Voluntad, familia y egoísmo frente a altruismo, en 'Atardecer sin mi'

Agustín López es el autor de un libro en el que reflexiona sobre su experiencia como trasplantado de riñón

BEATRIZ RODRÍGUEZGranada

El libro 'Atardecer sin mi' es una historia autobiográfica, en la que Agustín, personaje principal de la novela, cuenta su experiencia al necesitar un transplante de riñón, con una fuerte carga dramática. Agustín López, autor de la novela, se centra en tres elementos claves, la fuerza de voluntad, la familia y el egoísmo frente al altruismo. Sobre estos aspectos hablará hoy en la puesta de largo del volumen, a las 19:30 horas, en la Biblioteca de Andalucía.

La historia del libro es una historia real. Comienza con su diagnóstico. Él es un enfermo renal y a raíz de esto entiende que puede ayudar a sanar, porque lo que ha escrito es escritura terapéutica, y puede ayudar a las personas que pasan por la enfermedad.

Agustín lleva al extremo los distintos sentimientos que el mismo ha experimentado, «para ayudar a las personas tenía que incluir en la novela sentimientos como la fuerza de voluntad». «La fuerza de voluntad te permite llevar mejor la vida y la enfermedad, porque todo es psicológico, y esto es uno de los temas fundamentales de la novela».

«El personaje principal lucha contra viento y marea con mucha fuerza de voluntad para no venirse abajo y esto es lo que le tiene que quedar claro al lector, que con fuerza de voluntad se supera cualquier enfermedad, incluso el cáncer o cualquier otra», asegura.

Otro elemento clave que también quiere señalar Agustín con este libro es el de la familia, el entorno que tiene el paciente es fundamental para su situación. «Yo abordo la novela desde un punto de vista matriarcal e incluyo la idea de que son las mujeres las que nos dan la vida, tutelan a sus hijos y los cuidan hasta el final y esta es una novela de mujeres». Agustín intenta minimizar el tema de la sociedad patriarcal en la que vivimos.

Un tercer elemento de la novela es el egoísmo frente al altruismo, porque el atruísmo es mucho más benévolo y beneficioso para la sociedad en la que vivimos. «En mi caso tengo la experiencia de mi hermana, que donó su riñón y sé de primera mano cuál es el sentimiento que hay entre donante y receptor». «Es generosidad, elsentimiento de la vida, porque uno dona, y otro recibe».

Agustín expone que 1 de 3 donantes que dice que va a donar y pasa las pruebas, la semana de antes se echa para atrás, por lo que el hospital exige una serie de pruebas muy rotundas a los donantes y trata de investigar que personajes tienen la fuerza psicológica adecuada. «El propio donante tiene que estar muy seguro», concluye.

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