«Los poemas no son para el móvil: hay que tocarlos»

El poeta Miguel Gane. /R.C.
El poeta Miguel Gane. / R.C.

Miguel Gane, miembro destacado de la nueva generación de poetas, publica su segundo libro, 'Ahora que ya bailas' | Nacido en Rumanía, aprendió español con poemas y su verso 'Calladita no estás más guapa' fue uno de los lemas del 8 de marzo

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

En las marchas feministas del 8 de marzo, 'Calladita no estás más guapa' era uno de los ingeniosos y reivindicativos lemas que aparecían en las pancartas y que coreaban los manifestantes. La frase es el inicio de un poema («No, calladita no estás más guapa. Tú eres preciosa cuando luchas, cuando peleas por lo tuyo, cuando no callas y tus palabras muerden») y su autor se llama Miguel Gane, miembro destacado de una nueva y vibrante generación de poetas a la que nadie aún ha puesto nombre, que se declara deudora de Luis Alberto de Cuenca, Luis García Montero, Benjamín Prado y Karmelo Iribarren y que trafica con versos en el papel y en las redes sociales.

Dentro de ese grupo, Gane tiene una historia diferente. Nació en Rumanía en 1993 y llegó a Leganés (Madrid) con nueve años. Sin hablar «ni papa» de español, cuenta, empezó a estudiarlo con un profesor particular que contrataron sus padres para él, un poeta aficionado que se llama Rafael y que le enseñó con versos los secretos del idioma. «Me dio las claves de la poesía y en cuanto pude, me puse manos a la obra», recuerda.

La primera, y frustrante, oportunidad llegó con un concurso de poesía que organizó su instituto cuando cursaba 1º de la ESO. Presentó un poema, sobre caballeros andantes, y ganó el premio, un cheque de cien euros para comprar en El Corte Inglés. Pero entonces, un grupo de profesores lo llamó y lo llevó a un despacho. «Me enseñaron poemas antiguos que se parecían al mío y me dijeron que yo los había copiado. ¡Pero yo no había leído en mi vida aquellos poemas!». De nada sirvieron las quejas de Gane, que perdió el premio y, por despecho, decidió no participar en el concurso los dos años siguientes. Volvió en 4º de la ESO, lo ganó de nuevo, y esta vez no le dijeron nada.

A partir de ahí, Gane tomó el camino común a los jóvenes poetas. Se abrió un blog y comenzó a publicar sus versos. «Al principio, si tenía 10 visitas, ya era una locura», bromea. Pero poco más tarde llegó su primer poema viral, 'Madrid es ella', y luego 'Después mañana', 'Ella sonríe el 14 de febrero' y muchos otros. Gane hablaba de los temas universales, el amor y el desamor, e iba encontrando una voz propia. Fue entonces cuando la editorial Verso&Cuento le echó la red y publicó su primer libro, 'Con tal de verte volar', que fue número en ventas de poesía durante meses y llegó a las 14 ediciones.

Gane repite con Verso&Cuento en su segunda obra, 'Ahora que ya bailas', recién publicada, en la que da un paso más y deconstruye el amor clásico para liberarlo del machismo. «Veo comportamientos machistas cada día, entre los mayores y entre la gente de mi edad: conversaciones fuera de tono, piropos a desconocidas en la calle o en la discoteca que nadie le ha pedido al chico y que son ofensivos...». Y sin embargo, el autor no se considera feminista porque «el feminismo es de las mujeres». «Los hombres somos aliados, pero no podemos ser feministas porque no sufrimos lo que ellas sufren», afirma Gane, que cree que su temática se va a ir abriendo, poco a poco, a otros problemas, como la precariedad o el mundo que los padres enseñan a sus hijos.

En las redes sociales encontraron eco sus poemas, pero Gane reivindica el papel como el mejor medio para disfrutar de la poesía. «Los poemas no son para el móvil, yo no soporto leerlos en una pantalla», confiesa; «necesito tocarlos, dejarlos en la librería, marcar una página y volver a abrirlos, dentro de 10 años, para saber por qué lo hice». Pero además, internet está dando dolores de cabeza a los jóvenes poetas, que ven cómo sus composiciones son plagiadas por piratas cibernéticos o divulgadas sin permiso, sin citarles e incluso pidiéndoles dinero si quieren aparecer como autores. Bien lo sabe Gane, licenciado en ADE+Derecho con un máster en Propiedad Intelectual y que acaba de entrar a trabajar en un bufete de Madrid. «La administración no está haciendo nada. Me gustaría que se respetara el trabajo de los escritores», lamenta.

En cualquier caso, España está comenzando a vivir una nueva edad de oro de la poesía impulsada por unos lectores de entre 18 y 30 años que han dejado de pensar que los versos son cursis. «Los jóvenes compran libros cuando ven cercanía, cuando aprecian que sus autores comparten problemas con ellos y todos crecen juntos. Se crea un cariño irracional», explica Gane, que reúne a cientos de personas en sus presentaciones y en sus recitales, para asombro de sus padres, dos humildes emigrantes rumanos en Leganés que viven encantados el éxito de su hijo.

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