Secretos a las piedras

La cantaora Mayte Martín tomó anoche la guitarra para ofrecer un recital completísimo./RAMÓN L. PÉREZ
La cantaora Mayte Martín tomó anoche la guitarra para ofrecer un recital completísimo. / RAMÓN L. PÉREZ

El espectáculo, con arreglos de Joan Albert Amargós, puso de manifiesto de forma elegante el valor del tiempo y las emociones | La cantaora Mayte Martín presentó anoche en el Palacio de Carlos V su trabajo 'Tempo rubato' ('Tiempo robado'), con el patio de butacas y las galerías llenas

JORGE FERNÁNDEZ BUSTOSGRANADA

Mayte Martín, es la voz del flamenco, esa voz aterciopelada, dulce, comprometida y con la ajustada afinación que se precisa para acomodarse cualquier oído. Mayte es la voz del flamenco, aunque la noche de ayer sábado en el Palacio de Carlos V, no hiciera flamenco precisamente. Sus canciones tienen ecos flamencos innegables, pero su trabajo, en esta ocasión, claramente es otra cosa. 'Tempo Rubato', 'Tiempo Robado' en italiano, constituye el diario íntimo de su autora, un diario de amor, que, a través de una oncena de temas, compuestos durante veinte años, toda una vida, con arreglos del maestro Joan Albert Amargós, pone de manifiesto, de manera desnuda y elegante, el valor del tiempo y el estado de las emociones.

Porque Mayte se debe a la música. Su trayectoria se ha caracterizado por esa libertad que le ha llevado a adentrarse sin temor en el flamenco, pero también en el bolero, el tango o la canción de autor, asumiendo riesgos sin miedo alguno y, por supuesto, haciendo pública su condición sexual.

Con su propia guitarra y acompañada de un cuarteto de cuerda clásico (dos violines, una viola y un violoncelo), la guitarra de Pau Figueres, el contrabajo de Ximo Clemente y la percusión de Arnau Figueres, la cantaora catalana parece que se dirigiera a sí misma en una especie de introspección en voz alta, redundando en el concepto personalísimo de su espectáculo, a pesar de su interacción continua con el público y su fino sentido del humor. 'Tempo Rubato', que ya fue presentado el pasado año en el festival Veranos de la Villa de Madrid y más recientemente en el Festival Grec de Barcelona, en el Lope de Vega de Sevilla y anteayer mismo en el Teatro Cervantes de Málaga, recoge un puñado de coplas propias, sencillas, sentimentales y muy sinceras, de intensa carga emocional, que fluyen suavemente; pero también poemas o canciones prestadas de García Lorca, Rafael de León y Gardel.

Martín regaló al público 'S.O.S', de su disco 'Muy frágil', con parte del aforo fuera del Palacio

Así la ternura cubrió el patio de butacas desde el primer momento, cuando comenzó a sonar el 'Soneto de amor' de Rafael de León, con que comienza su apuesta, acunado con las cuerdas de los violines. A partir de aquí, el trabajo -editado próximamente bajo el sistema de crowdfunding- se fue desgranando, encogiendo los corazones de los asistentes a través del oído.

Suena 'Acaríciame por dentro' y después 'La mujer del pirata', poema de Nuria Canal, alternando así sus propias palabras con las de otros artistas. De esta manera, al tango 'Sus ojos se cerraron' de Carlos Gardel, le sucedió la desgarradora 'Si te he visto no me acuerdo' compuesto por ella misma. En un momento estremecido, esta bella canción viene a decir: «Se desdibujaron en el tiempo los momentos del amor y me doy cuenta que lo que un día lo fue todo le quita el tiempo valor».

Uno de los primeros temas que musicó para este trabajo fue la 'Gacela del amor imprevisto' de Federico, tema sentimental en extremo que rompió seguidamente con la pequeña bulería encubierta 'Música de mi locura'. Con 'Me siento sin piel', que cantó a continuación, 'No me maltrates la vida' y 'Antes de ti', con que acaba el recital, nos hacen regresar al puro sentimiento.

Antes de ese último tema la artista se despidió presentando a cada uno de sus músicos acompañantes, a quien les dio personalmente las gracias, incitando nuevamente al cariño y a la emoción. Emoción que estalló sin precedentes cuando, a manera de bis, vuelve la cantaora del camerino, cuando se había ido parte del aforo, y nos regala 'S.O.S.' una canción incluida en su disco 'Muy frágil', de 1995, que compuso con sólo 25 años.

Un concierto emotivo, esférico y sentimental, sin resquicio alguno, como nos tiene acostumbrados. De una perfección técnica y emocional asombrosas, en el marco perfecto para ser escuchado. Las piedras del Palacio, en las que Mayte se ha confesado, ya pueden dormir tranquilas.

Fotos

Vídeos