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La singularidad de 19 castillos y dos batallas

La singularidad de 19 castillos y dos batallas
  • La Ruta de los Castillos y las Batallas, impulsada por la Diputación Provincial de Jaén con la colaboración de la Junta de Andalucía y el Gobierno central, encierra una fascinante historia en cada uno de los puntos de su recorrido

La provincia de Jaén es el territorio con mayor concentración de castillos y fortalezas de Europa, de ahí que la Diputación Provincial, en colaboración con la Junta de Andalucía y el Gobierno central, impulse la Ruta de los Castillos y las Batallas, una propuesta turística y cultural que recorre de norte a sur la parte occidental de esta provincia, que reúne soberbios castillos situados en lugares estratégicos de extraordinaria belleza. Además, fue en territorio jienense donde también se desarrollaron dos de las batallas más significativas en la historia de España: Bailén (1808, que supuso el principio del fin de la presencia francesa en suelo español y la primera derrota del ejército napoleónico a campo abierto) y Navas de Tolosa (1212, que acabó con la victoria cristiana y agilizó la pérdida de la hegemonía árabe en la península ibérica).

Son, por tanto, múltiples las opciones que se le abren al visitante. Concretamente, son 19 castillos y dos lugares de contienda los incluidos en esta ruta. El Castillo de Baños de la Encina, por ejemplo, es uno de los mejor conservados de toda al-Ándalus. Sus muros de tabiyya son la mejor muestra de arquitectura militar andalusí de toda Europa. A lo largo de la historia, este castillo ha servido como refugio de guerreros hasta estancia real o cementerio parroquial, incluso de plató de cine de películas como ‘El capitán Trueno’ y ‘El Santo Grial’. Sin duda, se trata de uno de los castillos de la ruta con una impronta paisajística única.

Por otro lado, el Castillo de Santa Catalina de la capital jienense ejerció un papel clave durante las contiendas entre musulmanes y cristianos, pero, además, tuvo también especial protagonismo durante la Guerra de la Independencia, al convertirse en un importante centro de operaciones para las tropas napoleónicas. Desde su privilegiado emplazamiento se pueden contemplar unas vistas únicas de gran parte de la provincia, de la ciudad de Jaén y, especialmente, de su catedral.

Muy interesante también es el Castillo de Alcaudete, uno de los máximos ejemplos del poder que, en la Edad Media, alcanzó la Orden de Calatrava, a la que el Rey Fernando III el Santo encomendó la protección de la frontera occidental del reino de Jaén frente al reino nazarí de Granada. El castillo, uno de los mejor restaurados de España, cuenta con un centro de interpretación dedicado a su evolución histórica y, en especial, a la etapa que estuvo ocupado por los monjes-guerreros.

Con numerosos visitantes al año, la Fortaleza de la Mota, en Alcalá la Real, es uno de los sistemas defensivos más complejos de Al-Andalus y uno de los centros culturales y de poder más importantes tras la conquista cristiana de Al-Andalus. Adentrarse entre sus murallas, cruzar sus antiguas puertas, recorrer sus callejas… nos invitan a viajar en el tiempo y a recrear cómo era la vida en la frontera.

Edificado en la cumbre del cerro al que da nombre, desde el castillo de Vilches el viajero puede disfrutar de unas impresionantes vistas de los valles del Guadalén y del Guarrizas, en la zona de contacto entre Sierra Morena al norte y el Valle del Guadalquivir al sur. En la actualidad, además de los restos del primitivo castillo también puede visitarse la ermita de la Virgen del Castillo, patrona de la localidad.

Cástulo fue una de las ciudades ibero-romanas más importantes de la Península Ibérica y, hoy día, uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de Europa. Entre el innumerable patrimonio que atesora se encuentra el castillo de Santa Eufemia, uno de los últimos signos de la importancia de esta ciudad que a finales de la Edad Media desaparecía definitivamente.

En Arjonilla encontramos el escenario del célebre romance del trovador Macías, un castillo de origen árabe que es uno de los principales atractivos de la localidad. La leyenda, que inspiró a escritores como Lope de Vega o Larra y que cuenta el desafortunado amor entre el joven Macías y Doña Elvira, es, además, el argumento central de las jornadas medievales que cada otoño se celebran en el municipio.

Muy cerca de allí, en Porcuna, existe una torre donde la tradición cuenta que estuvo preso el último rey de Granada, Boabdil ‘El Chico’, tras ser capturado por el ejército cristiano en la batalla de Lucena, y aquí permaneció hasta que claudicó a las exigencias impuestas por los Reyes Católicos. Imponente por su altura y su buena conservación, nos encontramos ante una de las construcciones defensivas más bellas y soberbias de Andalucía.

Durante gran parte del siglo XIII, Martos pasa por ser la principal plaza de la Orden Calatrava frente al Reino de Granada. Elegida por la orden militar por su estratégica situación, los castillos de La Villa y de La Peña formaron uno de los enclaves defensivos más importantes de la provincia jienense. Los restos visitables que se conservan en el casco urbano se corresponden con la torre del homenaje del castillo de la Villa que, actualmente, alberga un Centro de Interpretación de la historia de la localidad.

De gran interés resulta también Giribaile, considerado uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de España. En este paraje natural de especial belleza se pueden ver desde los restos del primitivo poblado ibero a la curiosidad de sus numerosas cuevas excavadas en la roca y, sin duda, su fortaleza medieval, construida en el siglo IX por los almohades.

En Torredelcampo encontramos El Berrueco, un castillo rural que fue edificado por los musulmanes en torno al siglo XII y reformado por los castellanos tras su conquista. Participó tanto en las luchas fronterizas entre moros y cristianos como en los conflictos civiles que enfrentaron a los nobles con el rey Enrique IV.

La lista de esta completa ruta continúa con el Aljibe del Castillo de Arjona, el Castillo de Lopera, el Castillo de Castro Ferral en Santa Elena, el Castillo de Navas de Tolosa, el de Linares, La Tobaruela, el de Torredonjimeno y las Murallas de Andújar. En todos ellos, el viajero podrá, además de contemplar monumentos de gran belleza, retroceder mágicamente en el tiempo hasta la época en la que fueron construidos.