«No debemos permitir que un sistema sanitario que es de todos se utilice como arma política»

La titular andaluza de salud. /SUR
La titular andaluza de salud. / SUR

Entrevista a Marina Álvarez, consejera de Salud

LALIA GONZÁLEZ-SANTIAGOSEVILLA

Marina Álvarez, médico de profesión, Medalla de Andalucía por su trabajo en la unidad de tratamiento del cáncer de mama del Hospital Reina Sofía de Córdoba, directora gerente después del complejo hospitalario más prestigioso de Andalucía, llega al cargo en un momento de especial convulsión, en el punto de mira de la actuación política de la oposición y en primer lugar de las prioridades del ejecutivo autonómico. Se la ve decidida, serena y segura.

-La consejería de Salud va a tener el mayor incremento en los próximos presupuestos, un 5,4% más, que supone unos 500 millones suplementarios. Del total su área, 9.810 millones, corresponden al SAS 9.013. ¿Qué va a hacer con tanto dinero?

-Cuando me incorporé en junio a la Consejería de Salud marcamos una serie de líneas estratégicas. Intentar tener un sistema más accesible, más cercano a la población, intentando responder a las expectativas actuales. Dentro de ellas hemos incluido las nuevas estrategias de atención primaria, mejorar la accesibilidad de las pruebas diagnósticas, consultas y cirugía, urgencias, y la participación de la ciudadanía, para que el sistema sea cada vez más transparente y pueda tener más información. También objetivo principal es el desarrollo profesional.

-¿Qué hará para recomponer al personal, tras los recortes?

-En los últimos años, desde que empezó la crisis, los profesionales sanitarios han hecho un gran esfuerzo por mantener, y se ha mantenido, la misma cartera de servicios, con calidad y con un gran esfuerzo. Por ambas partes, porque se ha mantenido la plantilla, sin despedir profesionales, por una reducción de jornada que ya hemos recuperado, y también los profesionales han visto mermadas sus pagas y aumentados sus horarios. El sentimiento, a pesar de que hay gente que se puede cansar, es que hay un gran número de profesionales que han aguantado y están ahí, porque creen en el sistema sanitario público. Ahora que se está saliendo de la crisis es el momento de responder a esos profesionales.

-¿Cómo?

-De diferentes maneras. Mejorando su estabilidad, hemos hecho el proceso de interinización, y retomando la carrera profesional, la jornada de 35 horas y más plazas. Es decir reconocimiento, estabilidad y aumentar la plantilla, en número y con mejores condiciones.

- ¿Habrá más médicos? ¿cuántos?

-Sí. Queremos centrar nuestro presupuesto en las personas. Necesitamos aumentar el número para llevar a cabo la estrategia de atención primaria, para que sea ésta quien resuelva de verdad los problemas de los ciudadanos, el verdadero eje vertebrador de la asistencia.

-¿En qué va a consistir?

-Si bien hay varias líneas y 82 objetivos, nos hemos centrado en varios de ellos. Nos parecía muy interesante volver al equipo básico, para que los ciudadanos tengan un médico y un enfermero de referencia y que igual que solicita cita en su médico lo pueda hacer en su enfermero. Ese equipo básico de referencia genera confianza y permite aportar mucho más a la salud.

-¿Y requiere más profesionales?

- Es necesario aumentar la dotación para que la carga de trabajo, el número de pacientes asignados a cada equipo básico, sea proporcional y le permita tener tiempo para dedicarse a todos los objetivos que estamos planteando. Este mes empezamos a incorporar casi 400 profesionales en atención primaria durante este último trimestre del año. Continuaremos hasta el año 2019 alcanzando la incorporación de 1.500 profesionales en atención primaria

-¿Médicos, enfermeros?

-Y más perfiles, trabajadores sociales, técnicos de rayos, matronas, todos los que trabajan en atención primaria.

-¿Cómo se va a calcular la carga de trabajo?

-Hasta ahora se medía por el número de tarjetas, luego se intentó ajustar por la edad de los pacientes y ahora seguimos otro sistema, que tiene en cuenta patología, morbilidad, frecuentación de los servicios.

