«En estos tiempos, escribir se ha vuelto muy difícil»

Arturo Pérez-Reverte, durante la presentación del libro./Efe
Arturo Pérez-Reverte, durante la presentación del libro. / Efe

Arturo Pérez-Reverte publica 'Los perros duros no bailan', una novela policial con animales como protagonistas

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Los héroes de las novelas de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) comparten algunas características: un pasado oscuro, una visión amarga del mundo, la ausencia de cualquier atisbo de idealismo naif, una moral asentada en los propios valores. Ahí están el capitán Alatriste, el espía Lorenzo Falcó y la narcotraficante Teresa Mendoza, de 'La Reina del Sur', entre muchos otros. Hasta ahora, todos esos personajes compartían algo más: todos caminaban sobre dos piernas. Pero esto último, sólo esto último, cambia en la nueva novela del escritor: los nuevos héroes revertianos tienen cuatro patas.

Pérez-Reverte publica 'Los perros duros no bailan' (Alfaguara), una novela policial en la que traslada el mundo de los humanos a la vista de los perros. «Es una novela canónica que al principio fue divertida de escribir, pero cuando profundicé, se me hizo triste», explica Pérez-Reverte, un amante de los perros que, desde su cuenta de Twitter, se dedica a buscar hogar para los que se quedan abandonados.

«En España, el maltrato animal sale gratis. Uno puede organizar peleas, torturarlos o quemarlos con un soplete y como mucho, le caerá un año de cárcel que no va a cumplir y una multa que no va a pagar porque normalmente, quien hace esto es gente marginal», cuenta el autor, que culpa a las blandas leyes que castigan estos actos: «Los jueces, la Policía y la Guardia Civil quieren investigar, pero saben que por mucho que lo hagan, no habrá consecuencias para los culpables, así que hay una cantidad de hijos de la gran puta que se beneficia de que los individuos que están en las Cortes no hagan nada».

El protagonista de 'Los perros duros no bailan' se llama 'Negro', un antiguo perro de pelea que encuentra una nueva vida como guardián, pero que no logra desprenderse de sus recuerdos. 'Negro' tendrá que investigar el secuestro de sus dos amigos Teo y Boris, y alrededor de ellos pululan otros personajes como el culto Agilulfo, la bella Dido o la feminista Margot la Porteña, depositarios de cualidades como la lealtad y la dignidad, resalta el académico. Perros muy humanos que, reconoce Pérez-Reverte, le han servido para saltarse algunas de las barreras de lo políticamente correcto que unos personajes de carne y hueso no le hubieran permitido. Y ahí, avisa el escritor, está uno de los grandes dramas de la actualidad.

«En estos tiempos, escribir se ha vuelto muy difícil porque todo lo que uno dice o publica es susceptible de crear algún conflicto y por eso, muchos se contienen. Gente como Javier Marías o yo mismo hemos pasado la línea y un tuit o una campaña no nos va a perjudicar, pero hay autores de 20 o 30 años con mucho talento que no se atreven a decir ciertas cosas porque tienen miedo a las malas interpretaciones. Que les tapen la boca es terrible», argumenta Pérez-Reverte.

«La prensa libre, de derechas o de izquierdas, que es una garantía de libertad, está en peligro. Nunca hemos vivido en Occidente un momento así. El día que los columnistas se callen por miedo a un determinado colectivo o a la censura de las redes sociales, se habrá acabado la libertad. Y por la libertad hay que luchar todos los días. A los jóvenes se les está educando en que tienen derecho a todo, cuando en realidad, el mundo que tenemos es la consecuencia de muchas luchas anteriores. No hay libertad que se haya ganado sin lucha», insiste Pérez-Reverte.

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