Ideal

ANDALUCÍA EN EL DIECISÉIS

Pandora Cifuentes

La presidenta de Madrid ha destapado la caja de Pandora de los agravios a Andalucía con sus 3.000 millones de euros para nuestra salud y educación. Según su teoría, los madrileños trabajan y ahorran como hormiguitas para pagar la sanidad y la educación de los andaluces holgazanes y retrepados en sus hamacas.

Esas no fueron sus palabras exactas, pero así se ha entendido. Como le dijo su compañera del PP Carmen Crespo, en el sistema de financiación de las comunidades autónomas «nadie regala nada a nadie». Cristina Cifuentes, sin embargo, prefiere la teoría de los independentistas catalanes, que llevan años reclamando una fiscalidad y hacienda propias creyendo también que Barcelona paga la sanidad y la educación de los demás españoles, sobre todo los del sur.

Susana Díaz describió la mentira de las balanzas fiscales : Cuando un andaluz enciende la luz de su casa no piensa en dónde cotiza la empresa que le cobra el recibo. Endesa tiene su sede en Madrid y Gas Natural, en Barcelona. Imagínense otras empresas de servicios como las de telefonía o los mismos bancos. Somos 8,5 millones de personas consumiendo en Andalucía, dos más que en Madrid.

Teresa Rodríguez atacó con más vehemencia apelando al 'dumping' o ventajas fiscales de la capital de España para hacerse con las grandes fortunas: «¿A dónde se fueron si no los herederos de la duquesa de Alba a pagar sus impuestos?».

La torpeza de Cifuentes no solo ha sido agraviar a los andaluces al considerar que se esfuerzan menos que los madrileños en sacar la economía y el país hacia adelante. Deja en pésimo lugar a Moreno, que dice que en Andalucía se paga más impuestos que en ningún sitio. ¿En qué quedamos?

También deja en evidencia su incapacidad para suceder a Rajoy al frente del PP. Es lo que pasa con los conversos, como el separatista Rufián, un andaluz de origen. Y sobre todo da una coartada perfecta a Susana Díaz para moverse en el discurso que mayor rédito político le ha dado, el de la unidad de España.