'A la calle' muestra la expresión plástica del futuro a través del trabajo de 150 alumnos de Bellas Artes

Muchos de los autores acompañaron a los profesores en el acto inaugural, en el Cuarto Real. /J. A. M.
Muchos de los autores acompañaron a los profesores en el acto inaugural, en el Cuarto Real. / J. A. M.

Los alumnos de Escultura cumplen un año más con su cita para 'redecorar' edificios históricos con una mezcla de materias, estilos e influencias

JOSÉ ANTONIO MUÑOZGRANADA

«Este es el futuro del arte. Dentro de 20 años, muchos de estos artistas van a ser noticia». Quien así se expresa es Antonio Martínez, responsable junto a Elizaberta López de la tercera edición de 'a la calle', la cita anual -va por la tercera edición-, con 150 autores que representan el arte emergente granadino. Todos ellos, alumnos de la Facultad de Bellas Artes. Todos ellos, empeñados desde el 15 de septiembre hasta la noche de anteayer para que la ciudad, en su más amplio sentido, disfrute con sus obras. Es una 'salida al mundo', tal y como muestra el cartel diseñado por Francisco Cobo con foto de Alberto Lozano.

El Cuarto Real de Santo Domingo; el edificio municipal de San Matías, 11; el Hospital de Peregrinos -antigua sede de la extinta Asociación de la Prensa, también llamado edificio Rey Soler-, el Centro Cultural Manuel de Falla y el propio patio de la 'casa de todos', el Ayuntamiento, serán hasta el próximo día 28 de febrero el mejor marco para conocer de cerca la variopinta, impactante, a veces sorprendente y siempre interesante obra de estos jóvenes que han hecho de sus manos la mejor forma de expresarse. Con la particularidad, además, de que todas sus obras se van a ver reflejadas en un catálogo que en estos días está ultimando Paula Ramírez, y al que ya sólo le resta incorporar las fotos que desde ayer se están realizando de las obras 'in situ'.

El decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada, Francisco Sánchez Montalbán, incidía ayer durante la presentación en esta idea: «Este arte no puede quedarse en las aulas. Sacarlo fuera ha sido una iniciativa, no sólo valiente, sino oportuna. Para nosotros, significa transferir nuestro trabajo a la ciudad, y gracias a la colaboración del Ayuntamiento, ha sido posible».

Antonio Martínez, profesor responsable de la asignatura 'Proyectos Escultóricos', donde se sustenta este trabajo, explica que «acompañamos a los alumnos en la realización completa del trabajo, de principio a fin. Por desgracia, no podemos sufragar los materiales con que los hacen, pero ponemos a su disposición nuestros, por otra parte, deteriorados talleres, para que puedan realizar su trabajo». De este modo, el proceso es completo, y afecta tanto a la creación de la obra en sí como al entorno en el que se expondrá, y que tiene un papel determinante en su observación final. «La ilusión crece cada año, ya que el proyecto se ha consolidado como una iniciativa global, donde el artista no sólo aporta su obra, sino que decide, en colaboración con sus compañeros comisarios de la muestra, dónde se coloca, cómo se ilumina, cómo se va a ver, en definitiva», comenta el profesor.

Los materiales son muy diversos: del papel a la madera, del textil al metal. Y la concepción de los trabajos incorpora las nuevas tecnologías a todos los niveles, desde la misma recreación del entorno hasta el diseño tridimensional digital, pasando por la utilización de impresoras 3D para la realización de algunos de ellos. Todo está permitido, todo es posible. La conexión entre concepto y obra cobra especial fuerza en la mente de quienes han puesto toda su ilusión para ver su trabajo plasmado, contemplado, y por qué no, admirado.

Naturaleza expresiva

La expresión artística y la historia individual se funden en cada una de las obras. Imposible reflejarlas todas, aunque quisiéramos, por lo que encontrar a sus autoras junto a ellas permite descubrir sus porqués. En el caso de la granadina Virginia Cardenete, autora de 'Omnia natura', su obra muestra su compromiso con el entorno. De hecho, es probablemente la única obra 'viva' de la exposición, ya que mezcla brotes vegetales sembrados y convenientemente regados con la fotografía.

Por su parte, la venezolana de nacimiento y granadina de adopción después de casi tres lustros en nuestra ciudad, Valentina Díaz, recrea su reciente viaje al Imperio del Sol Naciente en 'Souon Chinmoku' ('Ruido / Silencio'): «En Japón se dice que el silencio es tan grande que puedes oír a los árboles hablar». Estamos ante un diorama tetradimensional donde se mezcla un improbable metro semivacío con un jardín de inequívoca estética nipona.

Tamara Lara, cordobesa, expone en el jardín del Cuarto Real 'Look inside', un proyecto formado por una puerta que se quiere abrir, sin conseguirlo, hacia nuestro interior. La manivela que la abre era la de su habitación infantil, con lo que la carga simbólica es indudable. En definitiva, muchos sueños y desvelos tras un trabajo más que meritorio.

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