda opción choca con la falta de efectivos de Guardia Civil.

Churriana es otro de los núcleos de la Vega en los que el déficit de policías se acentúa: habría que incorporar a 18 personas para alcanzar el ratio europeo. En Albolote y Las Gabias, serían 17 los puestos a cubrir. Las Gabias transmitió en junio a la Subdelegación del Gobierno la necesidad de incrementar la plantilla en dos años con seis efectivos más. No es una reivindicación nueva: en 2015, los vecinos emprendieron una recogida de firmas para reclamar más seguridad en sus barrios.

Fotos

Vídeos