La Academia de Hollywood expulsa a Bill Cosby y Roman Polanski

Bill Cosby, a la izquierda, y Roman Polanski, a la derecha./AGENCIAS
Bill Cosby, a la izquierda, y Roman Polanski, a la derecha. / AGENCIAS

El actor y el director han sido condenados por delitos de agresión sexual

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York

Uno por uno o de dos en dos, los gigantes de Hollywood con los que la Academia hizo la vista gorda durante décadas han empezado a caer. Ayer el Consejo de Gobernadores de la Academy of Motion Pictures and Sciences aprobó la expulsión del actor y humorista Bill Cosby, otrora considerado «El padre de América» por su papel en El Show de Bill Cosby. Le acompaña en la caída el director Roman Polanski, prófugo de la justicia.

El primero tiene 80 años y el segundo 84. Parecía que Cosby, al que más de 60 mujeres han acusado de abusos sexuales, quedaría impune, pero tras la sentencia judicial de la semana pasada puede morir en la cárcel. Polanski lleva décadas pidiendo que se le exonere de drogar y abusar de una adolescente de 13 años. Cuando parecía a punto de conseguirlo, la justicia del #MeToo ha logrado por fin bajarlos del panteón de la gloria en el que seguían reinando.

No es que sus pecados fueran nuevos, sólo la vergüenza colectiva de haberlos tolerado. Desde que se fugó en 1977 para evitar una sentencia que se anticipaba desfavorable, el director de cine, que ha enfrentado otras acusaciones de abuso sexual en Europa, ha recibido el Oscar al Mejor Director por «El Pianista», entre otras nominaciones. Cosby tiene tres Emmy, siete Grammy, dos Globos de Oro y más de medio centenar de títulos honorarios emitidos por otras tantas universidades.

El comunicado ha sido escueto. Apoyándose en «los estándares de conducta de la organización», la Academia que preside John Bailey dice apostar los valores de respecto y dignidad humana. Con Cosby y Polanski son cuatro los expulsados en toda su historia, tres de ellos en los últimos siete meses. Hasta que le tocó en octubre al productor Harvey Weinstein en octubre la institución sólo había revocado el título al actor Carmine Caridi en 2004, conocido por su papel en El Padrino, por compartir una cinta con derechos de copywrite para que fuera difundida por internet.

La cuestión ahora es cuándo le tocará al director Woody Allen, acusado de abusar de su hija adoptiva Dylan Farrow cuando tenía siete años. Quienes le defienden, como su musa Cate Blanchett, se escudan en que el caso debió dirimirse en los tribunales. El fiscal ha confesado que tenía causa probable, pero decidió no presentar cargos para no traumatizar a la niña en los tribunales. Convertida en una mujer de 33 años, Farrow reclama al menos el ostracismo de Hollywood. Por el contrario, Allen, que se casó con su otra hija adoptiva Soon-Yi, recibió hace cuatro años la Academia el homenaje de la Academia a su carrera, mientras ella se retorcía llorando en la cama.

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