Ideal

Sin embargo, se mueve

Da la impresión de que la política, andaluza y española, ha entrado en fase 'digestión de la boa constrictor'. Es decir que durante un largo periodo de tiempo, un mes es lo que dura en esta serpiente, pero en el reino de los humanos va a ser más, parece que no pasa nada, pero todo lo engullido se va digiriendo, hasta asimilarse. Creemos que el calendario de Susana Díaz está paralizado a la espera del comité federal del día 17 de enero, pero no es así. Todo se mueve, sutilmente, de manera cansina, casi como si nada. Cada día que pasa van encajando, subliminalmente, mensajes encriptados en frases que afirman lo que niegan, o viceversa, hasta llegar a los hechos consumados, los que ya nadie discute y se han instalado en el relato general. Por ejemplo, cuando el viernes la presidenta decía a Tom Martín Benítez en Canal Sur Radio que hasta después del día 17 no tomará una decisión de cara a si opta a la secretaría general del PSOE, está implícitamente admitiendo que la tomará. Cuando afirma que habrá primarias y «competición» desmonta la tesis de la candidatura única y manda a desechos las afirmaciones de que quería entrar 'bajo palio', aunque teje alianzas suficientes como para no correr riesgos . Y así. Susana para hermeneutas.

Lo que no está claro es cuánto va a durar la digestión. El próximo comité federal del PSOE -ese que Díaz anunció porque lo había hablado con el presidente de la gestora esa mañana y creía que ya era público- posiblemente no haga sino fijar un calendario y emplazar a otro comité federal para que éste sea ya el que convoque de una vez el congreso que elija el nuevo liderazgo del partido.

La duda es por cuánto tiempo se va a poder mantener esta tensión de la espera sin que se desinflen las expectativas. De momento, a Susana Díaz las cosas le están saliendo bien, incluso muy bien, porque se apunta en su haber la labor de «oposición activa» que el Partido Socialista está realizando en el Congreso. Los críticos cada vez lo son menos. La boa deglute rápido.