«Nosotros construimos paz social»

Javier González de Lara, en su despacho de la sede de la Confederación de Empresarios de Málaga. /SUR
Javier González de Lara, en su despacho de la sede de la Confederación de Empresarios de Málaga. / SUR

Entrevista a Javier González de Lara, presidente de la CEA | El directivo empresarial, que será reelegido al frente de la patronal andaluza este jueves, reclama a los gobiernos más inversiones en obras públicas para ayudar al crecimiento

MARÍA DOLORES TORTOSASEVILLA

Javier González de Lara y Sarria (Málaga, 1963) asumirá este próximo jueves su segundo mandato al frente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA). El hecho de que lo haga con el aval a su candidatura de más del 70% de los asociados refleja qué alto grado de consenso hay en tiempos de tan escasas unanimidades sobre este abogado experto en conciliaciones, con fama de riguroso y dialogante que ha recuperado para la patronal andaluza una reputación perdida en el fragor de la crisis. Para ello ha hecho casi 500.000 kilómetros desde enero de 2014 y ha puesto orden y luz en una organización para la que reivindica el papel que le otorga la Constitución de garante de la paz social. Aún después de esto le queda tiempo para pintar acuarelas, su gran afición (12 exposiciones individuales y 90 colectivas). «La pintura es parte de mi vida, me llena el espíritu», afirma.

-Es la segunda vez que es candidato único. ¿Cómo lo afronta?

-Para mí es una satisfacción porque es un reconocimiento a la labor realizada, aunque queda mucho por hacer. Este respaldo significa que vamos por el buen camino, que nos dan de nuevo la confianza. La CEA representa a 200.000 empresas en toda Andalucía, y que haya ese nivel de unidad para mí es el principal activo. Voy a intentar no defraudarles.

-¿Ha habido crecimiento de empresas asociadas?

-Sí ha habido un crecimiento importante. La mera incorporación de ATA (asociación de trabajadores autónomos) es relevante, ya que puede tener en Andalucía más de 25.000 asociados. Y luego Asaja, que estaba integrada pero con algunos desencuentros. Ya hay una plena integración y esta organización agraria puede tener hasta 30.000 agricultores y ganadores inscritos.

-¿Qué destacaría de su trabajo?

-Hemos conseguido culminar la reestructuración de la organización en todos los sentidos, de estatutos, de un nuevo código ético interno, de nuevas normas internas de contratación. No hay varitas mágicas, pero hay que tener muy claro que la organización debe ser muy transparente, radicalmente distinta a otros tiempos. No soy nadie para juzgar el pasado, estoy aquí para construir el futuro, pero bajo la óptica de que los tiempos que vivimos requieren ser transparentes y una responsabilidad social clara.

-Había una herencia bastante envenenada con 12 millones de euros de deuda.

-Los 12 millones de euros eran las pérdidas en el ejercicio de 2012, pero le doy un dato, la amortización de deuda en estos cuatro años ha estado por encima de los 17 millones de euros. Cuando me hice cargo había un déficit de 5.300.000 euros más o menos. En el 2014 pasamos a 1.100.000 euros de pérdidas y este año presentaré unas cuentas en la asamblea con un superávit testimonial, un poco raquítico, de 11.000 euros, pero muy significativo. Quiere decir que hemos pasado de números rojos a números azules y eso pone fin a la sangría de pérdidas que teníamos.

-¿Qué propuestas llevará el día 22 a la asamblea electoral?

-Creo que el gran reto nuestro es la creación de empleo y voy a hacer una referencia a la necesidad de políticas claras y determinadas. A veces se nos olvida con tanto ruido de muchas cosas, como todo este 'procés' que ha tenido contaminado a todo un país. Yo decía, Dios mío, no se dan cuenta de que el gran problema no es Cataluña, sino el empleo, buscar trabajo a los jóvenes, a los mayores de 45. No estamos dedicándoles los esfuerzos que deberíamos, pero todos, ahí también nos metemos los empresarios, en grandes pactos de estado, en visión de altura. También propondré a aquellos que no nos conocen que no tengan una visión ideologizada de la empresa; empresarios somos todos, desde el que tiene una lavandería, un taxi a una compañía petroquímica. El mundo empresarial representa a la pluralidad de la sociedad. Hay que cambiar ciertos estigmas.

