"Pintar es un sentimiento y en Granada, una obligación"

"Pintar es un sentimiento y en Granada, una obligación"

José Luiz Muñoz gana el primer premio de la undécima edición del Concurso Internacional de Pintura de la Fundación AguaGranada

R. I.

A José Luis Muñoz (Granada, 1953) la vocación por pintar, arte que ya vivió de cerca en su madre y en su abuelo, le viene desde “que tenía uso de razón”. Aficionado también al deporte y a la naturaleza para descargar sus jornadas de trabajo como funcionario en la Agencia Tributaria, este artista ha encontrado siempre en la Vega granadina una “fuente de inspiración” inagotable y se ha ido a hacer senderismo “con la mochila llena de pinceles y lienzos para atrapar esos paisajes”. Precisamente, una obra suya, con la nieve de la Sierra al fondo, se ha alzado con el primer premio del Concurso Internacional de Pintura de la Fundación AguaGranada, cuya exposición colectiva - ‘El agua, alma de Granada’- podrá visitarse hasta el 30 de diciembre en el Centro Cultural ‘Gran Capitán’.

¿ Cómo llega a ‘Nieve y Vega: sentimiento encontrado’, el cuadro ganador?

Para mí la nieve y la Vega forman parte de mi niñez, de mi vida. Son un sentimiento, porque creo que pintar es un sentimiento, no un oficio, y en Granada, una obligación. Conozco muy bien la Sierra. He subido y he hecho senderismo con los pinceles conmigo, me he aislado en sus rincones. La naturaleza es el más sublime de los temas. Quería captar esas vivencias de luz y color en paisajes que son fuente de inspiración, lo que sientes al ver esa imagen tan verde en su lejanía con el telón de fondo blanco. Para mí pintar es como hacer deporte, pero un deporte interior, que te permite acercarte y profundizar en las cosas que sientes.

El concurso de AguaGranada cumple ya 11 ediciones. ¿Se había presentado antes?

Nunca. Este año también se presentó mi hermano Amador y eso me animó. Cualquier distinción se agradece, pero aún más si te la dan en tu tierra. Aprovecho para agradecer al jurado su decisión. Pinto desde la libertad y el sentimiento y a mis 64 años lo sigo haciendo con la misma pasión que el primer día, desde que estudiaba en la Facultad de Bellas Artes. Sobre el concurso, quiero decir que estas iniciativas culturales debieran ser más frecuentes en todos los ámbitos, que las propias administraciones se impliquen para dar cobertura a todo lo que supone un enriquecimiento cultural de la ciudad. Con eso, ganamos todos.

El jurado ha destacado en su fallo la técnica utilizada, el rayado, de larga tradición pictórica granadina…

Yo quería que la persona que observara el cuadro captara tanto la luz como el aire,  y la única forma de acercarme y profundizar en el tema como  lo veo y siento era adentrarme en la profundidad de la descomposición de los colores, haciendo que vibren sin dibujo alguno ante cualquier retina. Creando esa atmósfera maravillosa de la que afortunadamente todavía disfrutamos los granadinos. La técnica se basa en pequeños toques de color superpuestos verticalmente y sin orden,  y a medida que te alejas del cuadro aprecias su vibración visual y te incorporas.

¿Seguirá pintando la Vega?

Siempre. Es una de las almas de Granada, como reza el lema del concurso. Me he inspirado en estampas de luz, acequias e imágenes de municipios como Cijuela o Churriana. Son parte de mi vida. Por eso confieso que ahora me duele ver como algo de esa naturaleza se pierde cuando avanzan las construcciones.

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