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El informe del BBVA avisa de una desaceleración en la economía andaluza para 2017

Rafael Doménech (izda) con el director de la Territorial Sur de BBVA, Rafael Ballester.
Rafael Doménech (izda) con el director de la Territorial Sur de BBVA, Rafael Ballester. / EFE
  • Aunque eleva la previsión de crecimiento para este año, rebaja la cifra inicial de creación de empleo en la comunidad para el bienio a 212.000 puestos de trabajo

El informe de Situación de Andalucía del BBVA confirma los indicios que ya se vienen apreciando de que tenemos una desaceleración económica en puertas. No obstante, será un fenómeno general que aquí registrará menor incidencia que en el resto de España.

El informe, presentado ayer por el economista jefe de BBVA Research, Rafael Doménech, eleva una décima la previsión de crecimiento de Andalucía para 2016 y la sitúa en el 2,9%, un poco por debajo de la media nacional. Para el año próximo el indicador se situará en el 2,4, mejor que el dato del conjunto del país.

La traslación de esta mejoría al mercado de trabajo desciende levemente. Si en el informe de marzo la previsión era crear 230 mil empleos para el bienio, ahora se sitúa en 212 mil puestos de nueva creación, un buen dato aún, que lleva la tasa de paro al 26% al final de 2017. Esto supone un cierto alivio, aunque sigue lejos de la media nacional prevista, un 8% por debajo de la existente en 2008 y a 12 puntos del nivel de antes de la crisis.

La mejora de la tasa de paro se ha frenado, indica el informe, si bien Doménech, a tenor de los datos de septiembre, conocidos ayer, concluyó que se mantiene el tono positivo.

Reducir el paro es el principal reto de la economía andaluza, dijo Doménech. Para ello «no hay una receta mágica ni tampoco atajos», aunque sí hay que actuar con medidas a largo plazo, en especial la mejora del capital humano a través de la educación, y del capital tecnológico, y con una reforma del mercado de trabajo y de las políticas activas de empleo.

Las razones de la ralentización del crecimiento se cifran en el impacto negativo de Brexit, la debilidad de la inversión, de las exportaciones y de la demanda global y el escaso margen que le queda ya a la política fiscal.En primer lugar, influye el Brexit, que tendrá un impacto de 0,4 en el crecimiento de Andalucía, en línea con la media española, es decir que de no producirse llevaría la economía andaluza a un 2,8% de crecimiento.

La segunda es la caída de las exportaciones andaluzas, incluidas las energéticas, que está en línea con otros países, dijo Doménech, pero que revelan la debilidad del tejido exportador andaluz y, por tanto, la necesidad de que las empresas aumenten de tamaño. El espectacular récord del turismo en este verano, en especial de los visitantes extranjeros, será difícil de mantener para el próximo ejercicio, por lo que se une a los factores de debilidad, como lo hace la ligera alza del precio del petróleo, que ya no contribuye al crecimiento como hace tres trimestres, o la política monetaria, porque se considera que ya los tipos no van a caer más.

Incertidumbre

El economista jefe de BBVA Research apuntó, en cambio, una ventaja de la economía andaluza y es la posibilidad bastante cierta de que la comunidad cumplirá el objetivo de déficit fijado, lo que evitará tener que hacer ajustes adicionales, como deberán llevar a cabo otras autonomías.

Pero la variable que parece influir más es la incertidumbre política, motivada por la falta de Gobierno desde el último trimestre de 2015.

Aunque el dato no está regionalizado, el economista afirmó que la incertidumbre política podría restar siete décimas al crecimiento del PIB español en el bienio 2016-2017. El informe indica que «es particularmente importante» que no se prolongue más .

El BBVA prevé que la economía española crezca este año un 3,1 % y un 2,3 % en 2017, por lo que sin este factor España habría crecido tres décimas más, hasta el 3,4 %, durante este año, y cuatro más hasta alcanzar un 2,8 % en 2017.