Leopoldo II, rey de la hipocresía en el Congo

Adam Hochschild. /
Adam Hochschild.

La editorial Malpaso reedita 'El fantasma del rey Leopoldo', de Adam Hochschild, el libro que denuncia la muerte de 10 millones de nativos

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Si existiera una clasificación para los personajes más hipócritas de la historia, Leopoldo II ocuparía un lugar destacado. También lo haría en la de los más criminales; según Vargas-Llosa, a la altura de Hitler o Stalin. Rey de Bélgica durante 44 años, fue propietario (no monarca, propietario) del Congo, y allí cometió las mayores atrocidades. Sin embargo, se esforzó por cultivar una fama de humanista que muchos, en su época, creyeron. 'El fantasma del rey Leopoldo', del escritor Adam Hochschild (Nueva York, 1942), fue uno de los libros que ayudó a desenmascarar al personaje. Publicado en 1998 (y convertido en documental en 2006), vuelve ahora a las librerías, reeditado por la editorial Malpaso.

'El fantasma del rey Leopoldo' relata el saqueo al que el rey sometió al vasto territorio que rodeaba el río Congo, un latrocinio que sirvió de inspiración para Joseph Conrad y 'El corazón de las tinieblas'. Según los cálculos de Hochschild, diez millones de congoleses, la mitad de la población del país, murieron desde principios de la década de los 80 del siglo XIX y hasta 1906, cuando la presión internacional fue insoportable y Leopoldo II transfirió la soberanía de la colonia al Parlamento belga.

El mismo hombre que convocó una conferencia internacional proteger a la población africana durante la conquista del continente y que recordaba en sus discursos a «las miles de víctimas masacradas cada año por el comercio de esclavos» era el que luego llevaba a la extenuación a 'sus' colonizados, a los que hacía trabajar en condiciones terribles en la producción de caucho, un material que comenzó a ser muy valioso en la época tras la invención de los neumáticos.

Por el libro de Hochschild desfila una panoplia de personajes: los que ayudaron a Leopoldo II en sus propósitos esclavistas, como el explorador Stanley, y los que lucharon contra él, como el historiador George Washington Williams o el diplomático Roger Casement.

Fotos

Vídeos