Ideal

Punto final al Corpus más caluroso

  • Altas temperaturas, más actividades en el centro de la ciudad y buen ambiente en el ferial han sido las características de esta edición festiva

Anoche sonaba en la explanada del Palacio de Congresos el trueno gordo que, según decían los granadinos antiguamente, ‘manda a los catetos a su pueblo’. Era el final del extraordinario espectáculo piromusical en el que la Banda Municipal de Música de Granada tuvo un destacado protagonismo, y en el que no faltaron incluso sorpresas. A esa misma hora, y con el Corpus oficialmente ya concluido, comenzaba a animarse el recinto ferial en su última noche. Muchos eran los que querían aprovechar hasta el último minuto de fiesta, por lo que la actividad en bastantes casetas se ha prolongado hasta las primeras luces del día.

Atrás queda una semana completa de actividades en la que lo más comentado ha sido, sin lugar a dudas, el calor y las altas temperaturas registradas. «No recordábamos un Corpus con tantísima calor, en las casetas hemos tenido que reforzar hasta los equipos de aire acondicionado y a muchos caballistas les ha dado hasta miedo venir aquí con sus animales», señalaba ayer al mediodía Emilio García, uno de los jinetes que, chaquetilla y sombrero a pesar del calor, paseaba con su yegua por el recinto ferial. Si la jornada del sábado ha sido siempre la que más caballistas ha concentrado (desarrollándose este año incluso un concurso organizado por una caseta), ayer el tránsito de caballos y carruajes por las calles del ferial era bastante inferior al habitual, al igual que ocurría con el público que se animaba a adentrarse en las casetas. Se tuvo que esperar hasta que el sol se marchara para ver como el recinto comenzaba a animarse.

Balance

En el balance de este Corpus 2017 el calor juega un destacado papel. Ha restado mucho público al ferial, pero a la par ha hecho que se consuma bastante bebida. «Hemos dado menos comidas que otros años, porque había menos gente, ahora cerveza, rebujito y refrescos hemos vendido más que nunca, vaya una cosa por la otra», señalaba el camarero de una caseta. También en el puesto de primeros auxilios de Cruz Roja en el recinto han tenido menos trabajo que en años anteriores, señal del descenso de visitantes. Otro sector que le toma el pulso al público que acude a la feria, el de los taxistas, también indica este descenso.

A pesar de ello, el presidente de la Federación de Casetas, José Manuel López-Bajaras, hace un balance muy positivo de estos días. «Ha sido un Corpus tranquilo, sin incidentes. Las altas temperaturas restaron público, pero en las casetas tradicionales sus socios han sido unos incondicionales y las han llenado». Por otro lado, desde los caseteros un año más se vuelve a protestar por la situación del recinto ferial «que sigue teniendo las mismas deficiencias y estos días se ha puesto de manifiesto con problemas de luz en algunas casetas y atranques en los desagües de otras. Ahora llega el momento de sentarnos y buscar soluciones». Las quejas de algunos caseteros afectan también a cuestiones organizativas del recinto, como la proliferación de casetas disco o la multiplicación de relaciones púbicas abordando a los visitantes al ferial para atraerlos a sus casetas. Positivo ha sido la mejor organización del tránsito de caballos y carruajes.

En el balance de este Corpus hay que recoger, además, el ambiente en el centro de la ciudad. Ha crecido el público asistente a eventos culturales y actuaciones, aunque no ha terminado de despegar el ambiente festivo en los bares y calles céntricas, una de las gran novedades de esta feria. Los hosteleros esperaban mayor volumen de trabajo en los días principales de las fiestas, pero una vez más las altas temperaturas han dejado a muchos en casa o escapándose a la playa.

Ya solo resta hacer balance detenido de este Corpus y esperar al siguiente, comenzará el sábado 26 de mayo y, seguramente, no hará tanta calor.