Schola Gregoriana Hispana: lección de historia musical

La Schola Gregoriana Hispana, en el marco de San Jerónimo, lleno de público./ALFREDO AGUILAR
La Schola Gregoriana Hispana, en el marco de San Jerónimo, lleno de público. / ALFREDO AGUILAR

La agrupación coral granadina ofreció un impresionante recital que reivindica la influencia cultural del Cardenal Cisneros

JOSÉ ANTONIO LACÁRCELGRANADA

La figura del cardenal Cisneros es una figura gigantesca, con sus luces y con sus sombras, pero nadie puede discutir su fuerte personalidad y la importancia que tuvo en el desarrollo de la vida española.

Nosotros, por aquí, somos tan dados a despreciar lo nuestro, a resaltar los vicios y los defectos y a silenciar las virtudes. ¿Nos imaginamos a los franceses abominando de Richelieu? Pues aquí destacamos con fruición los graves errores de Cisneros y se nos olvidan -interesadamente, claro- sus grandes aciertos, su fuerte vocación universitaria, su austeridad y su decidida protección a la música, pudiendo conservarse en los Cantorales, buena parte de la rica tradición de la música hispánica, que se remonta a la época visigoda.

Ahora se cumple el quinto centenario de la muerte de Cisneros. Buena ocasión para que se le rinda homenaje, como en la mañana de ayer lo hizo la Schola Gregoriana Hispana en el bellísimo monasterio de San Jerónimo.

Ha sido como un deambular por el camino de la historia musical española, tan importante y al mismo tiempo tan desconocida. Gracias a la excepcional calidad de la Schola Gregoriana Hispana hemos podido saborear una música que Toledo honra y eleva a la máxima categoría y que precisa de difusión y conocimiento. Claro que no es fácil llevar a cabo un programa con esta música. Tiene que ser un elenco que esté muy bien formado musicalmente, que tenga buenas voces, que tenga musicalidad, que no se limite a cantar, sino que sepa bucear en la historia de nuestra música, en lo concerniente a nuestro rico patrimonio medieval. Y eso no está al alcance de todos.

Por fortuna Granada tiene el gran privilegio de ser la sede de un grupo pionero del canto gregoriano. La sólida formación del profesor Javier Lara lo convierten en un grupo de intérpretes de gran nivel. El profesor Lara tiene un amplio historial en el campo de la investigación. Cuenta en su haber con una gran cantidad de trabajos que ha venido realizando a lo largo de su vida. De hecho, fue director afortunadísimo de la Schola de la Abadía de Silos, en los momentos más gloriosos y brillantes de dicha formación. Atesora, además, en su amplia carrera, una gran cantidad de reconocimientos, incluyendo varios discos de oro y platino. Para suerte de Granada vive en nuestra ciudad y en ella ha fundado esta Schola que ayer nos ofreció toda la belleza, toda la intensidad, toda la religiosidad de unas obras que están recogidas en los cantorales de Cisneros y que forma parte del gran acervo musical de Toledo.

Brillante actuación tal y como nos tienen acostumbrados. Se une la belleza de una música, con el fuerte contenido religioso que la hace posible. Voces muy cuidadas, muy bien timbradas. Voces seguras, perfectamente empastadas. Serio y riguroso planteamiento que nos hace discurrir históricamente por los caminos del canto hispánico, con toda su profunda carga de religiosidad, con su sentido de oración, con su vinculación estrechísima a la liturgia. Eso de un lado, porque después hemos podido saborear la riqueza de la polifonía de dos grandes maestros que estuvieron en la corte de los Reyes Católicos: Juan de Anchieta en la de la reina Isabel y Francisco de Peñalosa en la del rey Fernando. El marco no podía ser mejor, el monasterio de San Jerónimo, a falta de iglesias románicas donde tan bien hubiera sonado el canto hispánico. Y los intérpretes brillando a una gran altura. Nada nuevo. Esta Schola Gregoriana Hispana es un regalo, una gran suerte que tenemos en Granada y que con relativa frecuencia nos ofrece las mejores joyas de su interpretación.

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