«Venir a Granada para aprender es un regalo»

El pianista Daniel del Pino, en primer término, durante una de las clases del Taller de interpretación instrumental y música de cámara./ALFREDO AGUILAR
El pianista Daniel del Pino, en primer término, durante una de las clases del Taller de interpretación instrumental y música de cámara. / ALFREDO AGUILAR

Decenas de alumnos de toda España acuden a los Cursos Manuel de Falla. Visitamos una clase del de Interpretación y Música de Cámara

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

Esta es una de las semanas clave para los Cursos Manuel de Falla, la dimensión formativa del Festival Internacional de Música y Danza de Granada. Se celebran, a la par, el de danza clásica, impartido por José Carlos Martínez; el de piano para la danza, con Josu Gallastegui; el de danza española, con el granadino Daniel Doña, y el de interpretación instrumental y música de cámara, entre otros. Este último es, tradicionalmente, uno de los programas estrella, ya que el amplio abanico de instrumentos que se ofrecen permite la presencia de profesores de primer nivel mundial, muchos de ellos docentes en conservatorios tan prestigiosos como Colonia, Madrid, Friburgo o Ginebra.

Visitamos el Aula 120 del Conservatorio Ángel Barrios, donde se desarrolla una de estas clases, con el pianista Daniel del Pino, muy vinculado a Granada por haber vivido en la ciudad parte de su vida, y el violista Jonathan Brown, miembro del Cuarteto Casals, norteamericano de Massachussets y afincado en Madrid, donde imparte clases en la Escuela Superior de Música Reina Sofía. En el momento de nuestro encuentro, ambos atienden a tres alumnos, aunque el desfile es incesante a lo largo de la mañana, y de la tarde. «Pasamos aquí todo el día», comentan. Ayer se iban un poco antes, ya que por la noche debían cumplir con su compromiso en la programación del FEX, un concierto en el patio del Ayuntamiento, saldado, por cierto, con un éxito de público.

«Repetimos cada vez que nos llaman, estamos encantados de venir a impartir clases aquí», afirman casi al unísono. El curso, de 30 horas de duración, ve pasar a muchas de las estrellas del mañana en la clásica. «Tocamos un amplio repertorio, desde Bach a autores contemporáneos, pasando por Brahms, Mozart, Bruch, Mendelssohn...», afirma Jonathan Brown. «Los alumnos vienen, en la mayoría de los casos, con las obras muy bien preparadas, después de horas de estudio previo, por lo que nuestro trabajo es, sobre todo, incidir en los detalles, mejorar la técnica», añade.

Evolución

El pianista Daniel del Pino está de acuerdo con esta afirmación. «Aquí a Granada llevo sólo dos años viniendo, pero estoy acostumbrado a asistir a convocatorias similares en otros lugares de Europa o Estados Unidos. Y he notado una importante evolución en lo que se refiere a la calidad del alumnado. Sobre todo, en nuestro país, y más específicamente, en cuerda. La mejoría ha sido exponencial en muchos lugares, lo cual es una excelente noticia». Mucho se ha hablado de la 'invasión china' en las salas de conciertos, procedentes de conservatorios donde se trabaja muy duro, con jornadas largas e intensas. Daniel del Pino relativiza esa posible invasión: «China es un país muy grande, y es cierto que salen muchos buenos instrumentistas, pero hay excelentes profesionales que salen de los conservatorios en Europa o Estados Unidos».

Dos alumnos nacidos muy cerca esperan su turno para asistir a clase. El violista murciano Raúl Hurtado ha venido de Murcia, y no le pesa. «Conozco a Jonathan Brown, y cuando me enteré de que impartía este curso en Granada, no me lo pensé. Venir a esta ciudad para aprender es un regalo. Estoy preparando oposiciones para profesor de Conservatorio, y mañana viernes tengo el tercer examen en Málaga. Lo veo difícil porque es la primera vez que me presento, pero no imposible». En cuanto a su instrumento, afirma que «no lo abandono en absoluto, sigo estudiando a diario, y por eso, venir aquí es muy importante».

Otro tanto opina el también violista jerezano Javier Martín, que repite el taller después de que el año pasado le fuera muy útil. A la espera de cursar estudios en el Conservatorio Superior -su objetivo es ingresar en el de Madrid- ha hecho una escala formativa en Granada. Ambos valoran la labor que se realiza en estos cursos, que este año cumplen 48 ediciones con una vitalidad plena.

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