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Susana Díaz fortalece su alianza con Ciudadanos en Andalucía

Juan Marín y Susana Díaz, ayer en animada charla.
Juan Marín y Susana Díaz, ayer en animada charla. / EFE
  • Rivera ensalza el «trabajo y capacidad de acuerdo» de Marín tras aprobarse 33 propuestas de C's en el Parlamento, la mayoría con el respaldo del PSOE

El debate sobre el estado de la Comunidad ha dejado bien visible el entendimiento de Ciudadanos con Susana Díaz y el fortalecimiento de una alianza fraguada para la investidura de la presidenta en junio de 2015. Si el primer día del debate, este miércoles, el portavoz de C's, Juan Marín, anunció antes del discurso de la presidenta su apoyo al Presupuesto de 2017, ayer su formación logró sacar adelante 33 de las 35 propuestas de resolución presentadas, algo nunca visto en la Cámara en un partido que no forma parte del Gobierno. La mayoría de las iniciativas recibieron el respaldo socialista, que también vio aprobadas 34 con el voto naranja la mayoría, frente a 23 de IU, 22 del PP y 13 de Podemos.

Susana Díaz y Juan Marín escenificaron la buena sintonía paseando juntos antes de las votaciones por el patio del Parlamento. Durante el rifirrafe del miércoles de la presidenta con los líderes de la oposición, Marín fue la excepción en un debate bronco y lleno de descalificativos personales. En su última intervención ayer para cerrar el debate, Díaz dijo dar por «no oídas» las descalificaciones, pero criticó a quienes han recibido como «una mala noticia» el principio de acuerdo entre PSOE-A y Ciudadanos sobre los presupuestos, en alusión al PP, partido que en semanas anteriores al debate ha estrechado lazos con el de Albert Rivera, sin que ello haya quebrado la alianza de este con la dirigente socialista.

Díaz, que aludió al PP como esa «derecha carente de una alternativa creíble y falta de valor para defender nuestros intereses fuera de nuestra tierra», sale así fortalecida de un debate contaminado por la situación nacional. El oxígeno de Ciudadanos es vital para la presidenta andaluza, que ha vivido en las últimas tres semanas las horas más bajas de su imagen pública por su participación en el derrocamiento de Pedro Sánchez como líder del PSOE y, sobre todo, por su posicionamiento a favor de la abstención de su partido para que gobierne Rajoy.

En el debate se vio como PP, Podemos e IU no van a dejar de acorralarla por su proyección nacional. Todo lo contrario que Ciudadanos. Su apoyo no es algo regional. El mismo Albert Rivera demostró ayer en su cuenta de Twitter que Marín cuenta con su beneplácito para ser el salvavidas de Susana Díaz al menos por ahora. Ensalzó el «trabajo y capacidad de acuerdo» de Marín, al que calificó de «grande» por haber sacado adelante 33 iniciativas.

La alianza de Díaz con Rivera en Andalucía es clave para el devenir de la política sevillana. Si se aprueban los presupuestos le garantiza estabilidad otro año en la Junta andaluza, un año crucial de su carrera política si da el paso para dirigir el PSOE. «Es una señal potente de estabilidad y avance, y un mensaje de confianza para los andaluces y desde Andalucía hacia el resto de España», manifestó la presidenta.

También es importante para su empeño de que su partido siga siendo referente de la izquierda. Por ello otra consecuencia del debate de la Comunidad es la guerra declarada de Susana Díaz al Podemos de Pablo Iglesias, que en Andalucía representa Teresa Rodríguez. A la espera de cómo se resuelvan las elecciones internas del partido morado, el PSOE andaluz seguirá combatiéndole.

En la intervención de Díaz con Mario Jiménez, portavoz en el Parlamento y portavoz de la gestora del PSOE, que cerró el debate, ambos se emplearon a fondo contra Podemos y PP, a los que Jiménez sitúan en una 'pinza' para «dificultar la acción del gobierno» de Susana Díaz. Jiménez arremetió sobre todo contra el líder del PP, Juanma Moreno, ausente en ese momento, del que dijo que se está «cañamerizando», en alusión al diputado de Podemos Diego Cañamero. Según Jiménez, el líder del PP, «con tal de salir en la foto» ha respaldado leyes podemitas contrarias a preceptos ideológicos conservadores.

Cunetas

Díaz cerró del debate con una llamada a la tolerancia y el respeto a las víctimas de cualquier violencia o totalitarismo en un día que se recordaba el fin de ETA y otro después de que manifestantes relacionados con Podemos impidieron a Felipe González pronunciar una conferencia en la Universidad Autónoma.

En ese contexto, volvió a reclamar, ya dirigiéndose a Teresa Rodríguez, que no volviera a utilizar la memoria de las víctimas de la guerra civil para la confrontación política, en alusión a la frase que dio origen a un duro enfrentamiento entre ambas cuando la líder de Podemos acusó a Díaz de traicionar a los socialistas que habían muerto en las cunetas en la represión franquista dando el gobierno al PP.