El padre de la fallecida en un ascensor tras dar a luz, en el Parlamento: «Me voy, no puedo oír más»

EFE

El SAS se personará como acusación en el sumario abierto por la muerte accidental de Rocío Cortés en un ascensor del hospital sevillano

M. D. T.

Los partidos políticos mantuvieron ayer un debate duro sobre el accidente en un ascensor del hospital Virgen de Valme de Sevilla en el que murió por aplastamiento de su cabeza la joven Rocío Cortés, que acababa de ser madre de su tercera hija. La oposición achaca este accidente como consecuencia de los años de recortes en la sanidad. No les convenció las explicaciones pormenorizadas de la consejera de Salud, Marina Álvarez, quien reiteró que la Junta cumple con la legalidad estatal vigente de subcontratar con una empresa especializada, en este caso Orona, el mantenimiento y vigilancia de los 1.100 ascensores del SAS y que el elevador accidentado había pasado los controles pertinentes solo dos semanas antes del fatal accidente del 20 de agosto. La consejera anunció que el SAS se personará como acusación en el proceso judicial abierto como muestra del interés porque todo se esclarezca y se asuman responsabilidades.

La consejera pidió a la oposición aguardar a la investigación antes de presuponer las causas por las que el ascensor falló y subió con las puertas abiertas tan rápido que al celador no pudo darle tiempo a sacar del todo la camilla, viendo con pavor cómo la cabeza de Rocío se estrellaba contra la parte superior.

En la tribuna de invitados asistía como espectadores del debate los padres de de Rocío y un hermano. No aguantaron todo el rifirrafe. Se levantaron de sus asientos cuando estaba hablando el diputado del PSOE Francisco Vargas. «Me voy, no puedo oír más, perdonadme, no puedo hablar, estoy muy caliente», dijo a los periodistas el padre de la fallecida.

La familia, invitada por el PP a la tribuna, asentía a la intervención de la diputada de este partido, Patricia del Pozo, la más dura con la consejera y que atribuyó el accidente a los «brutales recortes» en la sanidad andaluza desde los tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero. Dijo que los responsables del SAS no han estado a la altura de las circunstancias, acusándoles de no atender a los familiares de la víctima o de tenerlos horas sin informarles tras el accidente. También apremió a la consejera a hacerse responsable de «los gastos de la familia para defender sus derechos».

Marina Álvarez, visiblemente afectada, respondió que el día del accidente estuvo en el hospital y se sentó junto a la familia de la víctima, a la que dio su teléfono para que llamaran y que incluso lo han hecho en ocasiones. La consejera lamentó que «algunos partidos han aprovechado sin escrúpulos el accidente» para «tratar de ganar un puñado de votos».

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