Pregón intimista de Manuel Guerrero para dar la bienvenida a la Semana Santa

El pregonero recibió ayer el escudo de oro de la ciudad de manos del alcalde, Ramón Fernández-Pacheco. /IDEAL
El pregonero recibió ayer el escudo de oro de la ciudad de manos del alcalde, Ramón Fernández-Pacheco. / IDEAL

El alcalde de Almería entregó el escudo de oro de la ciudad al pregonero, que homenajeó en el Teatro Apolo a las hermandades y cofradías

MARÍA PAREDES MOYAALMERÍA

Con la música de la Banda Sinfónica Municipal en un Teatro Apolo elegantemente vestido y el pregón ofrecido por Manuel Guerrero Manrique, exhermano mayor y cofrade de la Santa Cena, se proclamó ayer la Semana Santa de Almería 2018.

Un pregón en el que Manuel Guerrero realizó «un relato intimista de mi Semana Santa, la de los almerienses, de mi ciudad». No en vano, fue un viaje emocional en el que trasladó a todos los asistentes a los desfiles procesionales que cada día realizan durante la Semana de Pasión las hermandades y cofradías de Almería, un homenaje al mundo cofrade, con el que «quiero decir a visitantes, cofrades, cristianos y almerienses, que nuestra Semana Santa es la manifestación de fe de sus gentes. A todos los que nos visitan, nos verán procesionar por nuestras calles y plazas, con nuestras imágenes sagradas en nuestros pasos de misterio y pasos de palio, dentro de nuestra propia peculiaridad, identidad y particularidad. La historia de amor y misericordia que jamás hubiéramos imaginado».

Tras ser presentado por Ginés Valera Escobar, hermano de la Santa Cena, Manuel Guerrero desgranó cada uno de los pasos, y también retrocedió, en alguno de sus pasajes, a su infancia para narrar todo lo que rodea a esta manifestación tradicional y cultural, el recorrido de los pasos por la belleza de las callejuelas del centro histórico, las recetas tradicionales de roscos y empanadillas que se heredan de generación en generación, pues «todo sabe y huele de manera diferente estos días».

Para el pregonero, «la Semana Santa de Almería es una ilusión viva y en constante renovación que nos hace testigos de su gran evolución año tras año. Hemos hecho mucho en poco tiempo». Y añadió que «en estas fechas, cada cofradía inicia con ilusión renovada, entusiasmo y ahínco la preparación de enseres. Ahora es tiempo de preparar los pasos con toda la exquisitez y gusto, cuidando como un tesoro cada quehacer: limpieza de orfebrería, candelaria, varales, faroles de cola, la colocación de la cera... una vez acabados los protocolos y preparativos, entramos de lleno en la Semana Santa, con nuestras manifestaciones públicas de fe».

La ceremonia, conducida por el periodista Alfredo Casas, estuvo presidida por el obispo, Adolfo González Montes, y el alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco, acompañados por la presidenta de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, Encarnación Molina.

El alcalde entregó, como es tradición, el escudo de oro de la ciudad al pregonero y afirmó que el Ayuntamiento de Almería «tiene puestas muchas esperanzas y expectativas en la Semana Santa 2018, que se ha ido reinventado a sí misma, y alcanza niveles comparables con cualquiera de las grandes de España. Una Semana Santa que implica a muchas personas que trabajan todo el año para que los desfiles procesionales sean todo un éxito».

Encarnación Molina, presidenta de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería, confesó, por su parte, lo especial del pregón puesto que «la figura de Manuel Guerrero es muy conocida dentro del mundo cofrade, muy amiga y entrañable. Se trata de un buen cofrade y nos va a dejar esa preparación para lo que vamos a vivir después con intensidad, que es nuestra semana grande».

El pregón concluyó, como al inicio, con una marcha procesional, brillantemente interpretada por la Banda Sinfónica Municipal de Almería.

Fotos

Vídeos