«Al segundo de escuchar el sonido del piano quise que formara parte de mi vida»

En el nuevo trabajo, recupera temas emblemáticos de su carrera, y suma otros nuevos, en los que se alumbran nuevos caminos. /IDEAL
En el nuevo trabajo, recupera temas emblemáticos de su carrera, y suma otros nuevos, en los que se alumbran nuevos caminos. / IDEAL

David Peña Dorantes Pianista | El músico actúa mañana en el Aula Magna de la Universidad de Jaén, acompañado de Francis Posé, Javi Ruibal y la bailaora Adela Campallo

ANTONIO ORDÓÑEZJAÉN

David Peña Dorantes celebra con 'El tiempo por testigo', su último trabajo discográfico, dos décadas de crecimiento personal y musical constante. Pero a la vez este gran pianista, que ha llevado el flamenco a su espacio íntimo desde su cuna, dibuja en este disco los nuevos senderos que pretende recorrer de ahora en adelante. Mañana actúa en el Aula Magna de la Universidad de Jaén (21.00 horas) junto al contrabajo de Francis Posé y la percusión de Javi Ruibal; y con el baile de Adela Campallo como broche de una fórmula perfecta.

-'El tiempo por testigo' es su reciente trabajo, con el que visita este jueves el Aula Magna de la Universidad de Jaén, y en él recupera de alguna manera dos décadas de trayectoria profesional. ¿Cómo se plantea el maestro Dorantes la obra de una vida con esa distancia del tiempo y de la experiencia?

-Este disco recopila siete temas de discos anteriores, y otros tres inéditos. Esos siete sí que es verdad que son una selección que he llevado a cabo en la que están presentes temas muy importantes en mi vida... Cada uno representa una parte de lo que he vivido, de mis inquietudes y evidentemente significan mucho dentro de esos 20 años...

-¿Y hay un balance de esos 20 años de inquietudes?

-Se puede decir que han sido 20 años de convivencia con músicas de otras disciplinas. 20 años de sentir al público cerca. 20 años de felicidad, creatividad, de viajar por muchos sitios, de componer diferentes proyectos. Son 20 años que para mí han pasado muy rápido, pero en los que he hecho muchas cosas. Al final se puede decir que ha sido la superación de un músico durante 20 años.

Nuevo sonido

-Hay también tres temas inéditos, en los que ha dicho buscar «un nuevo sonido...» ¿Por dónde iría ese nuevo concepto?

-Yo creo que ni yo mismo lo sé. Realmente se trata de investigar, de estar en el momento, en el presente... Es la búsqueda, se puede decir así; o entender que uno se tiene que superar una vez más y actualizarse para ofrecer colores y matices diferentes a quien te escucha.

-Se lo habrán preguntado millones de veces, pero busquemos otro matiz... ¿cómo ha sido la relación con un instrumento al que llegó casi por casualidad? ¿Cómo en un ambiente tan flamenco, y en el que también había coqueteado con la guitarra, se decide por el piano? ¿Cómo se desencadena ese romance? ¿Cómo se produjo el pellizco?

-Pues ese pellizco surgió al acercarme al piano, por el sonido por los armónicos que soltaba. Yo tocaba la guitarra... Pero recuerdo que el piano me envolvía, casi me hacía entrar en trance... Era para mí fácil de comprender; y me resultaba sencillo decir cosas con él. Sentía muchísimo el piano, y lo que me llegaba de él... Fue un enamoramiento absoluto. Puedo decir que al segundo de escuchar el sonido del piano dije «este sonido me encanta, me vuelve loco, quiero llegar a tocarlo». Quería que formara parte de mi vida. Fue un flechazo.

-En su opinión, y como uno de sus referentes, ¿qué ha aportado el piano al flamenco?

-En sí mismo, su aportación es timbre, porque no deja de ser un instrumento.... Quien puede aportar es el intérprete, el creador. Eso sí, quizás los creadores, a través del piano, puedan aportar otras formas de hacer flamenco, por la estructura en sí y por cómo está hecho. Por su cantidad de tesituras, de armonías... Pero sí, quizás haya aportado otro camino, otra rama...

-Ha compartido escenario y vivencias con infinidad de grandes artistas. Aunque sea difícil dar una respuesta, ¿quién o quiénes han dejado una huella más profunda en el maestro Dorantes?

-La huella más profunda la han dejado en mí, además de muchos compañeros, los miembros de mi familia. Puede que mi abuela, María 'La Perrata', por cómo abordaba los cantes, por su mera forma de sentarse, por ese amor propio que tenía y por su elegancia a la hora de decir... Y también mi tío Juan Peña 'El Lebrijano', por su creatividad, por cómo la buscaba, porque miraba hacia otros terrenos. Y, por supuesto, mi padre también dejó en mí una gran huella, Pedro Peña, guitarrista, cantaor y escritor; era un intelectual y me ha enseñado eso de perseguir el estar siempre al día, actualizarme y estar pendiente de lo que pasa en el mundo. Y así muchos más... Han sido los que me han influido a lo largo de mi carrera y lo harán en lo que me quede de vida... Y luego, por supuesto compañeros como García-Fons, en el que he encontrado un gran amigo que tendré para siempre y con el que he disfrutado mucho... Y así te puedo decir mil...

-Con Jaén le une además un lazo muy especial, han sido múltiples las ocasiones en las que ha actuado, y ha fraguado proyectos importantes, como para Etnosur.

-Sí, tengo un gran recuerdo de Etnosur.... Además se puede decir que recibí de este festival uno de los grandes proyectos de ese momento, aquel espectáculo con la Filarmónica de Andalucía, con 'El Lebrijano',... con un montón de gente... Fue un proyecto importante, era el responsable de todas las partituras, de organizar el espectáculo... Era una gran responsabilidad y fue en tierras de Jaén donde se me brindó esa oportunidad... Y luego he vuelto con Jorge Pardo, con Diego Carrasco, Tino Di Geraldo...

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