La Alhambra recupera el cultivo del azafrán en el Generalife

Un operario siembra bulbos de azafrán en los huertos medievales de la Alhambra
Un operario siembra bulbos de azafrán en los huertos medievales de la Alhambra / FERMÍN RODRÍGUEZ

Técnicos del Servicio de Bosques, Jardines y Huertas comenzaron ayer la siembra de los 80 kilos de bulbos de la especia

OLGA AGEAGRANADA

Las Huertas medievales del Generalife cuentan desde ayer con uno de los cultivos más antiguos de la humanidad, el azafrán. Técnicos del Servicio de Bosques, Jardines y Huertas de la Alhambra comenzaron la siembra de 80 kilos de bulbos de esta especia -utilizada como condimento, fragancia e incluso con fines terapéuticos-, que se repartirá a lo largo de los 200 metros cuadrados de la Huerta Grande.

El reino nazarí está recuperando su economía especializada basada en frutos secos, seda, artesanía, cerámica vidriada, y ahora también en azafrán. «Estamos recobrando productos de lujo que antiguamente fueron clave en el Reino de Granada», explicó el director del Patronato de la Alhambra y Generalife, Reynaldo Fernández.

Con el objetivo de restablecer las formas de cultivo andalusíes y las variedades tradicionales e históricas, el proyecto se enmarca dentro del convenio de colaboración con la Universidad de Córdoba. «Es una manera de potenciar un producto español del sur de Andalucía que se había perdido», comentó Catuxa Novo, responsable del Servicio de Bosques, Jardines y Huertas del Patronato de la Alhambra y Generalife.

«La especia tiene propiedades para el sistema digestivo, la piel y los ojos»

La Huerta Grande consta de 200 metros cuadrados de cultivo, por lo que debido a la gran cantidad de material vegetal necesario, desde el Patronato de la Alhambra y el Generalife contactaron con el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Azafrán de La Mancha -organización que facilitó los 80 kilos que se están repartiendo a lo largo de la huerta-.

Las pautas a seguir en los próximos meses -trucos y cuidados para que el cultivo del azafrán sea un éxito en el conjunto monumental- han sido proporcionados por parte de gerentes y patronos del DOP Azafrán de La Mancha: «Lo más adecuado sería aplicar al menos un par de riegos al año, mantener la zona limpia de malas hierbas y conservarla en buenas condiciones en el momento de florecer», explicó el patrono Santiago Alberoa. La floración de la especia será en otoño.

Originario del extremo oriental del Mediterráneo y sudoeste de Asia, el azafrán fue cultivado por primera vez en el entorno de las Islas del Egeo (Creta), aunque también existen referencias del cultivo de la especie en el antiguo Egipto. En el siglo X adquiere una gran importancia en al-Ándalus. «Con la invasión árabe y el desarrollo musulmán se expande por toda la península ibérica», contó el gerente Pedro Pérez. De su existencia queda constancia en los textos agrícolas andalusíes como los de Ibn Bassal e Ibn Luyun, que hablan del azafrán para su uso tanto en gastronomía como en medicina y cosmética.

Debido a sus múltiples propiedades algunas familias guardaban el azafrán en las paredes para protegerlo y poder venderlo en un futuro. «Había pequeñas economías de obreros del campo que utilizaban la especia para hacer inversiones», afirmó Pedro Pérez.

Actualmente, España es el segundo productor de azafrán a nivel mundial y su principal uso es grastronómico, utilizándose para ello los estigmas de la flor.

La especia también funciona como pigmento y tiene propiedades medicinales. «El azafrán es beneficioso para el sistema digestivo, para la piel y para los ojos. Tiene un potencial antioxidante mil veces superior al tomate», explicó Pedro Pérez.

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