Cultura popular a ras de calle

El teatro es una de las actividades con mayor seguimiento por parte de la población./C. S.
El teatro es una de las actividades con mayor seguimiento por parte de la población. / C. S.

Los agentes socioculturales de Carreteras Secundarias llevan las artes a los pueblos pequeños | Los 41 miembros de la asociación repartidos por la provincia ofrecen actividades a 93 municipios y 162.000 personas

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGranada

Siempre se ha hablado de los cómicos de la legua como la quintaesencia de la cultura itinerante. Esas compañías que en la posguerra -y después- recorrían los pueblos maldurmiendo, malcomiendo y bienactuando, retratadas magistralmente en 'El viaje a ninguna parte', de Fernando Fernán Gómez. Hoy siguen existiendo esas compañías, pero tantos o más kilómetros que ellas hacen los agentes socioculturales, encargados de que nada falle en sus actuaciones tanto como de seguir proporcionando cultura a los habitantes de pueblos pequeños, incluso cuando el oropel se desvanece y las luces se apagan.

Municipios cubiertos

53,76%
es el número en términos relativos de municipios granadinos a los que se presta servicio desde los agentes socioculturales inscritos en la asociación Carreteras Secundarias.

En la provincia, esta labor la cubre, de forma mayoritaria, la Asociación Profesional de Agentes Socioculturales Carreteras Secundarias, donde hay 41 personas asociadas entre agentes y técnicos de Cultura y Juventud. Son en total 93 los municipios en los que actúan, todos ellos menores de 10.000 habitantes. Entre ellos, Lobras, que apenas tiene 159 habitantes censados, o Carataunas, con 178. Entre los más grandes, Cenes de la Vega, con 7.866 habitantes, o Huéscar, con 7.609.

Orígenes

Como afirma Juan Manuel Sánchez, miembro de la Asociación, el origen de los agentes socioculturales en Granada está en el convenio de concertación puesto en marcha entre Diputación y ayuntamientos para la difusión de las artes y el acercamiento de la población de localidades pequeñas a las mismas. Así, es la Diputación quien paga la mayor parte del sueldo de los agentes, quedando otra en manos de cada municipio donde se prestan servicios. El programa viene funcionando desde 2001, primero con un reducido número de municipios, que luego se ha ido ampliando. La Asociación Carreteras Secundarias surgió en 2010 como un foro para poner en común el acervo acumulado tras años de trabajo a pie de calle, y también para poder defender los intereses del colectivo.

En los municipios donde se asientan, son una especie de 'chicos para todo', ya que les toca lidiar con una amplia gama de servicios, desde organizar las fiestas a la cabalgata de Reyes Magos, por ejemplo. A nivel formativo, la inmensa mayoría de los miembros son graduados o licenciados universitarios, lo que les hace estar, incluso, sobretitulados para la labor que realizan. Sin embargo, tal y como comenta la técnico Mari Gracia Vallejo, quien ejerce su labor en los municipios de El Valle y Albuñuelas, «nos encanta nuestro trabajo, y no nos importa mancharnos las manos y hacer labores que, en teoría, no nos corresponden, porque el resultado final siempre merece la pena».

1. Las visitas culturales mueven a los ciudadanos por la provincia. / 2. La música llega a cualquier hora, a cualquier plaza de pueblo. / 3. Los talleres y actividades paralelas, muy solicitados. / C. S.

El trabajo ha ido evolucionando paralelamente a los tiempos, como es lógico. El uso de las nuevas tecnologías de la información, y de aplicaciones tan corrientes como Whatsapp han facilitado de forma muy importante el día a día: «Si nos enteramos de que hay alguna compañía en gira ofreciendo sus servicios, o una subvención que pone en marcha la Junta, el Gobierno o la Unión Europea, apenas uno de nuestros miembros lo sabe, enseguida lo sabemos todos», comenta Juan Manuel Sánchez.

Lo más demandado

Con una provincia tan diversa como Granada, la variedad de sensibilidades e intereses es muy amplia. Lo normal es que las peticiones sean muchas, y los dineros, muy escasos. De ahí el papel fundamental de estos profesionales, quienes se encargan de revisar la agenda de recursos -quién ofrece qué, y a qué precio-, para tratar de satisfacer las peticiones de los ayuntamientos. La propia dinámica cultural es tan rica que se producen migraciones de públicos a la inversa. Es decir, que públicos de poblaciones muy grandes -incluso la capital, según comenta Juan Manuel Sánchez, quien ejerce como técnico en Cúllar Vega-, se desplazan a poblaciones más pequeñas, buscando actuaciones acordes con sus intereses. Lo más demandado sigue siendo, con diferencia, el teatro y la música, pero otras actividades, como exposiciones e incluso lecturas poéticas en plazas, han dado excelentes resultados.

