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La procesión marca el día grande del Corpus

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/ Ramón L. Pérez

  • El extenso cortejo mezcló los elementos civiles y religiosos en un colorido desfile que fue seguido por miles de personas en la calle, a pesar de las altas temperaturas

El grupo municipal de bailes regionales de Granada abría el cortejo, al que seguían los gigantes, los cabezudos y la Tarasca. Así los granadinos comenzaban a reencontrarse con una de sus tradiciones más propias y genuinas, la procesión del Corpus. El extenso cortejo mezcla los elementos civiles y religiosos en un colorido desfile que fue seguido por miles de personas en la calle, a pesar de las altas temperaturas.

A las 10,15 de la mañana comenzaba a organizarse la procesión del Corpus en la Catedral. También, desde el Ayuntamiento partía, primero, los elementos del desfile de la Pública, que esperó en Marqués de Gerona y Mesones para incorporarse al cortejo delante de la cruz de la Catedral de Granada. Junto a los personajes de la Tarasca, ministriles, alguaciles, porteros, palafreneros y demás símbolos de la cultura y tradición granadina estaban portando las insignias y elementos históricos de la ciudad, tales como sus Constituciones, jarras de Caballeros XXIV, heraldo y pértigas que recogen el paso del tiempo y su herencia. Pasadas las diez y media partía desde el consistorio la representación municipal, siendo en esta ocasión el concejal del PP Eduardo Caracuel quien portó el estandarte real en la comitiva.

A esa misma hora, ya salían de la Catedral las representaciones de las hermandades de gloria y de penitencia, según orden de antigüedad. Las precedía la banda de Cornetas y Tambores de Jesús Despojado, y le seguían las representaciones de las hermandades sacramentales, la Real Federación de Cofradías, clero parroquial, institutos religiosos masculinos y femeninos y precediendo al paso con la Custodia del Corpus Christi, el cabildo de la Abadía del Sacromonte, los capellanes de la Capilla Real y el Cabildo Metropolitano de la Catedral de Granada.

El recorrido de la procesión era el de costumbre, la Plaza de las Pasiegas, Marqués de Gerona, Mesones, Reyes Católicos, Plaza de Isabel La católica, Gran Vía de Colón, Cárcel Baja, Pie de la Torre, y Pasiegas, para terminar de nuevo en la Catedral. El paso procesional, que se ponía en la calle a las 11,15 de la mañana, volvía a ser portado por los costaleros sacramentales que manda José Carvajal, una cuadrilla que precisamente este año conmemora su veinticinco aniversario fundacional, una celebración que ha sido conmemorada con distintas actividades en las últimas semanas.

Este año no ha podido participar en la procesión el arzobispo de Granada, monseñor Martínez Fernández, debido a la enfermedad que padece y que no le permite permanecer de pie mucho tiempo. Sí que iba, en su lugar, y delante del palio de respeto para el Santísimo, el vicario de la diócesis Francisco Javier Espigares. No faltaban representaciones de la Real Maestranza de Caballería de Granada y la presidencia cívica de la ciudad, encabezada por el Ayuntamiento de la ciudad presidido por el alcalde, Francisco Cuenca, y miembros del equipo de gobierno, Diputación Provincial, diputados nacionales y autonómicos, TSJA y representantes de Ejército de Tierra cerrarán el cortejo procesional, según el protocolo previsto.

Junto a la procesión no faltaron otras tradiciones hoy, como la de montar altares al paso de la comitiva. En total, en este año 2017 fueron ocho los altares montados. La Asociación de vecinos Sagrario-Centro instaló el suyo en la plaza de las Pasiegas, la hermandad de Nuestra Señora de la Granada, cofradía de los Dolores, la hermandad del Huerto, Archicofradía del Perpetuo Socorro, la Borriquilla, etc.

Tampoco faltaron las hierbas aromáticas esparcidas por el suelo de las calles que cruzaba la procesión, y que se presentaban entoldadas, algo que el público agradecía dadas las altas temperaturas que se registran en estos días. No faltaron algunas novedades, como la presencia de los mosqueteros de Béznar con sus trabucos y vistosos sombreros de flores. A las 13,10 se recogía nuevamente la Custodia en la Catedral, poniéndose así fin a una intensa mañana.