El Fandi, trayectoria de 17 años de toreo

'El Fandi' junto a Luis Miguel Parrado y el novillero vilcheno Luis Olmo./García-Márquez
'El Fandi' junto a Luis Miguel Parrado y el novillero vilcheno Luis Olmo. / García-Márquez

El diestro granadino participa en las IX Jornadas Taurinas de Vilches

J. A. GARCÍA-MARQUEZVICHES

El torero granadino David Fandila Marín, popularmente conocido como El Fandi, fue el protagonista absoluto de las IX Jornadas Taurinas, que organizaba la Asociación Cultural Luis Olmo en colaboración con el Ayuntamiento de Vilches. El diestro andaluz, figura imprescindible de las españolas y americanas que en los últimos tiempos ha liderado el escalafón de matadores de toros en 7 ocasiones entre los años 2005 y 2012 y que en 2015 supero la cifra mágica del centenar de festejos, desgranó poco a poco su trayectoria en el toreo desde que el 30 de septiembre de 1995 interviniera en una becerrada que tuvo lugar en Armilla (Granada).

Con la sede de la Asociación que lleva el nombre del novillero vilcheño Luis Olmo completamente abarrotada El Fandi, que fue recibido con la música del pasodoble que lleva su nombre, perfiló con toda naturalidad su itinerario taurino respondiendo a las cuestiones que le planteaba el periodista y moderador de las Jornadas, Luis Miguel Parrado. «Me formé en las escuelas taurinas de Baeza, Jaén y Almería. La evolución fue muy rápida. Ni por asomo podía pensar que con 14 años habría de enfrentarme al primer novillo. Después de intervenir en 30 novilladas sin caballos, en abril del 98 debuté con picadores en Santa Fe (Granada). Ese año acabé con 18 novilladas picadas, al siguiente hice 60».

David Fandila se emocionó cuando evocó su alternativa en Granada el 18 de junio de 2000 con José María Manzanares de padrino y el Juli como testigo: «Toreé con un brazo roto porque una semana antes había sufrido una cogida en Cieza (Murcia) justo el día que me despedía como novillero. No podía soportar el dolor, aun así recibí a un toro a porta gayola y conté una oreja a cada astado. Recordarlo me hace sentirme orgulloso, pero aquella tarde no disfruté lo que debía».

El torero granadino dijo que desconoce la rivalidad insana entre compañeros de profesión, que el entrenamiento, la disciplina, la fuerza física y psíquica son fundamentales en su profesión y que ha llegado a torear tanto que incluso un mes de agosto lidió en 34 festejos, teniendo que doblar corridas en 3 días: «Entre las mayores satisfacciones está mi primer toro indultado, Cortesano, un extraordinario ejemplar de la ganadería de Daniel Ruiz, Fue en Granada, aquel toro cambió mi vida. Después me indultaron a otros 38 toros pero como aquel ninguno».

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