Desde crear carteles hasta sonorizar espacios imposibles, la acción de los agentes es variada

Igualmente interesante es comprobar cómo se genera actividad cultural 'de abajo arriba', es decir, cómo la acción en municipios pequeños no sólo se limita a traer espectáculos de fuera, sino que se crea afición entre los colectivos locales, que acaba dando lugar, por ejemplo, a grupos de teatro aficionado -algunos de indudable calidad- que exportan su trabajo a otros municipios. Tras ese 'salir afuera' hay un importante trabajo de producción, donde se incluyen aspectos como el montaje de escenarios, realización de vestuario, cartelería, sonorización e iluminación, en el que los agentes socioculturales también desempeñan una labor muy importante. También se dan casos, como el del Festival de Cortos de Cúllar Vega, en que una actividad creada para un instituto acaba convirtiéndose en una convocatoria abierta al resto de la provincia.

Diversidad

El municipio más pequeño
Lobras, con 159 habitantes censados.
El municipio más grande
Cenes de la Vega, con 7.866 habitantes censados.Población sobre la que se actúa desde la Asociación: 162.440 habitantes (17,74% de la provincia).

Radio de acción

Total de municipios
93, a los que se unen, dentro de la Asociación, Dúrcal y Las Gabias, que superan los 10.000 habitantes.

El trabajo es, pues, muy variado, e hijo de tradiciones antiguas o implantadas recientemente. Tal es el caso, como afirma Vallejo, de las Becas Al Raso, las cuales permiten que cada año varios artistas noveles -y otros no tanto- vivan un mes en El Valle y puedan desarrollar un proyecto creativo cuyo resultado queda luego en el pueblo, donde muy pronto habrá un museo de arte contemporáneo nada despreciable. Al mismo tiempo, ella gestiona los programas itinerantes de música, teatro y cine, y mantiene la actividad en fechas señaladas, como el verano, cuando son los pueblos pequeños quienes lideran, a pequeña escala, con mucho esfuerzo, la oferta cultural de la provincia, con una capital bajo mínimos. Ahí están festivales como el Fiampse de Nigüelas, o el Me Vuelves Lorca, de Laroles, donde la cooperación entre municipios y asociaciones se hace más patente que nunca.

Anecdotario

Con estas premisas, el anecdotario vivido por los agentes es interminable. Por ejemplo, el pasado agosto, precisamente en el festival Me Vuelves Lorca, el cantante Juan Perro vivió su propia transformación, ya que llegó como la estrella que es y se fue haciendo estrellas al público, que subieron al escenario a cantar sus canciones. O esos cines de verano que por las inclemencias meteorológicas hay que estar trasladando a un local cuya acústica no es la idónea y donde hay que estar haciendo malabares con la colocación de altavoces para que se oiga. O cuando llueve de verdad y hay que achicar agua de un salón de actos en Trevélez porque viene MagoMigue a traer un poquito de Hocus Pocus. O conciertos al aire libre con niños jugando, perros siendo parte del público y jinetes paseándose en sus jacas.

Y cómo no, caídas del escenario dignas del mismísimo Juan Gabriel. Actores que no calculan el final de un escenario montado al aire libre y se van por un lateral; algún niño que se cae por detrás en alguna actuación infantil; el del sonido que poniendo micros también cae por un lateral... Todos, sólo sustos y sin consecuencias. Y también 'poltergeist' electrónicos, equipos que un momento antes funcionan y un momento después no... O lanzamientos al estrellato por la vía rápida, cuando una actriz falla y es la propia agente sociocultural quien tiene que hacer su papel... Anécdotas todas ellas que presentan el trabajo diario de una profesión sin la que la cultura, para muchos ciudadanos, sólo sería una entelequia.

es el número en términos relativos de municipios granadinos a los que se presta servicio desde los agentes socioculturales inscritos en la asociación Carreteras Secundarias.

Trabajos en riesgo

A las dificultades propias del día a día en el trabajo de los agentes socioculturales integrados en Carreteras Secundarias se une la, a veces, difícil situación laboral que tienen que sortear. Estos días de principio de año siempre generan incertidumbre entre los asociados, siempre al pairo de la necesaria disponibilidad presupuestaria que les mantenga en sus puestos de trabajo, de ese dinero que en muchos casos llega a través de la Diputación Provincial, pero que en algunos, incluso, viene de la lejana Bruselas.

La situación no deja de tener su intríngulis porque en algunos casos, los agentes socioculturales están en situación administrativa de funcionarios interinos, dependientes de la actuación de los responsables políticos o del cuadre de cuentas realizado por los secretarios de Ayuntamiento. Según los portavoces de la Asociación, «hay secretarios que están por la labor de ‘despedir’ a compañeros y poner en marcha procesos de selección, porque no se quieren convocar plazas fijas».

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