-¿Qué papel desarrolla la CEA en la sociedad andaluza?

-Una buena pregunta. Para empezar, somos un agente económico social imprescindible para gestionar el principal activo que tiene un territorio, que es la paz social, y nosotros contribuimos a que exista gracias al diálogo. Construimos paz social. Todos los años negociamos 800 convenios colectivos. Por eso soy un firme defensor del diálogo y también de la labor de las centrales sindicales, fundamentalmente las mayoritarias. Muchas veces tenemos tensiones potentes y conflictividad, pero hemos sabido reconducirlas. Hay mucha gente que no entiende estas cosas porque piensa que la paz social se reproduce en la calle por esporas y surge de manera espontánea; eso hay que cultivarlo y gestionarlo, para que al final llegue la Semana Santa y no haya un conflicto y todo pueda transcurrir con normalidad.

Cuatro mujeres más

-En su etapa ha habido cambios en CC OO y UGT con dos mujeres a su frente en Andalucía, Nuria López y Carmen Castilla. ¿Se ha notado ese cambio en las relaciones?

-No, ha seguido igual, con una cordialidad y respeto institucional absoluto.

-¿Entonces, no son las chicas de CC OO y UGT más guerreras que los chicos?

-(Se ríe) No, no, son mujeres muy inteligentes y muy sensatas. Están haciendo una labor muy buena.

-¿Para cuándo la paridad en la cúpula de la confederación de empresarios de Andalucía?

-Estamos en ello, en que haya más participación de las mujeres. Voy a incorporar cuatro mujeres más al comité ejecutivo. Yo fui el primer presidente de una federación en Andalucía (la patronal malagueña CEM) que nombró a una mujer secretaria general.

- ¿La reforma laboral ha sido un problema para esos consensos antes de la crisis tan habituales?

-Claro que lo ha sido. Ha generado tensión. La reforma surge como corrector de los efectos de la crisis. Había que adoptar medidas. Hay que comprender que cuando los gobiernos adoptan medidas, unas te pueden gustar más y otras menos. Hay que contextualizar y tener altura de miras. En este caso, el escenario era muy complejo. Tenga en cuenta que en Andalucía había una sangría de cierre de empresas, se perdieron 54.000 pymes y autónomos, imagínese. Afortunadamente ya las hemos recuperado en los últimos tres años, lo cual significa que el resurgimiento económico está siendo bueno, pero la crisis ha sido muy dura y ha desgastado las estructuras sociales, ha hecho mucho daño a los trabajadores, a las familias, ha cambiado la sociedad, ha dado un papel protagonista a los abuelos, este país les debe un gran homenaje a los abuelos de España, han ayudado a vertebrar las familias haciéndose cargo en muchos casos de las mismas. Este país ha seguido creciendo gracias a que se ha vertebrado socialmente, pero a cuesta de muchísimos sacrificios, pero de todos, de todos.

Pensionistas

-Ayer salieron a la calle muchos de esos abuelos ¿No cree que también se merecen una subida de pensiones de acuerdo a los precios de consumo? ¿Qué propuesta hace la CEA para el futuro de las pensiones?

-Ante todo lo que defendemos es garantizar la viabilidad y sostenibilidad del sistema de pensiones. Se hace preciso un gran acuerdo de Estado que retome el Pacto de Toledo como factor de vertebración social. Buscar puntos de consenso olvidando intereses partidistas. Hace falta visión a medio y largo plazo.

-¿Va a estar en su discurso su reiterada petición a las administraciones de más dinero para inversión pública y menos austeridad?

