El Auditorio agota las entradas para el concierto de Año Nuevo de la OCAL

La Orquesta Ciudad de Almería durante su actuación en el Auditorio Municipal Maestro Padilla./IDEAL
La Orquesta Ciudad de Almería durante su actuación en el Auditorio Municipal Maestro Padilla. / IDEAL

Gran interpretación en el concierto para piano y orquesta de Tchaikovsky con la soprano Noelia Rodiles

MARÍA PAREDESAlmería

Los almerienses también han disfrutado de un Concierto de Año Nuevo, con un programa inspirado en los valses de la familia Strauss y que incluyó en los bises, cómo no, la 'Marcha Radetzky' acompañada de los aplausos del público. Una actuación de la Orquesta Ciudad de Almería (OCAL), enmarcada en el programa #AlmeriaEsNavidad del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería, que agotó las entradas. Bajo la batuta de Michael Thomas, la OCAL ofreció un concierto soberbio a lo largo de casi dos horas, lleno de calidad en los músicos, intensidad en la interpretación y felicidad en el público que ha llenado el Auditorio Maestro Padilla. En el descanso, se brindó con cava por un año muy musical.

La primera parte del programa contó con la pianista Noelia Rodiles como solista, que estableció un maravilloso diálogo musical con la orquesta compuesta por más de 50 músicos para interpretar el Concierto para Piano y Orquesta número 1 Op.23 de Pyort Ilyich Tchaikovsky. Un programa sereno y, a la vez, enérgico, perfectamente ejecutado por los grandes profesionales de la OCAL, y el que la pianista Noelia Rodiles ha demostrado su virtuosismo a la hora de acercarse al piano, delicada en algunos movimientos, intensa y vibrante en otros. Una primera parte en la que la pianista y la orquesta han funcionado de manera armónica y elegante, deleitando a un entusiasmado público. Noelia Rodiles, junto a la orquesta almeriense, ha sabido transmitir el romanticismo de esta joya clásica, que permite mostrar la belleza estética y musical del piano. La intérprete ha tenido que salir al escenario varias veces para corresponder a los aplausos.

La Orquesta Ciudad de Almería, cuyos patrocinadores principales son el Ayuntamiento de Almería y Cajamar, se encuentra en plena forma, y así se apreció en el concierto, con más de 50 músicos sobre el escenario y el apoyo del público que ha llenado todos los asientos del Auditorio. También en el reconocimiento a dos de sus mecenas. En esta línea, antes de comenzar la segunda parte, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Almería, Carlos Sánchez, ha entregado una placa a los hermanos Whyman, Colin y John, afincados en la provincia y mecenas de la Joven Orquesta de Almería, «por su implicación, vocación y amor a la Orquesta Ciudad de Almería».

Tras el descanso llegaron las composiciones más festivas, ejecutadas por la OCAL con su habitual calidad y brillantez. Valses y polkas de la familia Strauss muy reconocibles por el público, que escuchó con interés y respeto a la orquesta y le aplaudió con intensidad. Un repaso por las melodías de Viena, a través de la alegría de las polkas y la emoción que transmiten los valses. Siete obras, que comenzaron con 'Caballería ligera', de Franz von Suppé, y continuaron con 'Perpetuum Mobile Op.257' de Johann Strauss II, 'Vals del emperador', de Johann Strauss II, 'Polka pizzicato' de Johann y Josef Strauss, 'Truenos y relámpagos (polka) Op. 324' de Johann Strauss, 'Tritsch Tratsch polka' de Johann Strauss II y ha concluido con 'El Danubio Azul Op 314' de Johann Strauss.

A estas alturas del programa, y tras sucesivos aplausos y vítores del público, el propio Michael Thomas ha confesado el estado de ánimo de la orquesta: «me lo estoy pasando en grande, ¿queréis que continuemos?», y la OCAL regaló unos generosos bises, que arrancaron, cómo no, con la festiva 'Marcha Radetzky', de Johann Strauss, acompañada por las palmas del público. Bravo por la Ocal y su director, Michael Thomas. Viva la música clásica. Feliz y cultural 2018.

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