Aprender a vivir sin taquillazos

Escena de 'El autor'./
Escena de 'El autor'.

El cine español cambia su dinámica y supera en 2017 su cifra fetiche de taquilla, los 100 millones de euros, gracias al éxito de muchas películas medianas y pequeñas

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

En la semana del 22 de noviembre del año pasado, el cine español vivió un acontecimiento histórico: siete de las diez películas más taquilleras eran nacionales. Se habían reunido en las pantallas 'El autor', 'Oro', 'La librería', 'Toc toc', 'Tadeo Jones 2' y las coproducciones 'El secreto de Marrowbone' y 'Deep', que sin ser ninguna de ellas un 'blockbuster' (las cintas destinadas a romper registros), sí fueron capaces de hacerse un hueco más que digno entre largometrajes norteamericanos y europeos. Y esa ha sido la tónica del conjunto de 2017 para el cine español: en un año en que no ha habido grandes estrenos españoles, la clase media ha dado un paso adelante y ha salvado las cifras globales.

Los 100 millones de recaudación, la línea que marca el éxito o el fracaso del cine español en un año, se sobrepasó por los pelos en 2017. Pero en esta ocasión, no hubo un gran pelotazo que, como otras veces, tirara de las cifras hacia arriba: en 2016 había sido 'Un monstruo viene a verme', con 26,29 millones; en 2015, 'Ocho apellidos catalanes', con 31,5 millones (llegó hasta los 36); y en 2014, 'Ocho apellidos vascos', que llegó hasta los 56,19 millones, la mayor taquilla de la historia en España. La película 'salvadora' se había convertido en la tónica. El año anterior, 2013, que no tuvo ningún gran éxito ('Los amantes pasajeros', de Almodóvar, fue la más taquillera, con solo 5 millones), fue el peor que se recuerda, con apenas 70 millones en total. 'Lo imposible' (41 millones en 2012) y 'Torrente 4' (19,6 millones en 2011) corroboran la idea de que antes, la suerte del año quedaba en manos de un milagro.

El empuje de las producciones medianas es señal de buena salud: permite dar trabajo a más gente y sirve de plataforma a proyectos futuros de desconocidos

El sector se felicita de este empuje de las producciones medianas porque es señal de buena salud: permite dar trabajo a más gente y sirve de plataforma a proyectos futuros de desconocidos. Si cala la idea de que todas las películas españolas recaudan, será más fácil que afloren talentos como el de Carla Simón, la guionista y directora de 'Verano 1993', la película española que mejores críticas recibió el año pasado, incluyendo premios en la Berlinale, en el Festival de Málaga y en los Feroz, además de ser la cinta española seleccionada para los Oscar y de partir como favorita en los Goya.

Otro punto que apoya la idea de que 2017 ha sido un buen año para el cine español es la variedad de películas que han llegado a la cartelera. Ya no solo hay comedias o cintas de la guerra civil (un prejuicio que todavía conservan muchos espectadores). Los cineastas patrios han demostrado que son capaces de hacer todo tipo de películas y de que éstas tengan la aceptación del público: desde cintas íntimas como la ya citada 'Verano 1993' hasta comedias ('Toc toc', 'La llamada'), pasando por las de acción ('Plan de fuga'), históricas ('Oro') y dibujos animados ('Deep' y la segunda parte de 'Las Aventuras de Tadeo Jones', la que más recaudó en el año, con casi 18 millones). Y todo ello a la espera de conocer las cifras definitivas de 'Perfectos desconocidos', la cinta de Alex de la Iglesia, estrenada en noviembre, y que durante las semanas del año pasado que estuvo en cartelera recaudó 9,5 millones y que en total ronda los 18,5 millones, plantando cara a 'Star Wars' como la película con más dinero acumulado durante el primer mes de 2018. Por cierto, el director vasco ha logrado el hito de colocar dos de sus películas entre las más taquilleras de 2017: 'El bar' y 'Perfectos desconocidos'.

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