-¿Los médicos de familia harán pruebas que antes se hacían en especialidades?

-Sí, queremos aumentar los profesionales, que la distribución de trabajo se haga de acuerdo con la carga de morbilidad, y que tengan más capacidad de resolución teniendo más pruebas en los centros de salud y más posibilidad de solicitar pruebas. Hoy por hoy, por ejemplo, en primaria tenemos equipos de rehabilitación, radiología convencional, en algunos hay ecógrafos. Queremos potenciar estos métodos, realizar alguna prueba de laboratorio y al mismo tiempo que los médicos puedan pedir más pruebas que hasta ahora. De aquí a final de año queremos que haya una cartera de servicios para que los profesionales de primaria puedan pedir esas pruebas que les va a facilitar resolver los problemas de los pacientes.

-¿Para descargar los centros de especialidades y hospitales?

-Sobre todo tener una atención más ágil para los ciudadanos y reducir tiempos de espera.

-Ha dicho que será un trabajo conjunto. ¿En qué sentido?

-Es un trabajo muy interesante, que se hace en colaboración con los especialistas de hospital. Ya muchos centros están en esta línea. Estos días hemos estado hablando con muchos profesionales de primaria, en sus congresos, con sociedades científicas, y sabemos que ya hay grupos de trabajo para ver qué procesos están mal resueltos y cómo podemos mejorar o resolver de otra manera. No es solo qué pruebas necesito o qué pruebas voy a tener.

-¿Entonces?

-Me contaban, por ejemplo, que muchos pacientes tienen que ir a un especialista para que le valoren la agudeza visual por si deben operarse de cataratas. Al poner en común pensaban que a lo mejor no tenemos que derivar a los pacientes, mayores, que les supone tantas molestias, y los podemos valorar en el centro de salud. Como eso otras muchas cosas. Se está haciendo un trabajo muy interesante entre primaria y hospital para que primaria pueda ser más resolutiva, tenga su acceso a pruebas diagnósticas y pueda mejorar la respuesta a los ciudadanos en sus problemas de salud.

-¿Es un cambio de mucho calado?

-Tenemos ya experiencias parecidas, que sirven de ejemplo a la hora de organizar la asistencia y para saber qué se puede hacer. Algo parecido se hizo con el proceso de cáncer de mama, que tenía un diagnóstico largo y se cambió para que los profesionales de primaria pudieran pedir pruebas de imagen de mama y se acortó radicalmente. Se puede hacer en otras muchas patologías. La base está en el trabajo conjunto, la coordinación primaria-especializada y tener protocolos de actuación.

- ¿Cómo harán en materia de pacientes crónicos complejos?

-Trabajaremos entre primaria y multidisciplinar, evitando el traslado de los pacientes, que puedan tener un plan individualizado en el que pueda participar el propio paciente, su familia, sus cuidadores, que éstos incluso puedan ser entrenados para que no tengan que acudir a tantas consultas. Son pacientes muy frágiles y un abordaje cercano tiene mucho impacto en su calidad de vida.

-Directora del hospital más prestigioso de Andalucía, se ve ahora al frente de todo el enorme sistema público de salud regional, en un 'avispero', tras las movilizaciones, las protestas, y en el centro de la atención política, porque la actuación del Gobierno se va a chequear por como funcione la sanidad pública. ¿Cómo lo vive?

-Como una gran oportunidad. Nunca me había planteado ser consejera, pero tampoco ser gerente, ni siquiera ser directora de una unidad como la que era. Como profesional dedicada al diagnóstico del cáncer de mama, que he trabajado en equipos multidiscipliarios, era un profesional cien por cien y no me imaginaba fuera de ese ámbito.

-¿Qué pasó?

-Tuve la oportunidad de trabajar en procesos para abordar de forma más novedosa esos tratamientos y valoré lo importante que es que los profesionales se impliquen para mejorar la organización de la asistencia, para tener buenos resultados en salud. Es igual o más importante que un acto concreto que realices con un paciente. Ahora ser consejera es un gran oportunidad de poder influir en lo que he estado trabajando toda mi vida, por un sistema sanitario público de calidad, gratuito y universal.

