Entradas nominativas para atajar la reventa online

Entradas nominativas para atajar la reventa online

Las organizaciones de consumidores, empresas y promotores reclaman una reforma en la reventa online que aporte «transparencia» al sector

DANIEL ROLDÁNMadrid

La reventa de entradas para cualquier espectáculo en España está ilegalizada en España, pero con dos matices. El primero, que solo se aplica al intercambio físico. El clásico revendedor que se acerca a un posible comprador en las cercanías de un estadio de fútbol o de un plaza de toros para ofrecer los tickets a unos precios desorbitados es el que está perseguido desde agosto de 1982. En cambio, si una persona quiere revender y tiene autorización del promotor con el precio es claro, no hay ningún problema. Un ejemplo sería los vendedores de lotería para el sorteo de Navidad con un recargo de cinco euros sobre el precio habitual (20 euros).

La otra excepción es internet. No es ilegal revender en la red, de ahí la sorpresa que suscitó en la policía la petición del ministro de Cultura, Iñigo Méndez de Vigo, a su homólogo de Interior de investigar la reventa de entradas de los conciertos de U2 en Madrid. Otra cosa es pesquisar sobre si hay algún tipo de red que compra entradas para destinarlas directamente a la reventa. Entonces, según fuentes de Interior, se hablaría de delitos de fraude o de estafa. Una situación que los sectores vinculados piden solventar. "Si unos parásitos especuladores, que no aportan nada a la música, obtienen unos ingresos descomunales engañando a los consumidores, está claro que todo el mundo pierde menos los piratas de las webs de reventa", explica con contundencia Gabriel Rossy, abogado de la Asociación de Promotores Musicales.

"La reventa especulativa se basa en estafar a los consumidores, engañándoles sobre la fiabilidad y la validez de las entradas, ocultándoles que muchas veces están anuladas, duplicadas o falsificadas. Para empezar, habría que castigar penalmente a los estafadores. Pero, además, es conveniente una regulación que dé transparencia para que los consumidores sepan a lo que se exponen al comprar en la reventa", argumenta Rossy. "El real decreto y las normas autonómicas al respecto han superado con creces a la norma", añade el portavoz de OCU, Enrique García, que aboga por una regulación "clara y transparente". "Lo más importante es que se legalice. El 90% de las entradas son electrónicas", recuerda la presidenta de la Asociación Nacional de Ticketing (Anatic), María Requena.

"Es necesario definir la ley, que quede claro quiénes son, que están autorizados y que el derecho de desistir (las devoluciones de las entradas) quedan asegurados", comenta García. Por su parte, Facua señaló que ya había remitido un informe a la Secretaría General Técnica del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte donde se explican "los fraudes masivos que se están produciendo en los últimos años en la venta de entradas para macroconciertos". La organización de consumidores denuncia que, en muchos casos, "estas entradas desaparecen de los canales oficiales minutos después del inicio de su venta y pasan a comercializarse en plataformas de reventa donde se multiplica su precio".

Una claridad reivindicada por los consumidores y a la que ya se ha aplicado Google. El buscador anunció esta semana que va a exigir a los portales de reventa que se deben identificar de forma clara. "En Estados Unidos, el mercado principal y el secundario están perfectamente regulados y son habituales. Todo el mundo sabe cuánto cuestan las entradas y las normas son muy claras. Es necesaria más transparencia y menos especulación", explica Requena.

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