-Por supuesto. No me canso de repetirlo y creo que no es una cuestión de tipo ideológico, sino de sentido común. No contraviene los principios básicos de cumplimiento del déficit de si tanto tienes, tanto gastas. Yo sé lo que es eso, llevo cuatro años haciendo eso, pero yo no puedo vivir en la permanente austeridad castigando a quien está conmigo y sobre todo castigando el crecimiento económico. Le hago un razonamiento breve: El sector privado está volviendo a invertir. Presido Garántia (sociedad de avales), estamos más en los pueblos que en los territorios urbanos, donde más falta hace y se requiere. Antes el 80% de avales era para circulantes, para garantizar la subsistencia de las empresas, y ahora son para nuevos proyectos, para inversiones. Entonces, si nosotros los empresarios lo hacemos, ¿por qué el sector público no lo hace, por qué no calienta la economía, por qué no pone más madera en esa caldera que necesitamos? -¿Y ahí se refiere a todas las administraciones? Esta semana Fadeco (federación de constructores) criticaba más a la Junta que al Gobierno central por la diferencia de obra pública entre ambas.

-Creo que hay que matizarlo. Todas las administraciones, incluidos los ayuntamientos, invierten poco. Qué curioso que después de llevarlo pidiendo año y medio los empresarios, ya Cristóbal Montoro (ministro de Hacienda) está dispuesto a corregir la limitación de capacidad inversora de los ayuntamientos. Estoy de acuerdo con los criterios de control financiero y de gasto porque ha habido ayuntamientos muy mal gestionados, pero ha habido otros que tienen superávit que no pueden utilizar. Pues ábrase la mano para que ese dinero se ponga en nuevas infraestructuras, que el municipio crezca. Una década sin invertir en infraestructuras es un grave problema. Las grandes infraestructuras no se planifican de un día para otro, se necesitan varios años.

-¿Cree que habrá Presupuesto General del Estado?

-Es fundamental que lo haya. Para nosotros que no haya Presupuesto es un serio problema. Le diría que se puede convertir en un drama. Estamos seriamente preocupados. Pienso que al final el sentido común (del PNV y Cs) prevalecerá, pero todo va a depender, en mi opinión, de lo que ocurra en Cataluña.

-¿Y qué pasaría si no hay?

-Si no hubiera Presupuesto en 2018 habría que adelantar las elecciones necesariamente, porque en 2019 no podrían prorrogarse. Un Presupuesto es la herramienta básica de la estabilidad financiera e imagen al exterior. Y también, insisto, sobre inversiones, para que el sector público recupere el volver a ser actor económico.

-¿Y sobre el runrún de adelanto electoral en Andalucía qué opina? La presidenta dice que no, aunque la oposición no la cree. Su amigo Juanma Moreno el que menos.

-Nosotros no queremos un adelanto electoral en Andalucía. La estabilidad es lo mejor para un territorio, independientemente de quien gobierne. Si en Andalucía hay presupuestos, agotemos el plazo y mantengamos la estabilidad. Porque esta genera seguridad jurídica y un clima favorable a la inversión. Este país, con lo que ha sufrido, la catarsis política con lo de Cataluña, ¡no tanta precampaña, caramba! Es agotador tanta precampaña electoral. Lo que queremos los empresarios es que se dediquen a gestionar unos, y los que están en la oposición que dejen trabajar. Es que estamos en marzo (a un año de las andaluzas si se agota la legislatura) y ya hay actos preelectorales.

-¿Qué le dice la presidenta, Susana Díaz, por la escasa inversión pública de la Junta en su Presupuesto?

-El argumento es la falta de financiación. Ahí podríamos hablar largo sobre el modelo de financiación y mil argumentos a favor o en contra. Pero hay razón cuando se dice que Andalucía ahora mismo no es una comunidad excedentaria en fondos como para hacer grandes inversiones, eso no quiere decir que no se deba gestionar mejor, o que, de alguna manera, hacer mejor seguimiento a la ejecución presupuestaria de años anteriores. Pero dicho lo cual, el tema está en la distribución entre las comunidades. Andalucía, que es tan grande como Portugal, necesita estar en el ojo de mira de las inversiones a nivel mucho más global, nacional, internacional, con fondos europeos, creo que se están perdiendo oportunidades de mayores cargas de inversión productivas.

