«Lorca fue uno de los primeros escritores en darse cuenta del poder de difusión de los medios»

Federico García Lorca y Vicenta Lorca.
Federico García Lorca y Vicenta Lorca. / EDUARDO BLANCO-AMOR

El periodista e investigador Víctor Fernández reúne en 'Conversaciones con Federico García Lorca' una selección de entrevistas del poeta

Pablo Rodríguez
PABLO RODRÍGUEZ

No tenemos su voz pero tenemos sus palabras. Al final la imagen de Federico García Lorca lleva casi cien años -en 2018 se celebra el centenario del inicio de su brillante trayectoria literaria- dibujándose a partir de lo que el autor escribió y dijo. En esa construcción resultan relevantísimas las propias declaraciones del fuenterino, citas plasmadas en numerosas entrevistas en las que fue desvelando aspectos de su personalidad. Algunas de ellas ahora son reunidas en 'Conversaciones con Federico García Lorca', libro que acaba de ver la luz .

Al cuidado de Víctor Fernández, periodista especializado en la vida y obra del poeta, el volumen recopila seis entrevistas realizadas por García Lorca y suma además un reportaje fotográfico -recuperado recientemente por Jesús Ortega en el célebre 'Álbum'- en el que el autor de 'Poeta en Nueva York' abre las puertas de la Huerta de San Vicente. Son piezas seleccionadas, según explica el investigador catalán, porque «resumen su manera de pensar, sus preocupaciones y sus intereses».

Entre las conversaciones escogidas destaca especialmente la realizada por Luis Bagaría. Esta entrevista, una de las pocas que contestó por escrito -el manuscrito forma parte del legado que previsiblemente llegará a Granada en los próximos meses-, es célebre por las declaraciones de Lorca en las que aludía a la capital nazarí como la ciudad «donde se agita la peor burguesía de España» o en las que se posicionaba políticamente al asegurar que execra «al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos».

Federico García Lorca | Escritor

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«Tenía que estar porque es quizás su entrevista más comprometida -asegura Víctor Fernández, que se sumerge en el universo lorquiano tras libros como 'Querido Salvador, Querido Lorquito. Epistolario 1925 - 1936' o 'Cartas de Vicenta Lorca a su hijo Federico'-. Bagaría y él eran amigos y responde sabiendo que le puede costar problemas y así fue: las declaraciones contra la burguesía granadina cayeron como un jarro de agua fría en Granada en un momento muy delicado».

Otra de las conversaciones relevantes es la que mantiene con Cipriano Díaz Cherif, director de escena de la compañía Margarita Xirgú. En ella, el poeta habla directamente de su sexualidad -«Sólo hombres he conocido», llega a afirmar- y sobre la difícil relación con R., letras tras la que presumiblemente se esconde su pareja entonces, Rafael Rodríguez Rapún. «Es una entrevista poco conocida y que tiene un aspecto dramático porque se produce tras la ausencia de Lorca a uno de los ensayos en Barcelona; Rivas Cherif cuenta que lo encuentra irreconocible porque se ha enterado de que lo deja su pareja», cuenta el investigador.

Su idea del teatro

Otro de los aspectos que revelan las entrevistas seleccionadas es su idea del teatro. Así, en una conversación publicada en la revista Miradero en febrero de 1931, Lorca explica que «la obra de teatro no debe buscar limitaciones, sino ser ampliamente para todos» y detalla que su papel como dramaturgo va más allá del proceso creador. «Para él, el hecho teatral no se acababa escribiendo 'telón' en los manuscritos; quería estar en todos los detalles, los ensayos, en todo... y eso se ve, por ejemplo, en 'Bodas de sangre', al considerar su auténtico estreno el de 1935 en Barcelona, en el que él se encargó de todo, y no el de 1933 con la compañía de Josefina Díaz», dice Fernández.

También hay espacio para opiniones descarnadas en materia literaria, como cuando dice a los periodistas Ricardo F. Cabal y Francisco Pérez Herrero en León que Alberti «ya no hace poesía, aunque él lo crea, sino mala literatura de periódico», que Valle Inclán es «detestable como poeta y como prosista» o que Azorín «merecía la horca por voluble».

Todas estas declaraciones construyen, tal y como explica el investigador catalán, la imagen de un escritor que usó los medios y comprendió rápidamente su capacidad de influencia. «Lorca fue uno de los primeros escritores de su época en darse cuenta del poder de difusión de los medios de comunicación, en entender que le pueden ayudar a divulgar su carrera poética, dramática e incluso como conferenciante», advierte. Así, en su opinión, el granadino «apoya las entrevistas en proyectos en marcha que nunca lograrán materializarse, tiene en ocasiones un punto de vista exagerado y fantasioso, y habla, como en el caso de la entrevista de León, sin morderse la lengua».

No obstante, el Lorca de las entrevistas «se aproxima bastante a la realidad», según Fernández. «Mucho de lo que dice se coteja con la realidad y coincide, aunque habría que diferenciar entre el Lorca público y el Lorca privado, que es el que muestra Rivas Cherif». Un poeta, García Lorca, que se presenta a sí mismo en estas 'Conversaciones' y al que Vicente Aleixandre describió como «capaz de toda la alegría del Universo, pero cuya sima profunda, como la de todo gran poeta, no era la de la alegría».

CONVERSACIONES CON FEDERICO GARCÍA LORCA
Edición
Víctor Fernández.
Editorial
Confluencias.
Páginas
179 páginas.
Euros
12 euros.

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