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Susana Díaz no descarta dar el paso para liderar el PSOE

Susana Díaz, en una de sus intervenciones en la sesión de control al Gobierno.
Susana Díaz, en una de sus intervenciones en la sesión de control al Gobierno. / EFE
  • La presidenta andaluza insiste en que estará donde "mis compañeros quieran y lo haré con toda ilusión"

Susana Díaz sigue sin pronunciar las palabras que confirmen que será candidata en unas primarias para liderar el PSOE, pero ya no lo descarta. En dos entrevistas esta mañana en Telecinco y La Sexta, la presidenta de la Junta de Andalucía ha reiterado que estará “donde quieran mis compañeros, en la cabeza o en la cola”. Si bien las palabras son las mismas que otras veces, ha habido matices en el contexto. Díaz no ha negado en ningún momento que vaya a ser candidata. Tampoco ha utilizado la muletilla de otras ocasiones de que su sitio está por ahora solo en Andalucía. Incluso ante las repetidas veces que el periodista Antonio García Ferreras le ha insistido, en el programa ‘Al rojo vivo’, para que diga si será candidata, la dirigente de los socialistas andaluces ha manifestado que donde quiera que le pongan sus compañeros “lo haré con toda ilusión”. La andaluza, en cualquier caso, ha jugado con refranes para escapar de la cuestión: “Vísteme despacio que tengo prisa”, ha dicho en las dos entrevistas para defender que ahora lo que toca en el PSOE es un debate sobre el proyecto político y luego vendrán los nombres.

Díaz también da por hecho que habrá más de un candidato a las primarias en el PSOE. Ha toreado en todo momento a los periodistas en las dos entrevistas para no pronunciarse sobre las declaraciones críticas de Pedro Sánchez sobre ella y sobre si ve al exsecretario general como aspirante. “Eso se lo tendrá que preguntar a él”, ha respondido para agregar en otro momento: “Tendrá las puertas abiertas en Andalucía si se presenta”.

Susana Díaz había mantenido una posición discreta tras el comité federal que aprobó la abstención del PSOE para facilitar a Mariano Rajoy su investidura. La andaluza parecía buscar el paso del tiempo para desactivar un relato que no le es propicio, como que ha sido ella la que ha forzado desde el poderoso PSOE andaluz la dimisión de Sánchez y quien ha permitido el Gobierno del PP. Con su aparición hoy en dos entrevistas de máxima audiencia, la de los periodistas Ana Rosa Quintana y García Ferreras, la 'baronesa' andaluza cambia de estrategia y pasa a la acción. Es significativo que las dos apariciones tuvieran lugar al mismo tiempo que en Ferraz el presidente de la gestora, Javier Fernández, se entrevistara con el secretario general del PSC, Miquel Iceta. Parte de ese relato negativo contra Díaz procede de los socialistas catalanes.

Sobre el PSC Susana Díaz no ha dicho nada distinto de la versión oficial de la gestora. Ha manifestado que la relación de ambas formaciones debe seguir, pero también que tiene que “repensarse” para “eliminar asimetrías”. “Han hecho cosas que no han estado bien”, ha afirmado sobre el PSC, en alusión a que los diputados catalanes incumplieran el acuerdo del comité federal de abstenerse en la investidura y el que de forma unilateral cambien lo acordado en la Declaración de Granada defendiendo un cambio de la Constitución para considerar a Cataluña una “nación”. Díaz no se ha mostrado en contra de esta consideración en sí, sino que ha advertido que debe explicarse pues puede entenderse como que se está a favor de que Cataluña sea un estado, antesala del independentismo que defienden los separatistas. “Las palabras no son inocentes”, ha anotado la presidenta andaluza, quien se ha vuelto a manifestar a favor de una reforma de la Constitución porque al “traje de las autonomías le han saltado las costuras”. “Vamos tarde”, ha añadido.

Susana Díaz también parece haber mandado un mensaje a los socialistas catalanes. Les ha recordado de forma clara que ella como secretaria de Organización del PSOE en 2012 respaldó a “una catalana, Carme Chacón’, como secretaria general del PSOE. Díaz, es cierto, se implicó en aquel congreso en el que Chacón se midió y perdió frente a Alfredo Pérez Rubalcaba, si bien la posición oficial del PSOE andaluz fue la de la neutralidad.