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Los andaluces viven con 988 euros al mes

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Las dificultades para encontrar trabajo provocan que muchas personas busquen un futuro mejor fuera de España. / Reuters

  • La última publicación de los Indicadores de Calidad de Vida refleja que la renta media neta de los hogares volvió a descender en Andalucía por tercer año consecutivo, cayendo por debajo de los 12.000 euros anuales

Los hogares andaluces vivieron en 2015 con menos de 1.000 euros al mes. La publicación de los Indicadores de Calidad de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2015 muestran que, por tercer año consecutivo, volvió a caer el dinero que entra en las casas de la comunidad a final de mes. Por primera vez desde que se difunde este indicador (2008) el valor medio de la renta de los andaluces es inferior a los 12.000 euros anuales –se sitúa en 11.862 euros–, lo que implica un descenso de la solvencia económica de las familias de Granada, con sólo 988 euros disponibles al mes.

La tendencia con respecto a los años anteriores no es positiva. Entre 2008 y 2009 se produjo un incremento de la renta neta disponible en los hogares. Este indicador cayó en 2010 y 2011 y repuntó mínimamente hasta los 13.391 euros en 2012. Desde entonces se ha producido un sensible descenso del 11,4% entre 2012 y 2015, hasta los 11.862. En la comparación con la media nacional, Andalucía sale perdiendo, algo que ya ocurría en años anteriores, pero que en 2015 se acentuó. Mientras que la renta media nacional se mantuvo estable con respecto a 2014, en Andalucía se deterioró en 256 euros anuales. En términos absolutos, en los hogares andaluces hubo 3.546 euros menos que en el resto de casas españolas.

La mejor muestra de que la situación de los hogares andaluces no es la ideal se visualiza en las cifras de satisfacción con la situación económica del hogar. El 60% de la población andaluza afirma que su estado económico es ‘bajo’ o ‘muy malo’, mientras que sólo un 7,4% asegura tener unos ingresos ‘muy buenos’.

La realidad que manifiestan más de la mitad de los andaluces, un 55%, es que no tienen capacidad para hacer frente a imprevistos económicos, como puede ser una reforma obligada en el domicilio, una compra importante de ropa o la sustitución de un vehículo, un televisor o una lavadora. Este indicador, que en el año 2008 llegó a descender hasta el 38,2% se sitúa ahora cerca de 17 puntos por encima, aunque desciende tres puntos con respecto a 2014. En este registro también existe un importante contraste entre la comunidad autónoma y la media nacional, ya que la media de todo el país se sitúa en el 39,8%, más de 15 puntos porcentuales por debajo de la cifra autonómica.

En paralelo, según este estudio publicado por el Instituto Nacional de Estadística, se visualiza que un 13,8% de los hogares experimentan retrasos en los pagos de hipotecas o alquileres, facturas de suministros o compras a plazos. Son dos puntos porcentuales más que el resto del país y 5,2 puntos más que con respecto al comienzo de la crisis.

Otro dato significativo de esta encuesta son los ciudadanos que aseguran tener dificultades para llegar a final de mes. Antes de que se iniciara la crisis, sólo 11,1% de los españoles y el 14,7% de los andaluces declaraba encontrarse en esta situación. La realidad de 2015 es diferente, aunque la comunidad autónoma ha experimentado un importante avance en este sentido en el último año. Mientras que 2014 uno de cada cuatro hogares andaluces afirmaba que tenía problemas para acabar el mes, un año después sólo uno de cada seis afirma tener este tipo de dificultades. A nivel nacional, se desciende cerca de tres puntos durante el 2015, pasando de un 17,5% de ciudadanos con problemas de esta índole a ’sólo’ un 14,8%.

También desciende de manera sensible la población que vive con deficiencias en su vivienda. Este indicador, tan subjetivo como el anterior, marca su registro más bajo desde que se inicio la crisis en 2008. Esto tiene dos implicaciones. La primera de ellas es el cambio en la percepción existente entre la ciudadanía andaluza acerca de lo que es una deficiencia en su hogar. El descenso de este indicador, como el anterior, refleja que los andaluces han rebajado sus expectativas vitales y lo que antes podían ver como un problema –una baldosa suelta en casa, por ejemplo– ahora se ve como algo normal con lo que hay que convivir. No obstante, la segunda implicación de esta cifra es una mejora del estado de los hogares de la comunidad, a pesar de que la renta media bruta desciende un año más en Andalucía.

Colectivos vulnerables

Dentro de Andalucía existen tres colectivos especialmente vulnerables, que cuentan con muchos menos recursos económicos que el resto de hogares de la comunidad. El grupo social más perjudicado es el conformado por los extranjeros que no pertenecen a la Unión Europea. La brecha existente entre éstos y la media andaluza supera el 50%, ya que en estas casas entran al año cerca de 5.500 euros, lo que implica unos ingresos mensuales de 450 euros al mes. Las zonas rurales tampoco se quedan atrás en el retraso, aunque este es mucho menos acentuado. Las pequeñas poblaciones de la comunidad ingresan algo más de 9.700 euros al año, que implica que a final de mes cuentan en sus bolsillos con 810 euros. Los jóvenes de entre 16 y 24 años de Andalucía son el grupo de edad menos pudiente con 840 euros al mes. Al año sólo obtienen algo más de 10.000 euros.