Aeropuerto y trenes

-Dígame un ejemplo.

-El caso del aeropuerto de Málaga. Nos hemos puesto a liderar un tema que nos parece fundamental. AENA tiene que revisar el plan director del aeropuerto de Málaga y planificar inversiones para su ampliación porque dentro de cinco o siete años nos podemos encontrar que estemos en el umbral de optimización y que el tercer aeropuerto de España y uno de los más relevantes del sur de Europa tenga dificultades. En general, el Ministerio de Fomento lleva años sin planificar grandes proyectos que generen movimientos como lo haría una obra del aeropuerto de Málaga o el tren de alta velocidad.

-Hablando de trenes, ¿qué piensa del retraso de las infraestructuras ferroviarias a Granada y del aislamiento de Almería? Se le ha visto defender a ambas provincias.

-Cierto, también el corredor Mediterráneo, una infraestructura más que necesaria para la red transeuropea de transporte. Almería y parte de Granada están muy olvidadas y muy necesitadas de infraestructuras y de dotación de equipamientos. Una provincia tan próspera y tan productiva como Almería, que en el sector agroalimentario ha hecho milagros para ser competitiva en Europa, no tiene salida para sus productos. Los costes se elevan porque no tenemos comunicación. Andalucía es periférica, pero Almería es más periférica aún. Hay que volcarse con las provincias que más lo necesitan y tomar conciencia para acordarse de Almería no solo cuando hay elecciones. Hay que ayudar, igual que Granada, donde hay un proyecto en el que insistimos mucho.

-¿Cuál es?

-El proyecto de red eléctrica de alta tensión de lo que es Baza-Caparacena. Hay una zona, como una mancha oscura, sin cobertura, y eso te condena. A parte de carreteras o autovías, hay un mecanismo de desarrollo importante que son las infraestructuras digitales, todo lo que está relacionado con redes eléctricas y comunicaciones, banda ancha, todo lo que hace posible que haya inversiones y establecimiento de empresas en espacios que deben ser competitivos; si no les das esas infraestructuras, las estás condenando al ostracismo. Es la zona de Andalucía que necesita más kilovatios.

Voracidad regulatoria

-Volviendo a la financiación autonómica. ¿Va a hacer algo la CEA para que grandes empresas andaluzas dejen de tener su sede social en Madrid y cotizar aquí?

-Son cuestiones que se nos escapan, entramos en derivadas fiscales y en el efecto capitalidad. Este país es muy complicado. Yo haría una campaña de arraigo fiscal, pero no siempre se consigue. Haría una reflexión, pero no culpo a las empresas, entiendo que busquen sus intereses.

-A la Junta, ¿qué le pide para estos próximos cuatro años?

-Lo que pido es reducir esa incansable ansiedad normativa. Parece que el Parlamento de Andalucía tiene que cumplir con un 'ranking' de desarrollo normativo, como si fueran necesarias las más de 30 leyes y 130 decretos en esta legislatura después de 35 años de autonomía. Pregunto, ¿existen tantos huecos, tantos vacíos legales que hay que estar generando tantas normas? Una ley de juventud, ¿pero en qué se diferencia la juventud andaluza de la española? Desde 2010 se han publicado en los boletines del Estado y de las comunidades casi siete millones de páginas. A veces nuestros asociados nos dicen, por favor, no mandéis más papeles, pero es que no paran. Si es que la voracidad regulatoria es abismal. Si se estudiase el efecto económico que produce una norma, ya nos bastaría. Muchas veces redactas una ley y no se piensa los efectos en la economía que pueda tener, y los tiene.

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