-¿Se siente en el ojo del huracán político?

-Lo sabemos, no es un momento fácil. Desde el punto de vista político se está viendo como una oportunidad de ataque, de amenaza. El sistema sanitario tiene aspectos mejorables, como cualquier otra empresa con tanto volumen, pero podemos estar tranquilos y orgullosos del sistema sanitario que tenemos. Conozco otras comunidades, otros países, y no es fácil encontrar un sistema de estas características. Deberíamos intentar separarlo de esa oportunidad política que muchos quieren encontrar en el sistema sanitario y que considero una gran irresponsablidad. No deberíamos permitir que un sistema sanitario público que es de todos se utilice como un arma política.

-El último Egopa situaba la Sanidad como la segunda preocupación de los andaluces

-El que te preocupe mucho no quiere decir que lo valores mal. La salud cada vez tiene más importancia y las expectativas de la gente son más altas. El que sea una preocupación es señal de la importancia que se le da. Es verdad que cada vez somos más exigentes y hay un grupo de población que pide más accesibilidad, más rapidez, y es obligación del sistema sanitario reorientarse a las expectativas de los ciudadanos, pero creo que la mayoría de usuarios tiene una buena experiencia y una buena idea del sistema sanitario público.

-¿Cree justificadas las críticas por los nombramientos de cargos intermedios, de jefes de unidades clínicas?

-Como el sistema sanitario se está utilizando como arma política vale cualquier motivo. No debe ir muy mal cuando se basa la crítica en estos aspectos. Las unidades de gestión clínica son una forma de organización que ha sido copiada por otras comunidades y que facilita la participación de los profesionales, que ocupan estos cargos y además su trabajo asistencial, con un gran esfuerzo. No le veo ningún problema.

-¿Cómo piensa actuar para agilizar las urgencias?

-Sabemos que preocupa a los usuarios. Tenemos un plan de urgencias y emergencias, tanto en hospital como en urgencias de primaria y la relación con el 061, con un pan de información de la ciudadanía para que conozca de qué servicios dispone y cómo utilizarlos. Cualquier ciudadano sabe que en Andalucía si en cualquier momento tienes un problema grave de salud te lo van a resolver en urgencias.

-Pero hay quejas.

-Habitualmente los problemas se dan más en casos no tan graves, que pueden tardar más de lo deseado. Nuestros centros están preparados los 365 días del año, todas las horas del día, para abordar cualquier problema por más complejo que sea. Nuestras urgencias dan muy buena respuesta. Es verdad que se prioriza y hay que atender casos de riesgo de vida sobre otros. Algunos pueden esperar más de lo deseado. Es importante que se conozca qué servicios tenemos, cómo deben utilizarse.

-Un reciente informe de la Federación de Asociaciones de Defensa de la Sanidad Pública registraba un retroceso de Andalucía. ¿Cómo lo valora?

-Tiene en cuenta tanto los resultados en salud, como otros que son puramente recursos materiales, humanos, estructurales. Si se basara en resultados de salud nuestra sanidad saldría en mejor posición, porque reconoce que son de calidad, que es un sistema muy eficiente. A lo mejor tenemos menos recursos que otros sistemas, pero éstos no han demostrado mejores resultados en salud

-Los recientes datos de listas de espera ¿le satisfacen?

-De forma global estamos mejor que media nacional. Somos la comunidad que incluye más procedimientos quirúrgicos, unos 700, el doble de consultas de especialidades, 20, incluso las pruebas diagnósticas. Pueden ser mejorables, pero están dentro de decreto y son buenos resultados. Y son transparentes.

-¿Hay presupuesto para la Ley contra la obesidad?

-Sí, la ley tiene un desarrollo a 3 años y afecta a muchas consejerías, su presupuesto incumbe a todas ellas. Algunas acciones concretas ya estaban en el SAS, por ejemplo la atención a pacientes con obesidad mórbida o con trastornos de alimentación.

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