Benavides gana el Premio Fernando Quiñones con una novela negra sobre el mundo editorial

El escritor hispanoperuano Jorge Benavides./
El escritor hispanoperuano Jorge Benavides.

El escritor hispanoperuano retrata las relaciones tortuosas entre escritores, editores y agentes en 'El asesinato de Laura Olivo'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

El escritor hispanoperuano Jorge Eduardo Benavides ha ganado el XIX Premio Unicaja de Novela Fernando Quiñones con 'El asesinato de Laura Olivo', que ha publicado Alianza Editorial, una novela negra inspirada en las relaciones casi siempre tortuosas del mundo editorial, en el que escritores, editores y agentes no esconden sus cuitas y sus envidias.

«Los escritores vivimos en una continua zozobra: si nos publican, si nos traducen, si lanzamos la segunda edición...», asegura Benavides, nacido en Arequipa en 1964 y llegado hace 27 años a Madrid, ciudad que adora y a la que ha convertido en escenario de algunas de sus novelas, como esta última, en la que un expolicía peruano negro y de origen vasco, Colorado Larrazábal, tendrá que investigar la sospechosa muerte de una agente literaria en la que está involucrada su sobrina.

La ironía y la parodia sobrevuelan este libro, que retrata las debilidades de los escritores. «Algunos creen que si no les va bien es porque hay un complot del mundo contra ellos. La vanidad siempre es una tontería», afirma Benavides, autor de novelas como 'Los años inútiles', 'El año que rompí contigo', 'Un millón de soles', 'La paz de los vencidos', 'Consignas para escritores' o 'El enigma del convento'.

'El asesinato de Laura Olivo' es también un ejercicio de metaliteratura en el que aparecen los escritores Jorge Eduwars y Carlos Salem, y también Marcelo Chiriboga, un escritor ecuatoriano del 'boom' que se inventaron Carlos Fuentes y José Donoso.

Benavides, veterano de los premios literarios (ha ganado, entre otros, el Torrente Ballester y ha sido jurado en muchos otros), sabe que la línea que separa el éxito o el fracaso de una novela es muy fina. «En muchas ocasiones me he encontrado, como jurado, con novelas muy buenas que no hemos podido premiar porque había otra igual o un poco mejor. Hay novelas muy buenas que tienen muy mala suerte», apunta el escritor, que pide que no se confunda «el éxito literario con la calidad literaria» «Comprar un libro es solo una transacción comercial. Leerlo y que te guste es otra cosa. Y saber todo eso te da tranquilidad», subraya el escritor, que ya tiene lista su siguiente obra, una novela histórica sobre el duque de Osuna.

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