«Soy sincera pero me callo muchas cosas»

La cantante Rozalén reflexiona sobre la libertad, el amor y los miedos en su nuevo disco. /ARCHIVO
La cantante Rozalén reflexiona sobre la libertad, el amor y los miedos en su nuevo disco. / ARCHIVO

Entrevista a la cantante Rozalén | La artista se presenta mañana en el Palacio de Congresos de Granada para presentar su nuevo trabajo discográfico, 'La puerta violeta'

JUAN JESÚS GARCÍAGRANADA

En poco más de tres discos ha pasado Rozalén de actuar como meritoria en el concurso Abril para Vivir, donde quedó segunda, a que sus entradas duren apenas unas horas para sus conciertos en recintos grandes. Aquí el jueves actúa en el Palacio de Congresos con nada de tapicería a la vista. Con tres trabajos editados bajo la supervisión de Ismael Guijarro, Rozalén ha cautivado a público y crítica a partes iguales por su naturalidad, frescura, autenticidad y sin esquivar compromisos sociales o vitales. Gran comunicadora, colecciona premios y menciones, y ya toda Hispanoamérica se está rindiendo a sus canciones. Y es que cuando el río suena... Ya lo dice su disco.

Te interesa...

-En pocos meses ha estado en la Tertulia y ahora en el Palacio de Congresos. ¿Le gusta mantener la toma de tierra de vez en cuando?

-Sí, me encanta, y disfruto muchísimo cantando para poquita gente. Si podemos permitírnoslo, es un lujo poder combinar ambas posibilidades. No perder el calor del hogar y la casa donde hemos crecido me parece un lujo, y creo que voy a seguir.

-Sin embargo va a tener que hacerlo con pseudónimo dentro de poco para no provocar aglomeraciones... Y en la vida XXL con cámara y pantallas gigantes para la traducción simultánea... ¿no?

-Bueno... No creo que haya que llegar los pseudónimo en los lugares pequeños. Si las entradas vuelan... No sé, no puedo adivinar como irán las cosas en un futuro próximo, pero sí la cosa sigue creciendo más habrá que tener en cuenta a Beatriz y ponerle pantallas gigantes.

-Ser psicóloga... ¿Es jugar con ventaja?

-Pues más que por psicóloga por el haber leído y haber estudiado. La psicología es el estudio de la mente humana, y por eso me ayuda a escribir canciones, y a la vez me permite entender lo que me ocurre, pero no hay ventaja, porque la música es algo más intuitivo.

-Ser manchega... ¿Marca carácter?

-(Risas) Por supuesto que sí, los manchegos somos muy auténticos, y eso se nota.

-Se lo digo también porque usted llama al pan, pan, y al vino, vino ¡en estos tiempos de subterfugios, eufemismos, y gente más de perfil que en los tiempos de Tutankamon!

-(Risas) Bueno, sí, es que así soy yo, hay poco postureo y poca mentira en lo que ofrecemos.

«Creo que esta ola feminista está marcando, no sé qué podrá pasar pero soy optimista»

-Conocimos la puerta roja, también es un clásico la negra, y la puerta verde es puro rock and roll ¿Qué hay tras de la 'puerta violeta'?

-Detrás de la puerta violeta hay un deseo de que otro mundo mejor es posible, y sólo puede ser entre iguales; hay liberación, hay libertad absoluta y además una puerta que una vez atravesada ya no hay marcha atrás.

-En estos últimos tiempos se vive una autentica revolución contra el androcentrismo. Sin embargo otras revoluciones han terminado siendo devorados por el sistema... ¿Puede acabar este movimiento en la planta 'rebel' del Corte Inglés o en camisetas de Zara?

-Sinceramente creo que esta ola feminista está marcando de una manera que me cuestiono mucho que esto pueda ir hacia atrás, solo le queda ir hacia adelante y empieza a verse todo con sentido común. Si alguien públicamente piensa que la mujer es inferior al hombre tiene su castigo social y cultural... No sé qué podrá pasar pero soy optimista.

La música y el cambio

-En los 60 se asegura que hubo canciones que pararon una guerra, la de Vietnam... ¿La música puede cambiar este mundo de aquí y ahora?

-Lo dudo mucho, pero sí concienciar y hacer reflexionar a las personas, y cambiar pequeñas cosas, que luego todas ellas juntas desemboquen en algo más grande.

-Sus canciones suelen abrasar por la sinceridad con las que se expone, ¿no le da apuro?

-No... Soy sincera pero me callo muchas cosas (risas). Diría mucho más de lo que digo, doy mil vueltas a todo para no ofender. Además he comprobado que eso es lo que funciona, más que el disfraz o el postureo.

-Se expone usted y su entorno... Y como hijo de un miembro de la quinta del biberón en Madrid que sobrevivió, me emociona que alguien se acuerde de aquella chavalería mandada al matadero, como su tío.

-Me alegro que emocione. Tengo muy presente a mis ancestros, a los que he conocido y a los que no, los siento presentes todo el rato, y es de humanidad tenerlos al lado haciendo memoria e intentando hacer justicia aunque parezca que no hay nada que hacer porque ya se fueron. Me da la sensación de que algo se calma en el universo y yo duermo más tranquila.

-Y hay añadida en la canción una reflexión interesante sobre la indefensión aprendida y la interiorización del miedo...

-Sí, es en la primera parte, la de «calla no remuevas la herida, llora siempre en silencio»... Es lo que ha pasado con la Memoria Histórica, miedo e indefensión, esas frases eran las que te decían siempre, y creo que son de poca salud mental.

«El presidente Mujica es un ejemplo de político que me parece bastante coherente»

-Más lúdica en otra canción comienza tomando café en el Malecón de La Habana y termina en Uruguay, ¿por qué Cuba y Mujica?

-'Girasol' es una reflexión que comenzó en Cuba de vacaciones, claro, y fue la primera vez que paraba en mucho tiempo, tenía muchas coas que resolver y tras dedicarle tiempo a la gente que no me había hecho bien decidí focalizar mi atención en la 'gente de luz', y estaban allí en el Malecón. Por otro lado, ahora que todo el mundo critica a los políticos... Mujica es un ejemplo de político que me parece bastante coherente, supongo que no hará todo bien pero me lo creo cuando le escucho hablar. Esa parte de su charla que incorporamos vi clarísimo que tenía que estar allí.

-Como podemos interpretar que los nombres de todos sus discos terminen en punto suspensivos...

-Porque son frases hechas, son refranes populares, como mi forma de hablar que es muy de la calle. Y los puntos suspensivos permiten que cada uno lo termine como le dé la gana.

-¿Cómo es Rozalén en formato grande?

-Somos una familia maravillosa, además es mi banda de siempre, todo el mundo tiene mucho protagonismo. Hay mucha riqueza visual y musical en el escenario, son conciertos inclusivos con Beatriz Romero interpretándolo todo al lenguaje de signos, y a la vez es más divertido y con mucho trabajo detrás. Es como más me gusta ahora mismo actuar.

Fotos

Vídeos