Ideal

Primer trasplante hepático auxiliar infantil de donante vivo por laparoscopia

El equipo médico, con la niña trasplantada y su familia.
El equipo médico, con la niña trasplantada y su familia. / IDEAL
  • El Hospital Reina Sofía de Córdoba logra un nuevo hito utilizando un injerto de un donante vivo, que ayuda al órgano enfermo

El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha sumado un nuevo hito al realizar el primer trasplante hepático auxiliar infantil de Andalucía y el primero de España con donante vivo por vía laparoscópica. La paciente ha sido una niña de 12 años que presentaba un defecto congénito y a partir de ahora el equipo de trasplante hepático incluirá esta técnica en su cartera de Servicios, tanto para adultos como infantiles, según la Consejería de Salud.

La intervención consiste en «implantar un injerto hepático sin una extirpación completa del hígado enfermo», explicó el director de la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía General y del Aparato Digestivo y del Programa de Trasplante Hepático y Pancreático del centro sanitario, Javier Briceño.

Como resultado, el paciente queda con dos hígados: el trasplantado (procedente de un donante) y el suyo propio. De este modo, «este trasplante auxilia al hígado enfermo en circunstancias en las que éste no es capaz de funcionar adecuadamente, pero puede hacerlo con ayuda del auxiliar».

La paciente es una niña de 12 años con déficit de una enzima del ciclo de la urea, defecto congénito que ocasiona un cúmulo de productos nitrogenados con la ingesta de proteínas, lo que da lugar a daño cerebral irreversible. Los niños con esta enfermedad tienen el hígado sano, salvo para el defecto de OTC y el trasplante hepático es su solución definitiva.

Dado que el hígado es estructuralmente normal y funcional, se optó por realizar un trasplante auxiliar con carácter definitivo. Además, según explica el director de la UGC, «debido al tamaño de la niña, no se necesitaba un hígado completo de su tamaño, sino un pequeño injerto de un donante por lo que en este caso optamos por un donante vivo (su madre), que donó el lado izquierdo de su hígado (segmentos II y III, alrededor del 25% del volumen total)». La intervención de la niña receptora consistió en una extirpación del lado izquierdo de su hígado nativo y un implante en esa misma posición del injerto donado.