Ideal

EL RAYO VERDE

Escándalos como oportunidad

Entre tantos frentes noticiosos en el vértigo de la semana ha quedado un tanto relegada la sucesión de escándalos y casos judiciales en el ámbito del PP andaluz. En menos de 24 horas estaban sobre la mesa las peticiones fiscales en los casos seguidos en los tribunales contra la exalcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, y contra el 'barón' de Almería, Gabriel Amat, pero también aparecían dos asuntos sobre el presidente de honor, Javier Arenas, cuya larga sombra sobre el partido no acaba de diluirse: el pago desde el PP-A al comisionista y exdiputado popular Gómez de la Serna, que no viene sino a confirmar los estrechos lazos entre ambos, y la acusación de Jaume Matas que le sitúa en el centro de la trama de las 'mordidas', al haber transmitido la orden desde Génova de que la concesión de una gran obra pública, el mayor hospital de la isla, debía ser para la empresa OHL. Una compañía, dicen fuentes populares, a la que siempre el político sevillano ha sido muy cercano.

En la nueva dirección del PP-A ha cundido la preocupación por el estallido de estos casos justo cuando Juanma Moreno se refuerza, tras su victoria electoral y la maniobra de acercamiento a Ciudadanos, y hasta acaricia la idea de llegar a ganar la Junta. Aparte de que el caso de Amat le puede crear problemas concretos en Almería, donde consiguió in extremis retener poder gracias a C's y este partido impone ahora sus condiciones.

Pero, en un ejercicio de convertir la crisis en oportunidad, la dirección andaluza del PP hace por desmarcarse de los escándalos e imputárselos, que todo se contagia, al equipo anterior, es decir a Javier Arenas. Le viene bien ahora que éste intenta volver a mandar en el PP sevillano, con una crisis interna abierta entre sus partidarios y los 'cospedalianos', en la que Moreno Bonilla se ha puesto de perfil.

Pero de esta Moreno se deshace de Amat, que tendrá que dejar sus múltiples cargos, mientras Arenas perderá uno de sus más destacados contribuyentes.