La flora alhambreña se encarna en papel

Autores y editores de la obra, en los jardines de Yusuf I./PEPE MARÍN
Autores y editores de la obra, en los jardines de Yusuf I. / PEPE MARÍN

El Patronato del monumento presenta 'Plantas de la Alhambra', una cuidada edición que ha llevado diez años realizar

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

La belleza de la Alhambra es compleja. Piedra, agua y plantas forman un todo armónico que ha convertido al granadino en uno de los monumentos más visitados del mundo. De la piedra se ha hablado largamente. Del papel del agua en el embrujo del monumento, también. No tanto se había hablado, sin embargo, del encanto vegetal que puebla bosques, parterres y estanques del conjunto. A paliar esta ausencia literaria y visual viene el libro 'Plantas de la Alhambra. 80 especies imprescindibles', publicado por el propio Patronato y Ediciones Miguel Sánchez. Una iniciativa editorial que ayer se dio a conocer a la sociedad en el idílico marco de los Jardines del Partal.

Han sido necesarios siete años de trabajo incesante, amén de otros tantos de preparación previa, para poner en pie este esfuerzo, que reúne, en realidad, tan solo a una mínima parte de las especies vegetales que pueblan el entorno alhambreño, ya que se han identificado más de 600. La jefa del Servicio de Jardines, Bosques y Huertas del Patronato, Katusha Novo, comentó que el origen del trabajo fue una tesis doctoral de uno de los autores del volumen, José Manuel García Montes, dedicada a la flora ornamental, y que viene a suplir un hueco que la Librería de la Alhambra acusaba, siendo como son los jardines uno de los elementos del monumento más valorados por los visitantes. «Esto no es más que abrir boca. Hemos intentado que el libro no muestre una enciclopédica cantidad de datos, sino que se centre en pocas especies, informando al visitante sobre las mismas con rigor y detenimiento, para comunicar por qué están ahí y qué aportan al paisaje».

Rafael de la Cruz, uno de los autores, destacó que el volumen salda una cuenta que la sociedad tenía con los jardines de la Alhambra. El experto recordó que desde la época en la cual Prieto Moreno hizo la primera aproximación al tema -1952-, no se había vuelto a publicar nada relacionado con este asunto. Con todo, este libro va mucho más allá, al abarcar en su interior representantes vegetales, no solo de los jardines, sino también de los bosques y las huertas que se encuentran dentro del recinto. Al punto de partida ya citado, la tesis doctoral de José Manuel García Montes realizada en 1997, se ha unido el interés y la suma de esfuerzos entre Patronato, editorial, ilustradora y autores de los textos, para dar origen a un auténtico lujo editorial que llega a las 300 páginas, la mayor parte de ellas ilustradas con dibujos de Pilar Campos Fernández-Fígares, también presente en el acto de ayer.

Rafael de la Cruz recordó que el trabajo de identificación de las especies vegetales presentes en la Alhambra ha permitido que las mismas estén catalogadas y georreferenciadas, lo que abre un campo de trabajo muy importante a los investigadores.

Exhaustivo

Aunque en el libro solo aparecen 80 especies de forma detallada, sus responsables han querido abrir el campo, mostrando en los anexos hasta 365. Haberlas mostrado todas con detalle habría supuesto un esfuerzo de difícil sostenimiento, ya que la idea es que quien compre el libro se lo lleve a casa como recuerdo de su estancia en Granada. «El otro día, la responsable de la tienda de la Alhambra me dijo que este es un libro 'para la mesa de té', es decir, un volumen para estar permanentemente expuesto y ser disfrutado por moradores de la casa y visitantes, y un regalo excelente», comentó Ángel Sánchez, representante de la editorial Miguel Sánchez.

El valor de libro va más allá del meramente descriptivo, ya que se ofrecen una serie de rutas en el interior del propio monumento para que el visitante pueda conocer por su propio pie algunas de ellas, atractivas bien por su vistosidad o por su larga permanencia en el monumento. Asimismo, se incorporan unos textos descriptivos de cada una de esas rutas.

Con todo, recordó Rafael de la Cruz que, aunque de lo que más se habla es de la flora de los jardines de la Alhambra, la riqueza vegetal va mucho más allá. «La Alhambra es historia viva de la jardinería en el mundo occidental. Conviven en ella espacios ajardinados en el siglo XIII, el XV, y del XVI al XXI. Y todos ellos incorporan un valor añadido al conjunto. No restan, sino suman».

No hay que olvidar que la Alhambra atesora espacios cultivados desde hace siete siglos de forma ininterrumpida, con otros de más reciente puesta en cultivo. De todos ellos se han tomado especies que, según la ilustradora, Pilar Campos, «muestran la riqueza vegetal que encierra el monumento, y que va desde grandes árboles hasta las flores más sencillas. En definitiva, esto es una perspectiva de la Alhambra viva, que querríamos llevar al visitante como una evocación, si no del ambiente y los olores, al menos de los colores vistos en su estancia».

El editor Ángel Sánchez quiso detenerse en ponderar el trabajo de investigación y divulgación que realiza el monumento. «Este es un libro con una larga vida comercial, que, de hecho, desde su puesta a la venta hace dos semanas, se ha convertido ya en un éxito. Pero hay muchos más trabajos de alto nivel científico que se realizan en la Alhambra, y que merecen igualmente llegar a público conocimiento», aseguró. La tirada inicial de esta obra es de 2.200 ejemplares, publicados en español y en inglés, y es más que probable que pronto, debido al éxito cosechado, se haga una segunda edición.

A la hora de elegir las especies reflejadas se ha tenido en cuenta que sean especies comunes en el entorno monumental, de gran tradición dentro de la jardinería granadina, o que tengan interés desde el punto de vista histórico, por citar algunos de los criterios. Entre ellas, los autores destacaron especies como el caqui japonés, ayer cuajado de hojas amarillas que ofrecían además otras tonalidades y le daban un hermoso aspecto, o los clavelones, muy presentes en los jardines y que cuentan con un amplio periodo de floración, que abarca verano y otoño. «El abanico de especies es amplio, y una se van sucediendo a otras en protagonismo, por su floración o su esplendor», aseguraron los autores de la obra.

Fotos

Vídeos